Italia

El 83% de los recién licenciados están dispuestos a aceptar un trabajo gratis

Polémica por una oferta de trabajo en la que se busca un ingeniero políglota por 600 euros al mes

Una investigación indica que el 83 por 100 de los recién licenciados están dispuestos a aceptar un trabajo gratis, incluso en el extranjero

Imagen de la polémica oferta de trabajo en Italia
Imagen de la polémica oferta de trabajo en Italia - ABC
ÁNGEL GÓMEZ FUENTES Corresponsal En Roma - Actualizado: Guardado en: Internacional

Este anuncio indignó y levantó escándalo: «Se busca ingeniero o arquitecto con óptimo conocimiento del alemán, buen inglés, experiencia de Erasmus y disponible para viajar en Italia y al extranjero, con un contrato de seis meses a 600 euros netos mensuales». El anuncio lo publicó una empresa de Turín, especializada en el sector de servicios hospitalarios, que colabora con instituciones internacionales. La foto con el anuncio del trabajo se hizo viral en las redes sociales, con comentarios de irritación por la baja compensación laboral. Ante las fuertes críticas, la empresa salió al paso aclarando que se trataba de unos meses de prácticas, cosa que no se decía en la oferta de trabajo.

Seguramente luego muchos habrán considerado incluso afortunado el ingeniero o arquitecto seleccionado por 600 euros mensuales, a la vista de una investigación iluminante sobre el mundo del trabajo de los recién licenciados. El estudio, que se ha dado a conocer en estos días, dice que el 83 por 100 de los jóvenes que acaban su carrera están dispuestos a aceptar un empleo de prácticas sin cobrar nada, con tal de comenzar a trabajar. Esta investigación sobre «la fuerza del trabajo en el futuro», ha sido realizada por la multinacional americana Accenture, dedicada a la prestación de servicios de consultoría a las empresas. Ese mismo porcentaje de jóvenes estaría dispuesto a trabajar gratis en el extranjero, pagándose incluso los gastos de su bolsillo.

Lo que cuenta es la experiencia

En las entrevistas realizadas a jóvenes italianos, la mayoría considera que, para encontrar su primer empleo, el adquirir conocimientos prácticos mediante una experiencia laboral durante sus estudios universitarios, cuenta más que la licenciatura. Por otra parte, la experiencia de otros jóvenes que acaban de entrar en el mundo del trabajo es clara: Casi dos tercios de licenciados que trabajan y que concluyeron la universidad en los dos últimos años, estiman que realizan un trabajo para el que no se pedía expresamente su licenciatura.

La investigación demuestra que esta nueva generación que accede por primera vez al mundo del trabajo está compuesta por jóvenes pragmáticos que, al mismo tiempo, observan con desilusión la remuneración percibida tras una carrera universitaria. Ese pragmatismo les lleva a considerar casi como algo «natural» el hecho de tener que prestarse a realizar prácticas de forma gratuita.

Se multiplican las ofertas de trabajo gratuito

El análisis de esta multinacional explica cómo desde hace un par de años, sobre todo, se multiplican las ofertas de trabajo gratuito para personal incluso muy cualificado. Obviamente, muchos son los que aceptar las prácticas gratuitas, pero muchos también se niegan y rechazan sueldos de miseria, optando por marcharse fuera del país.

Es el caso de una pareja que se ha convertido en símbolo de esta generación obligada a expatriarse para encontrar un salario digno: Se trata de Gloria Trevisan, 26 años, y su novio, Marco Gottardi (27), ambos arquitectos de la región de Véneto, muertos en el incendio de la torre de Londres. Emanuela Disarò, madre de Gloria, ha explicado por qué su hija emigró: «Después de lograr la licenciatura con la puntuación máxima, 110, en Véneto le proponían trabajar por 300 euros al mes. Pero Gloria no quería ser una carga para nosotros y decidió marcharse al extranjero con Marco. En pocas semanas tuvo ocasión de ganar 1.800 esterlinas (2.100 euros) al mes. Londres le supo ofrecer lo que merecía por sus capacidades», contó la madre, que vivió la tragedia de escuchar las últimas palabras de su hija: «Madre, me estoy muriendo; gracias por todo lo que has hecho por mi. Iré al cielo, os ayudaré desde allí». La muerte de los dos jóvenes se ha visto también como el drama de un país que prepara a sus jóvenes en la universidad con dinero público, pero no logra encontrarles un trabajo, perdiendo así excelentes profesionales que emigran para dar lo mejor de sí fuera del país.

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