La poleá es una versión de las gachas típica de la gastronomía andaluza
35 gr. de aceite de oliva, 15 gr. de mantequilla, 3 ramitas de canela, la cáscara de un limón y de una naranja, 85 gr. de harina, 140 gr. de azúcar, 10 gr. de matalahúva, 700 gr. de leche. Pan de brioche, al gusto. Para el estofado de piña caramelo: 80 gr. de azúcar y 250 gr. de piña.

Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Creativa. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Postre.

Nuestro experto en repostería nos ofrece hoy su particular visión de las tradicionales poleás.

Poleá

 Así lo cocinamos

Comenzamos calentando la leche con el azúcar, matalahúva, la cáscara de la naranja y del limón y la canela en rama. Dejamos que infusione unos 10 minutos.

Mientras, derretimos la mantequilla con el aceite y mezclamos la harina (roux). Añadimos, poco a poco, la leche aromatizada y trabajamos la mezcla hasta que quede fina.

Puedes añadirle un toque al final con unas gotas de aceite, para realzar el sabor.

Rellenamos las copas y, mientras se enfría, freímos unos cuadraditos de pan brioche y hacemos un caramelo en seco con el azúcar y descaramelizamos con la piña previamente troceada.

Servimos la poleá con los picatostes de brioche y el estofado de piña caramelo.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina