Una versión muy andaluza de las tradicionales Patatas bravas
10 patatas baby. Para el sofrito de tomate: 1 cebolla, 500 gr. de tomate triturado, 4 ajos, romero, tomillo, guindilla, pimentón dulce y tabasco. Para el ali-oli: 2 huevos, 250 gr. de aceite de girasol, 100 gr. de aceite de oliva y 1 ajo.
Calorías 77 kcal / 100gr
Proteína 1.7 gr / 100gr
Grasa 0.2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 16 gr / 100gr
Índice glucémico 65

Este plato, está cocinado con una base de Otros y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Entrante.

A todo el mundo le gusta las patatas bravas, con este vídeo nuestros expertos te enseñan a realizar este conocido aperitivo de un modo distinto y muy original.

Patatas bravas sevillanas

 Así lo cocinamos

Las patatas: Cubre el fondo de una cazuela baja con sal gruesa.

Coloca las patatas sobre ese lecho de sal y cúbrelas con agua hasta que casi floten. Sube el fuego y espera a que se consuma toda el agua.

El sofrito de tomate: Pica el ajo y la cebolla finamente. Sofríelos en una cazuela y, una vez esté todo bien pochado, añade el tomate triturado. Cocina el conjunto hasta que se evapore el líquido.

A parte, refríe un poco de pimentón y ponlo a punto de tabasco.

El ali-oli: Vierte los ingredientes en el vaso triturador, móntalos con la batidora hasta obtener un ali-oli bien fino. Por último, dale un toque de manzanilla y pica las aceitunas a cuchillo.

El montaje: Con la ayuda de un “sacabolas” o cucharilla de café, vacía las patatitas. Ahora rellénalas con una cucharadita de sofrito de tomate y otra de alioli.

 Información Nutricional

La patata, al poseer un elevado contenido en hidratos de carbono complejos (almidón), se convierte en un alimento muy energético. También contiene vitaminas del grupo B y minerales como el potasio.

Consumida de manera ocasional, esta receta es recomendada para todas las personas, excepto para aquellas que están siguiendo dietas de adelgazamiento o que sufren alteraciones digestivas.

La salsa de tomate enriquece la receta con vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes, como el licopeno. Este es un plato con un alto contenido en hidratos de carbono, por lo que las personas que padezcan diabetes deberán abstenerse de consumirlo.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina