Opel Grandland X
Opel Grandland X

Opel Grandland X, el X más grande

El tercer miembro de la familia de SUVs de Opel llega con buenas maneras a un territorio donde la guerra es encarnizada

Frankfurt, AlemaniaActualizado:

La fiebre de los SUV no hace más que subir y ya, todos los constructores tienen en su oferta no uno, sino varios modelos que cubren prácticamente todos los segmentos, o al menos los de mayor volumen de ventas.

De ahí que Opel haya puesto en el mercado, tras el pequeño Crossland X y el mediano Mokka X un tercer miembro por encima de estos dos y que perteneciente al segmento C SUV, ese sitúa como el hermano mayor, el Grandland X.

Grandland X

Exteriormente el nuevo Grandland X resulta muy agradable, con unas líneas sencillas pero con suficiente carácter. En el frontal destaca una gran parrilla que cubre prácticamente todo el frontal y que termina cerca de unos finos faros LED con la típica forma de doble ala del resto de modelos de la gama.

En el lateral, unos nervios justo por encima de los tiradores de las puertas y unos pasos de rueda ensanchados le confieren un aspecto elegante a la vez que campero. Y detrás, un portón que recuerda mucho al de su hermano de segmento, el Astra, aunque en un formato mayor, una protección de color plata que cubre las salidas de los escapes y unas luces traseras LED le confieren un carácter deportivo, que sin desmerecer no aportan unos motores, de momento, pequeños aunque posiblemente suficientes para el común de los mortales.

Muy amplio

En cuanto al interior el nuevo Grandland X resulta muy amplio. La postura al volante es quizá demasiado de todo terreno, con las piernas dobladas casi en ángulo recto pero es cuestión de acostumbrarse. Otros SUV, que buscan más deportividad permiten llevar el asiento más bajo pero … como digo, en unos minutos te acostumbras.

Además, los asientos son cómodos y se pueden ajustar de manera manual para que nos acojan con comodidad. Y en cuanto al espacio de carga el maletero ofrece desde 514 litros con los cinco asientos ocupados y hasta 1.625 si los abatimos.

Austero pero muy completo

Una vez sentados a los mandos llama la atención un salpicadero algo espartano y no porque no tenga todo lo necesario y algo más, sino por el juego de colores que resulta algo triste, algo apagado. Y eso que todos los plásticos a la vista tienen un tacto blando -salvo alguno como el de la cajuela- muy resultón.

Pero como digo el nuevo SUV de Opel llega cargado con casi toda la tecnología disponible en el mercado como el sistema de Alerta de Colisión Frontal con Detección de Peatones y la Frenada Autónoma de Emergencia, el Sistema de Alerta de Ángulo Muerto, el de Reconocimiento de Señales de Tráfico y la Alerta de Cambio Involuntario de Carril, el de Control de Velocidad de Crucero con Limitador de Velocidad y para nuestro confort la última generación de Asistente Avanzado de Aparcamiento o una práctica cámara de 360º con la que aparcar se vuelve casi un juego.

Conectados y entretenidos

El nuevo Opel Grandland X incorpora de serie la Radio IntelliLink R4.0 con Bluetooth, manos libres y es compatible con Apple CarPlay y Android Auto. Además, si se opta por el sistema multimedia Navi 5.0 IntelliLink éste incluye pantallas táctil en color de hasta 8 pulgadas, navegador integrado y permite la integración perfecta de Apple CarPlay y Android Auto con smartphones compatibles, que se pueden cargar de forma inalámbrica.

También y como toda la gama Opel, el Grandland X, llegará con el servicio de asistencia y conectividad personal OnStar que ofrece un potente punto de acceso Wi-Fi 4G/LTE con servicios como la Respuesta Automática en caso de Accidente. Además, los usuarios de OnStar también se benefician ahora de nuevas funciones como las reservas de hotel y la búsqueda de aparcamiento.

Diésel o gasolina

La oferta mecánica del nuevo Grandland X va a ser de momento muy sencilla con un único motor diésel y otro de gasolina, aunque ya se ha anunciado -para el año que viene- que habrá un diésel de 180 caballos asociado a una nueva caja de cambios automática de ocho velocidades. Pero de momento llegará con un diésel de 1,6 litros CDTi con 120 caballos y 300Nm y un consumo de 4,3 litros cada 100 kilómetros en el ciclo combinado. Y en gasolina, un tres cilindros de 1,2 litros con turbo que genera 130 caballos y 230Nm con un consumo de 5,4 l cada 100km. Ambas opciones se pueden encargar con una práctica aunque algo anticuada caja de cambios automática -sin levas tras el volante- que apenas aumenta los consumos y a cambio nos deparará un placer de conducción mayor si nos movemos mucho por ciudad.

Precios

La gama se va a estructurar en dos únicos acabados: Selective y Excellence. En el caso del gasolina Grandlan X Selective el precio parte de 25.100 euros y en el caso del diésel también Selective de 26.800 euros.