Cultura

Cultura

Hemeroteca > 05/11/2007 > 

Danza: Y no las borraron...

DANZA«Trece Rosas»Compañía Arrieritos. Guión y dirección: Florencio Campo y David Picazo. Intérpretes: Mara Rey, Bettina Flater, Pepa Molina, Elsa Rovayo, Esperanza de la Vega, Lourdes Mas, Mamen

Actualizado 05/11/2007 - 13:56:12
«Trece Rosas»
Compañía Arrieritos. Guión y dirección: Florencio Campo y David Picazo. Intérpretes: Mara Rey, Bettina Flater, Pepa Molina, Elsa Rovayo, Esperanza de la Vega, Lourdes Mas, Mamen Godoy, Patricia Ruz, Patricia Torrero, Pepa Martínez, Sonia González, Andrea Quintana, Elena Santonja y Hector González. Teatro Central. 3-11-2007

Son trece mujeres. Sus vivencias, luchas, ternuras y odios; amor, añoranzas, miedos..., todo ello pero con la peculiaridad de que transcurre en una cárcel. «Trece rosas» es el montaje de la compañía Arrieritos que relata un terrible episodio histórico ocurrido el 5 de agosto de 1939, cuando fueron fusiladas en Madrid trece mujeres, por sus ideas.
El montaje es una obra coral, donde las trece mujeres funcionan al unísono, incluso aunque su forma de expresarse no sea la misma: bailarinas de contemporáneo, bailaoras de flamenco, una cantaora y una guitarrista (por cierto noruega). La diversidad del universo femenino se pone de manifiesto en una obra donde el dramatismo de la soledad, el miedo a lo desconocido, la impotencia ante una situación traumática, se expresa no sólo a través de la danza, sino también del gesto o de la lectura de alguna de las cartas que dejaron en su día las protagonistas reales de la tragedia.
La obra, aún llena de emoción, tiene un trabajo de contención en lo teatral para no caer en lo melodramático sin sentido y, al mismo tiempo, combina de forma impecable estéticas tan diferentes como el contemporáneo y el flamenco sin que chirríe en lo más mínimo. Importancia fundamental de este espectáculo es el diseño de luces de David Picazo, que imprime una atmósfera precisa ante la enorme vitalidad de trece personajes moviéndose constantemente por la escena. Es un universo femenino, donde los detalles del gesto, la necesidad de la coquetería o la individualidad pese al encierro, se plasman en algunas de las escenas cotidianas de una atmósfera carcelaria.
Los textos que se incluyen en el espectáculo, bien cartas auténticas o fragmentos de relatos, sin ser un componente fundamental, sí resultan tan destacados como el movimiento, la gestualidad e incluso la música y el cante. Todo ello está encaminado a potenciar, de alguna forma, la fuerza de las escenas y la transmisión de los sentimientos.
«Que mi nombre no lo borre la historia», dijo Julia Conesa, una de las fusiladas, modista de 19 años. Con «Trece rosas», Arrieritos no sólo ha conseguido un excelente espectáculo de danza sino también recuperar la memoria de quienes fueron injustamente olvidadas.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.