Lotería de Navidad¿Qué es más fácil, encontrar el amor o que te toque la lotería?

Al hilo del anuncio de Navidad y su magia al hacer reales estas dos cuestiones, surge la pregunta de qué sería más posible conseguir en el mundo real, sin marcianas ni historias ficticias de por medio

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Nadie puede contestar, a ciencia cierta, una pregunta de este calibre. Es verdad que las historias como la de Danielle solo ocurren en anuncios «mágicos» o en las películas, como casi todo. Lejos de ese mundo «irreal» y más cerca del mundo en el que se mueven todos los seres humanos, las respuestas a esas preguntas se miden en números; no en cantidades de euros, sino en fórmulas matemáticas y porcentajes de probabilidades.

Así, y al hilo de la segunda pregunta, la afirmación es muy sencilla: el porcentaje de posibilidades de que te toque la lotería se reduce a un 5%. Todo ello sin pensar en la idea de que solo tocase el Gordo, que entonces sería una probabilidad entre 100.000. Se necesita mucha, mucha suerte. Para el reintegro, el porcentaje aumenta hasta tocar el 9%.

Dicho esto, hay que olvidarse de si un número es bonito o feo, porque todos entran en el bombo. Por tanto, todos tienen la misma posibilidad de salir entre los elegidos, de ser uno de los agraciados y hacer feliz a mucha gente.

En base a la primera pregunta, todo el mundo podría pensar, en un primer momento, que es más fácil encontrar el amor. O, al menos, enamorarse sin ser correspondido. Hay expertos que afirman que, afortunadamente, no solo hay una persona en el mundo que encaja con otra persona. Probablemente existen miles. De ser así, aumentaría el porcentaje de encontrar a «tu media naranja», sin saber una fecha exacta -algo que sí es seguro con la Lotería-.

Por otro lado, el psicólogo Arthur Aron asegura que para enamorarse hacen falta 36 preguntas, tres puntos en común y una media de 3,53 citas. Este último podría considerarse el «número pi de las relaciones». No suena tan «de otra galaxia», ni tampoco algo que sea muy, muy complicado de conseguir.

Sabiendo que en ambas situaciones se genera una ilusión inmensa -tanto en la Lotería, como al encontrar el amor- hay que tener en cuenta que enamorarse no es tan efímerocomo las horas que dura el sorteo del 22 de diciembre. Además, no depende tanto del azar de unos niños, sino de la conexión que haya entre dos.

La idea de que no solo hay una persona en el mundo que encaje contigo hace pensar que quizás es un poco más fácil encontrar el amor que cantar uno de los premios ganadores. Aunque solo sea un poco, algo es algo.