ENTREVISTA

«Sevilla ha sabido evolucionar con categoría y cuando algo no cabe, no cabe»

El pregonero hace una radiografía de la realidad actual de la Semana Santa

Por  10:28 h.

-¿Cree que la Semana Santa puede morir de éxito?

-No lo creo porque esto tiene que ver con la evolución que hablábamos antes. Es que en esta ciudad se ha sabido evolucionar con mucha categoría, y cuando algo no cabe, no cabe, y todo el mundo coincide en ello. Esos diques están más o menos claro. Claro que la Semana Santa se ha masificado, gracias a Dios, porque eso quiere decir que cada vez hay más gente que está cerca de Dios. Mientras más gente dentro mejor. Pero eso no colisiona con esa intimidad que hay que defender en algunas cosas, que tiene que ver mucho con la desmesura en la salida de cofradías piratas… La propia ciudad ya se está dando cuenta de que tiene que ponerle freno a eso, porque no podemos hacernos dueños de las calles, no podemos creernos que la calle es solo nuestra. No se puede exigir respeto cuando tú no estás respetando. Y las cosas tienen que ser de verdad y con medida. En eso creo que Sevilla está siempre muy bien orientada.

-Como periodista, ¿cree que debemos airear desde los medios los problemas que surgen precisamente con esta masificación, que afectan a la imagen de la Semana Santa? 

-El papel del periodista es, en todo caso, si se entera de una cosa que es de interés para la gente, contarla. Punto. El periodista no tiene la culpa de que una cosa se esté haciendo bien o mal y contarla. Eso de matar al mensajero es muy antiguo ya. El periodista tiene esa obligación. Otra cosa es que en esto de la Semana Santa, queremos convertir en cuestiones de interés general cosas que tienen cero importancia y estamos prestándole en algunos casos más atención, yo el primero, a cosas banales y dejando de lado otras cosas esenciales. Ahí es donde creo que debemos hacer autocrítica, pero que no se nos culpe de que contamos determinadas cosas, porque si lo hacemos es porque han ocurrido. Y lo que sí veo por otro lado es que dentro del mundo de la Semana Santa es necesaria una reflexión general respecto al secreto de las deliberaciones y esas cosas. No podemos estar llamando a un periodista cada cuarto de hora para presionar. Ese es el juego en el que tenemos que llevarnos bien todo el mundo. El periodista tiene que hacer su trabajo y no puede ser culpable de que el miembro de la junta de gobierno llame por la trasera y, por otro lado, el periodista debe ponderar también si esa llamada es de verdad de interés general o es un ajuste de cuentas. Reclamo para los periodistas su libertad.

-Dígame usted un Cristo.

-El Cachorro y el Gran Poder.

-Una Virgen.

-La Esperanza. La del Arco.

-Un paso de palio.

La Concepción del Silencio.

-Un paso de misterio.

-La Carretería.

-El andar de un paso.

-El del Gran Poder.

-Una marcha.

-«Esperanza de vida», que es la que he elegido para mi pregón y, si Dios quiere, servirá para concienciar a mucha gente de que por la donación de órganos se pueden salvar vidas.

-Un rincón para ver cofradías. 

-Anda que hay pocos… A mí me vuelve loco la calle Julio Romero de Torres en el Tiro de Línea. Si yo no veo ahí al Cautivo me da algo. Y no es una calle típica, pero tiene unos naranjitos… y por ahí el Señor se va de espaldas. Qué cosa más grande. Después otro sitio que me gusta mucho es todo el entorno de San Juan de la Palma y Santa Marta. Esa zona de ahí me da un viaje. Y el sitio que he descubierto que más disfruto viendo cofradías de unos años para acá es las sillas en la calle Sierpes, donde estoy con mis hijos. Porque los niños preguntan tela y no hay nada más bonito que explicarle a tu hijo por qué el Señor va de esa manera.

Javier Macías

Javier Macías

Coordinador en Pasión en Sevilla
Redactor de ABC. Coordinador de Pasión en Sevilla