José Antonio Fernández Cabrero, candidato a ser hermano mayor de la Macarena.
José Antonio Fernández Cabrero, candidato a ser hermano mayor de la Macarena.

ENTREVISTA

Cabrero: «Busco una Macarena social y caritativa; que somos una gran cofradía ya se sabe»

«La Madrugada tiene un problema de generosidad; ¿Pasar por la Alfalfa?, habrá que estudiarlo. El liderazgo entraña dar el primer paso»

Por  2:07 h.

José Antonio Fernández Cabrero ha anunciado hace algunas semanas su candidatura para convertirse en el futuro hermano mayor de la Macarena. Este cántabro que descubrió a la Esperanza gracias a las coplas de Juanito Valderrama, ha catapultado exponencialmente el concepto de caridad y formación que en el arco se conocía. Hombre de empresas y de gestión profesional durante más de 30 años en cargos directivos, José Antonio Fernández Cabrero quiere cambiar el concepto de hermandad que conocemos hasta la fecha. Cabrero, como se le conoce en el mundo de las cofradías, aspira a elevar a la Macarena a otro nivel. Un nivel social y de ayuda al prójimo que trascienda sobre todo lo demás. José Antonio Fernández Cabrero charla con Pasión en Sevilla sobre la Macarena y la Esperanza.

-¿Cómo conoce a la Macarena siendo de Santander?

Un joven santanderino que allí en las salas escuchaba flamenco y era un espécimen raro. A través de la copla de Juanito Valderrama encuentro una metáfora en el «Emigrante» que decía; «rezaré para que me ampare aquélla que está San Gil». Pensaba, aquélla que está en San Gil yo tengo que verla. En el 78 me vine para acá trabajar de topógrafo y tenía un compañero ingeniero industrial en trenes y conocí a mi mujer que es de Cantillana. Dejé a mi novia santanderina y me casé con María. Me reencontré con ella en abril del 78 y le dije llévame a ver a la Macarena. Y le dije: «ahí me meteré yo de costalero»; Y me metí. Estuve hasta el 89 que me llamó José Luis de Pablo Romero para ir en su junta. Después la evolución propia y con Sainz de la Maza y Manolo García.

-¿Qué significa para usted la Esperanza?

La esperanza es más que una virtud teologal. Yo creo que es estado del hombre de saber aguantar el tiempo de desesperanza. Se acude a la Virgen porque el hombre necesita un consuelo, una mirada, una caricia con los ojos.

El hombre atareado de hoy y erosionado por la tristeza con todas las palabras que empiezan por ‘d’. Te quitan dinero, te quitan algo, tiempo, pero cuando te quitan la ilusión te lo quitan todo.

-¿Usted por qué se presenta?

Porque todo tiene su tiempo. Porque tengo la madurez y el equilibrio de gobierno para afrontar una tarea que es la de la hermandad de la Macarena. He ejercido la alta dirección en Mapfre durante más de 30 años. Todo lo que recibido en mi vida, todo lo he recibido gratis en esta hermandad. Ahora he de devolver lo que recibí. No voy a ser más de lo que he sido. Ahora estoy prejubilado y digo: «¿Qué hago?. Creo que una de las tareas es devolver los talentos. Con independencia de la cantidad de lenguas que tienes para el ánimo, voy con el convencimiento, sobre todo con eso. El cargo exige responsabilidad, capacitación y esfuerzo permanente y continuado. Oiga me estoy complicando la vida pero es que yo sigo a una persona que se complicó tanto la vida que lo colgaron de un madero. Sigo a modelos del esfuerzo y de la tenacidad.

 -¿Qué piensa cuándo le dicen que usted no es un hombre de cofradías?

Lo primero que me preocupa es la hermandad, la cofradía es un segundo orden. Si por la estética, es decir por el discurrir de la cofradía en la calle, se llega a la moral fenomenal. Pero tenemos que mostrarle a la sociedad el comportamiento de una hermandad. Una hermandad que no tenga ese carácter social y caritativo para lo que fueron creadas no sirve de nada. Son sociedades mutuas de ayuda recíprocas. ¿Qué me van a conocer por amontonar nazarenos en la calle Cuna, por conversaciones absurdas de horarios de la Madrugada, por carreritas? Por eso a mí dentro de 30 años no me van a conocer.

Yo sé poco de cofradías pero me gustaría añadir que llevo en la Macarena 30 años y 16 años en una junta de gobierno. He sido costalero, cogí el cuerpo de acólitos y cogí a la juventud para cambiarla. Llevé a cabo planes de formación, creamos la Banda infantil de la Centuria, creamos la Coral Polifónica de la Macarena. Eso está ahí. Yo sé de la cofradía de la Macarena.

-¿De quién se va a rodear?

Siempre he tenido a mi lado personas más listas e inteligentes que yo. Siempre seleccioné gente que supiera más que yo porque lejos de pensar que podían hacerme sombra creía que me podían ayudar. Mi alma es costalera y pensaba así. Cuanto más altos vayan los costaleros, más alto va el paso, bienaventurado el que puede delegar porque él será feliz. Cualquiera de los que van conmigo me pueden dar clase de gestión pura de una hermandad. Me pueden dar clases.

 -¿Hay un buen ambiente interno en la Macarena?

Tiene esquirlas que rozan. Nunca he conocido por qué. Y tengo una virtud o una posición privilegiada, soy amigo de aquellos , de mis hermanos, que concurrieron conmigo en las elecciones y no tuvieron más votos que nosotros. Mantengo mi amistad con ellos y conozco a los de dentro. No he entendido del todo por qué razón ocurrieron las coas que ocurrieron. No lo entiendo y por ello no lo juzgo. Pero eso no debe continuar así, no puede. Sería un hipócrita cada vez que me acerco a dar un abrazo. Mi aspiración es servir a todos con lealtad a la verdad.

-¿Qué le parece que haya dos candidaturas?

Donde unos ven que es un problema que genera división, yo creo que firmemente en ello. No es que dos candidaturas sean complejas. Para mí es lo contrario. Son dos carismas diferentes y dos modelos diferentes. ¿Tener dos conceptos diferentes es malo?. Es malo si se hacen cosas feas por cualquiera de las dos partes. Eso es malísimo. Si se difama, si no hay respeto, y si ninguno de los dos comprende esto: si no hay respeto y no hay formación cristiana, usted no ha comprendido nada. En la Iglesia Católica hay jesuitas, salesianos, carmelitas, franciscanos. Todos ellos son crismas, distintos. ¿Qué pasa, qué no aportan esos carismas?. Yo compito para mostrar un modelo que tienda a superar otro. Todo es mejorable. ¿La aspiración a ser mejor es malo? No. Pues dos carismas que piensa en mejorar la hermandad de la Macarena es bueno. Los hermanos decidirán. Si son personas honestas y honradas y conociendo su religión, como Pablo, la gran favorecida es la hermandad. Se destruye eso cuando se confunde la carrera y la calle por la que se corre. Mi relación con Santi es fantástica.

 -¿Cree que la Macarena aporta otras cosas que la gente desconoce?

Por supuesto. Se ocupa de los enfermos, de las becas universitarias, tiene un área de inmigración todos los días a todas las horas. Labores con los presos, ayuda asistencial.

-¿Qué hermandad de la Macarena busca usted?

Busco una hermandad social y caritativa, además de una cofradía. Que yo soy una cofradía excelente lo sabe todo el mundo, pero la obra social de la Macarena lo saben pocos. Voy sin mayores aspiraciones que las de trabajar por, con y para los hermanos. Y comportamientos de hermanos, no sólo modos sino formas y maneras. La Formación y la Caridad serán una labor directa del hermano mayor. Un hermano mayor no que no anide la formación no evolucionará. No habrá una caridad adecuada. Manilo me llamó para levar la caridad. Si es un éxito ahora, es un éxito es de Manolo García. El mérito es del que elige. Si el 33,3 es caridad y el 33,3% es formación en una hermandad, por qué no le dedico el 66% de los recursos y del tiempo a eso. La respuesta sería en una junta… tu Cabrero es que no te enteras de esto.

-¿Cómo solucionaría Cabrero el problema de la Madrugada?

Una declaración directa. La Madrugada está en manos de quienes quieran cargársela. Leo con inquietud y desasosiego declaraciones. Si esto se arregla vallando, cerrando… Si alguien quiere, tú yo y 10 más, quieren cargársela se la cargarán. En cuanto a los tiempos, eso pasa por la calidad y bondad de las personas que estén gobernando, por el sentido de la responsabilidad y un ámbito de generosidad en las negociaciones. Si estas tres condiciones se dan no es difícil. Esto es saber qué hacemos aquí y para que estamos. Si no respondo a la pregunta de quién ama al prójimo como así mismo. Hay que ser conciliador. ¿Pasar por la Alfalfa?, habrá que estudiarlo. El liderazgo entraña dar el primer paso.

-La Centuria, Hidalgo y Antonio Santiago

Si toda obra del hombre es susceptible de mejora, cómo no va a ser mejorable la obra de la banda. Me encanta la Centuria cuando suena sólo a corneta a tambor. Es una singularidad que me encanta. Puede ser que mi oído esté perturbado porque es lo mío, puede ser. Para mí en la banda, la cualidad artística está. ¿Sería deseable una banda de mas personas con más instrumentos? Eso es un modelo de banda distinto del actual. Habría que hablarlo con las personas que saben de esto en base a la música y la tradición. Yo no lo veo. Veo a Hidalgo como está. Lo conozco en el corazón y no sólo en la música.

En cuanto a Antonio Santiago, no entiendo a las hermandades que han tomado decisiones. A mí me ha mandado Antonio Santiago. Vine con Luis León pero con él estaba Antonio. Yo he visto a Antonio mandar en situaciones delicadísimas. Es un capataz que técnicamente es competentísimo. Vine por Antonio y su dos niños. Ahora, con mis prioridades para la hermandad, no me ocupa ni el tema del capataz ni de la Centuria.

 

Ignacio Cáceres

Ignacio Cáceres

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