El calzone es una especialidad similar a la pizza, aunque en este caso su contenido queda cerrado por la masa
Para la masa: 550 gr. de harina, 60 gr. de aceite de oliva, 15 gr. de levadura en polvo, 180 gr. de agua y 15 gr. de sal. Para el relleno: 100 gr. de jamón cocido, 1 huevo cocido, 50 gr. de champiñones, 50 gr. de aceitunas negras, 100 gr. de mozzarella. Para la salsa: 200 gr. de tomate triturado, 1 diente de ajo, orégano, tomillo “limón”, sal y aceite de oliva.

Este plato, está cocinado con una base de Pastas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

La elaboración del calzone es muy similar a la pizza, aunque no es tan popular como ésta. En este vídeo Lucas y Javi nos muestran la mejor forma de elaborar esta especialidad de la comida italiana

Pizza calzone

 Así lo cocinamos

Prepara la masa: Junta todos los ingredientes y amasa hasta conseguir una textura homogénea y elástica. Tapamos con film transparente y dejamos reposar.

Para el relleno: lamina los champiñones, corta el huevo cocido en cuartos, pica las aceitunas negras y corta el jamón cocido en daditos.
Pica el diente de ajo y sofríelo con un poco de aceite de oliva. Cuando comience a dorar, añade el tomate triturado. Aromatiza con las hierbas y cocina a fuego suave.

Estira la masa hasta darle una forma circular. Sobre la mitad del disco de masa extenderemos una capa de salsa de tomate. Coloca ahora los ingredientes del relleno sobre el tomate y cierra el calzone, sellando los bordes.

Introducimos en el horno, precalentado a 180ºC, hasta que quede bien dorado.

Para presentarlo, cortamos el calzone por la mitad y acompañamos con rúcula.

 Información Nutricional

Los hidratos de carbono de la masa del calzone, procedentes de la harina, se complementan con las proteínas del jamón cocido, del huevo y del queso, y hacen de esta una receta muy energética.

El queso, además, enriquece el plato en grasas, en mayor parte saturadas, si bien la cantidad que se añade a la receta no resulta perjudicial.

Por su parte la salsa de tomate, además de proporcionar mucha jugosidad y sabor al plato, va a enriquecerlo con una buena cantidad de sustancias de acción antioxidante, las cuales nos ayudan a combatir los radicales libres presentes en el entorno y que son responsables de multitud de enfermedades de carácter degenerativo.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina