AÑO MURILLO

Santa María la Blanca «recupera» los murillos robados por los franceses

Presentan las excepcionales réplicas de «El triunfo de la Eucaristía» y «La Inmaculada Concepción y el pueblo sevillano», que colgarán donde estaban sus originales

La iglesia de Santa María la Blanca «recupera» dos de los cuatro lienzos de Murillo robados por el mariscal francés Soult en el siglo XIX con dos réplicas de «El Triunfo de la Eucaristia» y «La Inmaculada Concepcion y el pueblo sevillano» que volverán a colgarse en sus paredes - Vanessa Gómez
E. BARBA / FOTOS: V. GÓMEZ

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La iglesia sevillana de Santa María la Blanca ha «recuperado» dos de los cuatro lienzos de Murillo robados por el mariscal francés Soult durante la ocupación de comienzos del siglo XIX. No lo ha hecho exactamente rescatando los originales, que siguen en París y Londres, pero sí con dos réplicas presentadas este miércoles de una calidad artística excepcional y que volverán a colgarse en las paredes de esta antigua sinagoga en unos días. Será otro de los hitos del Año Murillo, que comienza en unas semanas.

 

Ver también: ¿En qué partes del mundo permanecen los 38 cuadros de Murillo que robaron los franceses de Sevilla?

 

Son las dos obras que faltaban del conjunto iconográfico de cuatro que Bartolomé Esteban Murillo creó expresamente para Santa María la Blanca. Dos de ellas fueron repuestas también mediante copias en los años 50 por parte del Museo del Prado, que tiene esas dos originales. Estos otros dos lienzos que faltaban se incorporan como fantásticas réplicas ahora para completar el conjunto. Se trata de «El triunfo de la Eucaristía» y de «La Inmaculada Concepción y el pueblo sevillano», lienzos sobre óleo en forma de arco de medio punto («lunetos») pintados entre 1662 y 1665.

Las obras han sido presentadas por sus autores, el pintor Fernando García García y el director técnico Juan Luis Coto Cobo, un verdadero experto en la obra y las técnicas del genial pintor sevillano. Los dos lienzos estarán expuestos desde este jueves y hasta el domingo en el propio templo pero a pie de suelo, en un lateral, para que todo el mundo pueda contemplarlos. Y ya el día 24 de noviembre serán colgados en el lugar que ocupaban originalmente en un acto solemne al que asistirá el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo.

 

Como en la Santa Caridad

Desde 2008 un equipo multidisciplinar formado por un historiador del arte experto en la obra de Murillo Enrique Valdivieso ha liderado la recuperación de lienzos del pintor expoliados en la invasión francesa. Ya se intervino en la iglesia de la Santa Caridad para hacer un estudio y reproducción de cuatro obras expoliadas del maestro Sevillano que se encuentran diseminadas por diferentes museos del mundo, devolviendo su esplendor compositivo y discursivo al conjunto ideado por Miguel de Mañara.

 

Otra de estas iglesias «mutiladas» fue la de Santa María la Blanca. Recientemente restaurada, esta iglesia es apreciada por su elaborado conjunto ornamental. Murillo desarrolló para ella una serie de pinturas que también se esparció tras el expolio de Soult. Dos de ellas se encuentran en el museo del Prado y han sido sustituidas por copias en el templo. Otras dos, «La Inmaculada Concepción ante el pueblo sevillano» y «El Triunfo de la Eucaristía», ideadas para las cabeceras de las naves laterales, figuran hoy en los inventarios del Museo del Louvre y de la colección de Lord Faringdon de Buscot Park (Reino Unido) respectivamente.

 

De nuevo, en 2016, por iniciativa de Enrique Valdivieso y del párroco de San Nicolás y Santa María la Blanca, Manuel Mateo, se vuelven a reunir el pintor Fernando García y el restaurador Juan Luis Coto para abordar el reto de devolver su apariencia original a las paredes de esas naves laterales de la iglesia, realizando copias pictóricas de los originales expoliados. El trabajo ha concluido tras más de un año de dedicación de los autores.

 

Entre los donantes han estado la Fundación Endesa -que también se sumará al Año Murillo con la iluminación artística de la iglesia de la Magdalena, donde está la pila bautismal del pintor-, la Fundación Cajasol, la Real Maestranza de Caballería o la Asociación de Guías Turísticos de Sevilla, además de aportaciones personales de toda índole. De estas últimas destaca la de la Fundación Villar Mir, de Madrid, que ha pagado casi la mitad de todo lo que requería el proyecto (20.000 de los 53.000 euros de las dos pinturas). O la del empresario sevillano Rafael Beca. Como promotor de la iniciativa, Valdivieso ha lamentado la nula involucración del Ayuntamiento de Sevilla y de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. «Una cosa es predicar y otra bien distinta dar trigo. Y no han estado en esto porque, sencillamente, no han querido».

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