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Fresas al vacío con nube de caramelo de miel y limón, y helado de hierbaluisa

Un postre tan sabroso como elegante.
Para las fresas: 500 gr. de fresas, 150 gr. de azúcar, 300 gr. de jugo de fresas, 4 hojas de gelatina. Para la reducción de vinagre de Módena: 250 gr. de vinagre de Módena, 100 gr. de glucosa, 50 gr. de miel. Para la nube de caramelo: 500 ml. de agua mineral, 150 gr. de caramelos de miel y limón (Halls…), 6 hojas de gelatina. Otros ingredientes: Helado de hierbaluisa
Calorías 35 kcal / 100gr
Proteína 0.8 gr / 100gr
Grasa 0.4 gr / 100gr
Hidratos de carbono 5.5 gr / 100gr
Índice glucémico 25

Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Creativa. Por regla general se consume, principalmente, durante Primavera / Verano, y se suele servir a los comensales como Postre.

Para las fresas:

Limpiarlas y ponerlas en un bol. Esparcir el azúcar sobre éstas y remover para que se impregnen del mismo. A continuación, envasar al vacío y ponerlas  a sesenta y cinco grados durante treinta minutos al baño maría. Enfriar en agua con hielo. Después, abrir la bolsa y reservar las fresas. Gelatinizar el jugo sobrante y reservar también.

Fresas al vacío con nube de caramelo de miel y limón, y helado de hierbaluisa

 Así lo cocinamos

Para la reducción de vinagre de Módena:

Poner a fuego medio  el vinagre, la glucosa y la miel. Darle la densidad deseada.

Para la nube de caramelo:

Disolver en medio litro de agua mineral ciento cincuenta gramos de caramelo de miel y limón junto con seis hojas de gelatina. A continuación, meter en una máquina de aspas, enfriar y congelar.

Para el emplatado, colocar un trozo de nube de caramelo, tres o cuatro fresas por persona, unos trocitos de gelatina de fresas, unos ligeros toques de vinagre de Módena y terminar con una quenelle de helado de hierbaluisa.

 Información Nutricional

La fresa destaca por su intenso sabor y sus excelentes propiedades nutritivas. De hecho, posee más cantidad de vitamina C que muchos cítricos. La temporada comprende desde marzo hasta julio, aunque en algunos supermercados podemos encontrar fresas durante todo el año, procedentes de invernadero y de las importaciones de otros países.

Constituye una importante ayuda en las dietas de adelgazamiento. El ochenta y cinco por ciento de su composición es agua, lo que le confiere  propiedades diuréticas, excelentes para personas que quieran perder peso y que tengan tendencia a retener líquidos. Este efecto diurético también beneficia a aquellos que padecen cálculos renales, hipertensión y ácido úrico.

Poseen grandes cantidades de elementos muy necesarios para nuestra salud, sobre todo vitamina C (cien gramos de fresas cubren la cantidad diaria recomendada de esta vitamina), una sustancia antioxidante que, además, protege al cuerpo fortaleciendo el sistema inmune. También contienen vitamina A, vitamina E y menores cantidades de otras vitaminas como las B1, B2, B3 y B6. En cuanto a sus minerales, las fresas aportan fundamentalmente potasio y magnesio, aunque también hierro, fósforo, yodo y calcio.

Esta fruta ofrece también importantes cantidades de salicilatos, unas sales muy positivas para prevenir enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer.

Por último, no podemos obviar la importante cantidad de ácido fólico que tienen: una sexta parte de la cantidad diaria recomendada por cada doscientos gramos de esta fruta. Este compuesto es fundamental para las embarazadas, ya que favorece la multiplicación celular.

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina