La palabra lasaña es de origen griego, "lasanon" que hace referencia al cazo donde se cocinaba
2 zanahorias, 1 calabacín, 3 espárragos verdes, 2 nabos, 3 tomates secos, 4 setas, queso parmesano. Para la bechamel de espinacas: 50 gr. de mantequilla, 50 gr. de harina, ½ litro de leche, 1 bolsa de espinacas. Para la pasta fresca: 300 gr. de harina, 3 huevos, 6 yemas de huevo.
Calorías 21 kcal / 100gr
Proteína 2.6 gr / 100gr
Grasa 0.2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 0.6 gr / 100gr
Índice glucémico 15

Este plato, está cocinado con una base de Pastas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

Si eres vegetariano no te puedes perder este vídeo en el que nuestros expertos en cocina elaboran una deliciosa lasaña de verduras

Lasaña de verduras

 Así lo cocinamos

Para hacer la pasta fresca nos fijaremos en la receta de raviolis de champiñones que Javi y Lucas nos cocinaron anteriormente.

Una vez tengas la pasta, estírala en la máquina hasta que alcance el grosor nº4. Ahora cuécela en agua hirviendo con sal durante 3 minutos. Enfríala y resérvala.

Cuece las verduras en agua tibia y lamínalas.

Para la bechamel de espinacas, funde la mantequilla en una sartén. Una vez fundida, añade la harina y rehoga el conjunto hasta que esta última comience a tostar. Añade ahora la leche y las espinacas. Cocina el conjunto hasta que la mezcla pierda el sabor a harina, añade un toque de parmesano rallado y pon a punto de sal y pimienta.

Forra el molde con la pasta y ve montando capas con las verduras, las setas y la bechamel de espinacas.

Para terminar, espolvorea con parmesano rallado e introduce en el horno hasta que quede bien gratinado.

 Información Nutricional

La lasaña es una de las múltiples maneras que existen de preparar la pasta. En esta ocasión hemos optado por intercalar capas de pasta con capas de verduras, que van a aportar al plato una buena cantidad de vitaminas, fibra, minerales y sustancias de acción antioxidante. Estas últimas van a potenciar nuestro sistema inmunológico, ayudándonos así a combatir el efecto nocivo de los radicales libres que se encuentran en nuestro entorno. La pasta, por su parte, enriquecerá la receta con hidratos de carbono.

En la bechamel intervienen ingredientes como la harina y la mantequilla, que van a enriquecer esta salsa con energía procedente de los hidratos de carbono complejos y grasa, respectivamente. Por ello, nos encontramos ante una salsa algo calórica, si bien se puede reducir el contenido graso de la receta si empleamos leche desnatada.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina