A la hora de preparar una mahonesa, haz la cantidad justa que vayas a necesitar, y procura consumirla al momento. En el caso de que te haya sobrado un poco, no debe conservarse en el frigorífico durante más de un día, ya que correríamos el riesgo de intoxicarnos.
Si se te ha “cortado” al hacerla, añádele un huevo batido, poco a poco, hasta que comience a montar.