La pérdida de un depredador puede iniciar una cascada de extinciones
La pérdida de un depredador puede iniciar una cascada de extinciones - FAPAS

La pérdida de biodiversidad aumenta el riesgo de «extinciones en cascada»

Y conduce a comunidades ecológicas más simples, advierten los científicos

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Una nueva investigación muestra que la pérdida de biodiversidad puede aumentar el riesgo de «extinciones en cascada», esto es, cuando la desaparición inicial de determinadas especies provoca un efecto dominó de nuevas aniquilaciones.

Así lo aseguran cuatro investigadores en un estudio liderado por la Universidad de Exeter (Reino Unido) y publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

La pérdida de un depredador puede iniciar una cascada de extinciones, como en el caso de los lobos, donde su desaparición en una montaña puede causar un gran aumento en el número de ciervos, que comen más material vegetal que antes, lo que puede causar extinciones de cualquier especie que también dependa de las plantas, pero que son potencialmente menos competitivas, como los conejos o los insectos.

Los científicos señalan que existe un mayor riesgo de «extinciones en cascada» cuando no hay otras especies que llenen el «vacío» creado por la pérdida de una determinada especie. Además, aunque la desaparición de una de ellas no cause directamente desapariciones, esta circunstancia conduce a comunidades ecológicas más simples que corren un mayor riesgo de efecto dominó con la pérdida potencial de muchas especies.

Con tasas de extinción en sus niveles más altos y numerosas especies amenazadas debido a la actividad humana, el hallazgo de este estudio supone una advertencia más sobre las consecuencias de la erosión de la biodiversidad.

Aunque la desaparición de una especie no cause directamente otras, sí conduce a comunidades ecológicas más simples

«Las interacciones entre las especies son importantes para la estabilidad de los ecosistemas», apunta Dirk Sanders, del Centro de Ecología y Conservación de la Universidad de Exeter, quien añade: «Debido a que las especies están interconectadas a través de múltiples interacciones, un impacto en una especie también puede afectar a otras».

«Se ha predicho que las redes alimentarias más complejas serán menos vulnerables a las extinciones en cascada porque hay una mayor posibilidad de que otras especies puedan intervenir y amortiguar los efectos de la pérdida de especies. En nuestro experimento, utilizamos comunidades de plantas e insectos para probar esta predicción», añade.

Los investigadores eliminaron una especie de avispa y descubrieron que conducía a la extinción secundaria de otras especies vinculadas indirectamente al mismo nivel de la red trófica. Este efecto fue mucho más fuerte en comunidades simples que para la misma especie dentro de una red alimentaria más compleja.

«Nuestros resultados demuestran que la pérdida de biodiversidad puede aumentar la vulnerabilidad de los ecosistemas a extinciones secundarias que, cuando ocurren, pueden conducir a una mayor simplificación, causando la extinción de cascadas de extinción», resume Sanders.