El chocolate blanco carece de cacao, por lo que no es verdaderamente chocolate.
500 gr. de chocolate blanco
500 gr. de yogur griego
1 litro de nata líquida
100 gr. de cobertura de chocolate
unas fresas
unas gotas de vinagre de Jerez y unas hojas de albahaca.
Calorías 550 kcal / 100gr
Proteína 8 gr / 100gr
Grasa 31 gr / 100gr
Hidratos de carbono 59 gr / 100gr

Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Creativa. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Postre.

Lucas y Javi preparan una milhojas de chocolate y fresas con sopa de chocolate que hará las delicias de los más golosos

Sopa de chocolate blanco con yogur

 Así lo cocinamos

Vierte la nata en un cazo y ponla a calentar.

Mientras tanto, coloca el chocolate blanco y el yogur griego en un bol.

Una vez hierva la nata, viértela sobre el chocolate blanco y el yogur. Remueve y deja reposar hasta que el chocolate se haya fundido por completo.

Funde el chocolate de cobertura al baño María o en el microondas. Una vez fundido, extiende círculos de chocolate sobre una lámina de acetato. Dispón otra lámina de acetato encima e introduce en el congelador hasta que el chocolate se solidifique.

En el centro de un plato sopero, coloca unas láminas de fresas aderezadas con unas gotas de vinagre. Sobre éstas dispón una cucharada de yogur griego y una lámina de chocolate. Repite este proceso hasta conseguir tres capas. Culmina con unas hojas de albahaca y vierte la sopa de chocolate blanco alrededor de la milhojas.

 Información Nutricional

El chocolate blanco se elabora con manteca de cacao, leche en polvo, azúcar y lecitina de soja. Carece de cacao, por lo que no es verdaderamente chocolate. El chocolate blanco destaca por su elevado contenido en calcio, ya que 100 g. de este alimento contienen 270 mg. de dicho mineral. También posee una importante cantidad de calorías, por lo que su consumo no se recomienda en caso de estar siguiendo dietas de control de peso.

En lo referente al yogur griego, es un alimento probiótico, es decir, que contiene microorganismos que, al ser ingeridos, actúan de manera beneficiosa sobre la flora bacteriana del intestino. Algunos de estos beneficios son la estimulación de la respuesta inmunitaria, aumento de la absorción de calcio y una mejora de la digestibilidad de la lactosa.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina