A continuación vamos a ver algunos trucos que tienen el yogur como protagonista:

Cuando los pescados ahumados o salados te resulten demasiado intensos, introdúcelos en yogur durante una hora, verás como se suaviza su sabor.

Si vas a emplear yogur en una preparación caliente, sácalo de la nevera un par de horas antes. Para que conserve su homogeneidad en un guiso que se vaya a hacer a temperatura alta, deslía un pellizco de fécula en un poco de agua y mézclala con el yogur, haciendo que cueza suavemente y sin dejar de remover.

El yogur también tiene sus aplicaciones en el mundo de la belleza. Un buen ejemplo son las mascarillas elaboradas a base de yogur y miel, que ayudan a hidratar la piel.