Agustina García Élez
Agustina García Élez - LUNA REVENGA

DÍA MUNDIAL DEL AGUACastilla-La Mancha: «Si sigue esta sequía, el Levante tendrá que darnos agua desalada»

Desde la cuenca cedente, la Consejera de Fomento alerta de que no se puede condenar a una región seca a serlo más para que otra continúe creciendo

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Dice que, pese a las precipitaciones de los últimas semanas, «no podemos olvidar que los pantanos de cabecera se encuentran todavía en una situación de emergencia», pese a alcanzarse un volumen de alrededor de 350 hectómetros cúbicos en Entrepeñas y Buendía.

-¿Cómo está a día de hoy la situación hídrica en la región?

-Está mejor que hace unas semanas porque ha llovido y ojalá continúe lloviendo. Necesitamos muchas aportaciones en todos los embalses y todos los ríos. Incluso, hay pantanos que se están llenando y la presa del Jévalo (Alcaudete de la Jara-Toledo) está en el aliviadero porque no podía aguantar más. Pero los pantanos de cabecera están en situación de emergencia.

-O sea, pese a las lluvias, no hay posibilidad alguna de trasvase, ¿no?

-Mire, el tema de la situación del trasvase, el tan traído y llevado memorándum de los 400 hectómetros cúbicos, viene a marcar que estos, aún superándolos, no llega a ser agua que sobre. En la cabecera, donde ahora hay 340 hectómetros, hace una semana había 240, con lo que hemos subido un 9% y estamos superando el 13,70%. Sobrar sobraría si estuviéramos hablando de un 90.

-¿Con 400 hectómetros en la cabecera no se desarrolla la zona?

-Se ha demostrado que no generan crecimiento ni desarrollo. Es más, con 400 hectómetros cúbicos, el verano pasado los pueblos de la zona se tuvieron que abastecer con cisternas.

-Lo cierto es que desde hace meses no se produce un trasvase porque no se puede.

-Los pantanos se están recuperando poco a poco, pero no es suficiente. No nos llamemos a engaño, la situación ha mejorado pero no se ha solucionado el problema de que las aportaciones cada vez son menores, lo que pone de manifiesto que no es un problema coyuntural sino estructural en materia de agua, principalmente en la cuenca del Tajo. No en toda, claro, porque no es lo mismo el problema del Tajo a su paso por Extremadura, o en Lisboa, que el nuestro, especialmente en Toledo, Talavera de la Reina y la cabecera.

-¿Todo el problema lo genera el trasvase o hay otros factores?

-La escasez de agua es un problema medioambiental, climático, esas sequías que venimos arrastrando. Hay menos aportaciones que las que de forma natural ha habido hace años, llueve menos. Y además se ha permitido que el agua que está se haya ido por una tubería. Desde el inicio de la legislatura se han ido hacia el Levante cerca de 300 hectómetros cúbicos. Para que se haga una idea, con cada hectómetro cúbico se podría llenar un estadio de fútbol como el Santiago Bernabéu. El problema de la sequía afecta, es evidente, pero está el trasvase, que se ha llevado más cantidad de agua que la que había hace una semana.

-¿Y qué se pide desde Castilla-La Mancha?

-Una de las peticiones que hacemos como Gobierno regional es un Pacto Nacional. Tiene que tomárselo en serio quien tiene la competencia y quien nos tiene que unir. En el Consejo Nacional del Agua cada comunidad tiene que ceder algo; si no, no habría pacto. Pedimos un mínimo trasvasable de 900 hectómetros cúbicos que garantice el desarrollo a la zona. Nosotros entendemos que el agua no es propiedad de nadie, la necesitamos todos, y en materia de solidaridad Castilla-La Mancha ha dado mucho ejemplo. El problema está en querer tirar del mismo sitio cuando no hay agua. Ahora, en el Levante hay una situación buena para que lleguemos al pacto porque no hay agua y ellos tienen que buscarse la vida. Yo, si fuera una murciana que vive del campo vería preocupante que mi propia forma de poder crecer como región esté condicionada a si sobra o no sobra agua en otra zona.

-¿Y qué alternativas plantea?

-El trasvase va a llegar a ser inútil porque va a dejar de existir por la falta de agua. Pero también puede llegar a ser innecesario para el Levante si se buscan alternativas, como las desaladoras. Si el clima de España ha cambiado hay que cambiar también los criterios y adaptarnos a los cambios. Si Murcia lleva 30 años creciendo y regando sus regadíos y cultivos con un agua que no tiene, que necesita pedir a otras comunidades, deberá adaptar su sistema productivo. La alternativa de la desalación está ahí, por qué no, y no están trabajando al cien por cien las desaladoras. Es más, Europa las está financiando. Si el Gobierno tiene que poner más fondos para ese desarrollo, que lo haga. Lo que no puede ser es que a día de hoy el agua que se lleve un regante del trasvase sea más barata que la que utilizan los regantes de Castilla-La Mancha. Es un poco de locos, es el mundo al revés.

-¿Se cumple el caudal ecológico del Tajo en Toledo y Talavera de la Reina?

-Evidentemente, no. El río es una cloaca a su paso por Toledo y Talavera, lleno de espumas y algas, y hay que establecer un verdadero caudal ecológico. La solución no pasa por agua sí o agua no, hay un problema medioambiental, y Europa ha puesto el foco en ello. En Toledo, Talavera o Aranjuez no hay un caudal ecológico real. Es de seis metros cúbicos por segundo, pero no se cumple. ¡Solo tenemos que asomarnos a la ventana y mirar el río! Hay zonas en las que no se mueve, es un río parado, muerto. El río tiene un cauce natural y debería moverse solo, pero para poder moverlo necesitamos que nos llegue esa agua, pero no está en los pantanos de cabecera.

-Y luego está el problema de la contaminación.

-El agua que nos llega está contaminada, hay un claro problema de contaminación en el Jarama y de las aguas fecales de Madrid. Se lo dije a la ministra. La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) debería decírselo al Canal de Isabel II y que se pongan las pilas. Pero las propias confederaciones no ven un problema real. Y lo hay. Todo radica en que a nivel nacional tienen que tomarse en serio que somos comunidades secas y no nos pueden seguir condenando a ser más secas para que otras crezcan. No es entendible que tengamos un estudio sobre la mesa que dice que se ha perdido un 30% de los negocios en la zona de los embalses de cabecera, que se pierde población porque no hay desarrollo.

-Si no hubiera trasvase, ¿cómo se habría desarrollado Castilla-La Mancha?

-Sería mucho mayor el desarrollo, con un río atractivo al turismo, que atrajera a más empresas. A nadie le gusta venir a ver un río muerto con espumas y algas, y con plagas de mosquitos por las aguas estancadas. Y la agricultura se vería fomentada. Las empresas deben ser conscientes de que hay que depurar el agua. Necesitamos que la gente sepa que esto no es una pelea de un gobierno contra otro, y en esta región tenemos que ser una única voz en defensa del agua. La sequía ha dejado claro que hay que buscar otras alternativas. El recurso está allí, en la zona de costa. Si seguimos con esta sequía y sin alternativas nos podemos encontrar con que sea el Levante el que nos tenga que dar agua a nosotros, agua desalada. Porque no es un problema coyuntural, la sequía va a seguir, y los intereses de una región no pueden estar por encima de los de otra. Así no puede haber pacto.