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2018: el año del Amor

Ha llegado 2018. Si recurrimos al tópico, año nuevo, vida nueva y todo son buenos propósitos. ¿Y en las cofradías? Pues también ocurre. Para estos próximos 12 meses, en el Consejo se han puesto deberes: «Tenemos que resolver ya el problema enquistado de la Carrera Oficial», dicen. Así, a lo largo de estos próximos 365 días escucharemos propuestas de reforma, que seguro causarán controversia puesto que implicará una modificación a lo que llevamos conociendo cien años. Y en Sevilla, ya sabemos, cambiar algo nunca es fácil.

Pero sobre todo, 2018 debe ser el año del Amor, con mayúsculas. Y no sólo por los 400 años que se celebran del imponente crucificado de Juan de Mesa. Debe ser el año para amar la Semana Santa, cuidarla y respetarla como la fiesta mayor de la ciudad, tanto por el público como por las propias hermandades y autoridades. Acordémonos de los diez mandamientos. Que no vuelvan a ocurrir los lamentables sucesos de 2017 en la Madrugada, que dio un rejonazo a la noche más hermosa de la ciudad y que, otra avalancha, puede darle el jaque mate definitivo. Cuidemos también nuestra idiosincrasia: no pueden volverse a repetir las bochornosas imágenes de cofradías pasando por calles vacías por los aforamientos, como ocurrió el Domingo de Ramos pasado con la Amargura. La ciudad entiende que debe haber fuertes medidas de seguridad y acepta que haya vías de evacuación en lugares de mucha afluencia, pero lo que nunca entenderá es que nos alejen del Señor y la Virgen. Las hermandades salen a la calle a dar público testimonio de fe, a acercar a las imágenes a los devotos. Nadie debe impedir esto. El Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno deben entender esto y los cofrades debemos cuidar nuestra fiesta para que no vuelva a ocurrir. Se trata de amor.

Los Gitanos en la mañana del Viernes Santo de 2017 / JESÚS SPÍNOLA

El amor también debe llegar a hermandades como Montesión o Los Gitanos. La primera ha quedado muy dañada después de un proceso electoral deplorable, con cruces de acusaciones, denuncias hasta por lo civil y recursos a los recursos, que dejan a la maravillosa cofradía del Jueves Santo al borde de una intervención eclesiástica. La segunda, vivirá en las próximas semanas un proceso electoral delicado, después de que se conociera la desaparición de una suma importante de dinero que tuvo que ser repuesta por el actual hermano mayor. Pepe Moreno, un hermano mayor querido por todo el mundo, se va con ese mal sabor de boca después de apaciguar a la corporación durante ocho años.

Un amor que seguirá demostrándose con las obras sociales, como la del nuevo centro de estimulación precoz del Buen Fin, que ya se ha estrenado, o el que se va a poner en marcha en la Macarena con una residencia de ancianos. Amor, el que demuestra desde 1953 el Gran Poder con su Bolsa de Caridad, que se volcará en los barrios más desfavorecidos de la ciudad, adonde ya sabemos que irá el Señor en 2020 por su 400 aniversario.

El año de la Victoria

Virgen de la Victoria / RECHI

2018 será también el año de la Victoria. La dolorosa de las Cigarreras será coronada en la Catedral el 13 de octubre. Es un justo reconocimiento a una de la mejores imágenes marianas de la ciudad. Pero victoria también es la que han conseguido las hermandades del Martes Santo, que han ideado un plan para invertir la Carrera Oficial, con cambios de orden en la nómina. Un plan que ha generado polémica pero que viene a resolver los problemas de congestión de la jornada. Lo mismo han hecho las hermandades de la Madrugada con un acuerdo algo más conservador pero que debe poner fin a los nudos gordianos que bloquean a las cofradías. Estas dos jornadas, como hizo ya el Jueves Santo hace unos años, llegan al año nuevo con los deberes hechos.

El año de Pasión

El Señor de Pasión / RECHI

Será también el año de Pasión. La hermandad celebra hasta cinco efemérides en 2018: los 800 años de la Orden Mercedaria, los 450 años del nacimiento de Martínez Montañés, los 150 años de estancia en el Salvador, los 75 años del paso de plata de Cayetano González, y el centenario de la fusión con la Sacramental del Salvador. Será un año cargado de aniversarios en las cofradías sevillanas, como es el caso de Los Negritos, que celebrará los 625 años de su fundación. Por ello, el Cristo que lleva precisamente este nombre irá a la capilla de las Flagelaciones de la Casa de Pilatos para presidir el altar de la eucaristía enmarcada en el Via Crucis de la Pía Unión.

Será también un año de estrenos en Semana Santa, tanto nuevos como restauraciones, tanto patrimoniales como humanos. Veremos restaurado el espectacular manto de la Virgen del Dulce Nombre o un nuevo palio en San Pablo. Será la última vez que veamos al Cerro con dos pasos, el palio actual de la Aurora o el del Valle, e más antiguo de Sevilla, que pasará necesariamente por el taller. ¿Será también el último año que veamos al paso del Cachorro como lo conocemos?

Estrenos también en la Macarena, donde se estrenará José María Rojas Marcos junto a Ernesto Sanguino al frente de los pasos, tras la salida de Antonio Santiago. Quizá se estrene también una banda de Granada en Sevilla, pero no de la mejor forma posible. Es la banda la que paga a la hermandad de las Aguas en vez de al revés. Y es la hermandad la que puede prescindir de una de las mejores bandas de Sevilla por interés lucrativo.

El año de Santa Catalina

Una de las últimas salidas del Cristo de la Exaltación desde Santa Catalina / ABC

2018 debe ser el año de Santa Catalina, tras más de una década clausurada para la vergüenza de la ciudad. A lo largo de este año volverá a abrir sus puertas al culto tras multitud de vicisitudes en su restauración. Será el último año, pues, que Los Caballos saldrá de los Terceros. Un templo que también está clausurado por obras de urgencia, que debe reabrir antes de Semana Santa. Mientras tanto, la Exaltación y la Cena conviven junto al Carmen y Rosario y Santa Lucía en San Román.

El año de la Esperanza

La Esperanza de Triana en la calle Pureza / JUAN JOSÉ ÚBEDA

Y por último, 2018 es Año Jubilar en Triana. Se celebran los 600 años del origen de la hermandad primitiva de la Esperanza. Por ello, el Papa ha concedido que la capilla de los Marineros sea centro de peregrinación hasta noviembre, donde los fieles podrán ganar las indulgencias plenarias. No se sabe de momento si en ese mes nos llegará el regalo de una procesión extraordinaria de la Esperanza de Triana, ya fuera hasta la Catedral o visitando a sus vecinas del arrabal.

Sin duda, 2018 hay que afrontarlo de forma optimista, con amor, pasión y esperanza. ¡Feliz Año Nuevo!