La Gran Barrera de Coral, silenciada por los ciclones y los episodios de blanqueamiento
La Gran Barrera de Coral, silenciada por los ciclones y los episodios de blanqueamiento - UNIVERSIDAD DE EXETER
ÚLTIMO LUSTRO

La Gran Barrera de Coral, silenciada por los ciclones y los episodios de blanqueamiento

Los peces ya no «oyen» el camino a casa tras un período de desarrollo temprano en el océano abierto

Actualizado:

Las larvas y alevines de los peces de coral que buscan un hogar después de pasar un período de desarrollo temprano en el océano abierto se dejan guiar por los sonidos que se producen en torno a los arrecifes para localizar un hábitat adecuado. Sin embargo, la «orquesta de los arrecifes» parece haberse silenciado; al menos, en la Gran Barrera australiana, que ha sufrido en los últimos cinco años los efectos negativos de varios ciclones y episodios de blanqueamiento.

La fauna de los arrecifes de coral produce una deslumbrante variedad de sonidos para comunicarse: mientras cazan, para advertirse sobre la proximidad de depredadores y para impresionarse mutuamente durante el cortejo. Juntos, estos sonidos se combinan para formar un «paisaje sonoro» que se puede escuchar a kilómetros de distancia.

Un equipo internacional de científicos, dirigido por la Universidad de Exeter, ha llevado a cabo experimentos al norte de la Gran Barrera de Coral australiana y ha descubierto que los arrecifes son, ahora, mucho más silenciosos y acústicamente menos diversos.

Los paisajes sonoros de estos arrecifes recientemente degradados resultan ya poco atractivos para los peces juveniles: en la actualidad, atraen a un 40% menos de peces.

«Los estallidos, chirridos, chasquidos y parloteo habituales de innumerables peces e invertebrados han desaparecido. La sinfonía del mar está siendo silenciada», se lamenta Tim Gordon, biólogo marino de la Universidad de Exeter.

Las comunidades de peces son fundamentales para asegurar la salud de los arrecifes: eliminan las algas, facilitan el crecimiento de los corales, contribuyen a los ciclos de nutrientes y mantienen las cadenas alimenticias en equilibrio. Los arrecifes dañados con grandes poblaciones de peces se recuperan más rápido.

Harry Harding, de la Universidad de Bristol, añade: «Si los peces ya no vuelven a oír el camino a casa, podría ser una mala noticia para las perspectivas de recuperación de los arrecifes».

Los científicos de la Universidad de Exeter, la Universidad de Bristol, el Centro de Medio Ambiente, Ciencias Pesqueras y Acuícolas, la Universidad de Duke y el Instituto Australiano de Ciencias Marinas y la Universidad James Cook construyeron arrecifes experimentales y luego usaron altavoces subacuáticos para emitir sonidos de arrecifes de coral sanos o sonidos de arrecifes de coral degradados, para ver cuáles atraían a más peces jóvenes.

«El daño que hemos hecho a los arrecifes en todo el mundo es horrible, pero la lucha aún no ha terminado. Si podemos cumplir con nuestros compromisos internacionales de reducir drásticamente las emisiones de carbono, aún es posible proteger algunos de los arrecifes que quedan», concluye Gordon.