El azafrán es un producto que no resulta nada barato. Por ello, y para rentabilizarlo y potenciar sabor, lo que podemos hacer es tostarlo ligeramente en el horno. Luego lo machacaremos en un mortero hasta obtener un polvo fino, el cual podremos diluir en nuestros caldos y guisos. Eso sí, hay que poner mucha atención a la hora de tostar el azafrán en el horno, ya que es muy delicado y puede quemarse con mucha facilidad.