Si quieres darle a tus platos un ligero sabor a ajo, pero sin que éste se note demasiado, machaca unos cuantos dientes e introdúcelos en una aceitera durante unos cuantos días. Luego sólo tendrás que colar el aceite y usarlo para cocinar. De esta manera conseguiremos darle a nuestros platos un suave sabor a ajo.