El Señor de Pasión / J. J. ÚBEDA

SEMANA SANTA 2018

El año que volvieron las túnicas bordadas a la Semana Santa de Sevilla

Las imágenes de Cristo vuelven a portar túnica bordada

Por  2:22 h.

En la Semana Santa de 2018, las imágenes de Cristo han vuelto a portar las túnicas bordadas en mayor medida. Algunas hermandades alternan, otras optan por dar un mayor realce a sus titulares ofreciendo un mayor protagonismo o corporaciones que del liso han decidido pasar al bordado.

Antiguamente, no existía luz artificial en las calles. Las cofradías en la calle salían como podemos presenciar cualquier salida o entrada en la actualidad. El bordado tenía como fin, dar luz a una imagen con las velas. Además, son un símbolo y contiene un significado litúrgico. En líneas generales representan la salvación y la vida eterna. Otras utilizando elementos de la Virgen en el Señor. Además, el oro representa la divinidad del Señor, al igual que la potencias, atributos de glorificar y dignificar a una talla. Asimismo, representa una alegoría de Cristo sobre la muerte.

Un dato es saber que en el siglo XIX, la mayoría de los Nazarenos portaban túnicas bordadas. El liso principalmente aparece a partir del siglo XX, como es el caso del Gran Poder, que empezó a llevar lisa tras la sugerencia del canónigo Muñoz y Pabon, quién comentó que el Señor parecería más humano.

Otras imágenes que dejaron la túnica bordada es el Señor de la Salud de los Gitanos, al perder en la quema de templos la mayor parte de patrimonio aunque en estos años encargó una copia de esa túnica al taller de Sobrinos de Elena Caro, que ha lucido tanto en el quinario o el besapiés del Domingo de Ramos. También San Roque, una corporación que vemos pocas veces con bordado, a pesar de disponer de ellas.

Pasión vuelve a llevarla. Cuando Cayetano González concibió el actual paso de plata del Cristo de Martínez Montañés, en un pequeño libro donde se explicaba la obra, aparece que las andas va en conjunción con el Cristo portando túnica bordada, cuestión que a lo largo de las décadas ha sucedido en pocas ocasiones aunque en estos últimos años ha vuelto la tendencia de volverla a portar.

Tallas como el Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén, el Señor del Silencio en el Desprecio de Herodes, la Estrella (porta la túnica bordada en el paso), el Nazareno del Valle, el Silencio, San Isidoro, las Penas o la Macarena suelen tener a su titular con bordado, otras han incrementado el patrimonio con la realización de estas túnicas como San Gonzalo, las Siete Palabras, Montesión o la Paz, así como corporaciones que han recuperado, bien por hacer una copia o restaurar esta parte del tesoro de cada una de ellas.

El Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén / LÓPEZ OLMEDO

EL Cristo de las Penas de la Estrella / JUAN FLORES

El Señor del Silencio / J. J. ÚBEDA

El Señor de la Divina Misericordia de las Siete Palabras / VANESSA GÓMEZ

El Nazareno del Valle / RAÚL DOBLADO

El Señor de las Tres Caídas de San Isidoro / VANESSA GÓMEZ

A continuación, te ofrecemos las imagénes que han vuelto a portar túnica bordada en la pasada Semana Santa o han variado con respectos a otros años al disponer de varias piezas de salida con bordado.

La Paz

El Señor de la Victoria en el parque de María Luisa / VANESSA GÓMEZ

El Señor de la Victoria de la hermandad de la Paz volvió a lucir túnica bordada. Se trata de una pieza elaborada por Padilla en el año 40 del siglo pasado. Junto a ella, mantolín azul. Con ese conjunto salió el pasado Domingo de Ramos, pero no es la única que posee bordada.

 Fernando Aguado diseñó una bordada y ejecutada por Manuel Solano. Una túnica para el Cristo con cuello, mangas y bajo de la misma, bordados en oro fino, contando el mismo con un dibujo a base de grecas y galones de corte renacentista decorados con roleos vegetales y flores, teniendo como elemento común y símbolo de unidad de la paz, olivas y hojas de olivo que emergen de unos pequeños cuernos de la abundancia, los cuales representan la prosperidad no sólo material, sino espiritual.

La Redención

El Señor de la Redención con túnica bordada / JUAN FLORES

El Señor de la Redención también dispone de más de una túnica bordada. En esta ocasión, aunque existe una tendencia en varias imágenes de colocar el color blanco a un Cristo, cuestión más de moda que litúrgica, el Cristo llevó el blanco de una pieza que estrenó hace una década, en concreto en la salida extraordinaria que protagonizó sobre el paso del Cristo de la Sed con motivo del cincuenta aniversario de la hechura. Obra de Francisco Carrera Iglesias, bordada en hilo de oro sobre tisú blanco.

Santa Genoveva

El Cautivo de Santa Genoveva / VANESSA GÓMEZ

Sin duda, una de las estampas más llamativas ha sido del Cautivo de Santa Genoveva. La hermandad conmemoró el 60 aniversario de la primera salida con la túnica bordada que confeccionara el taller de Elena Caro en los años 70.

Estrenada en el año 1974, Jesús Cautivo la lució durante 10 años en la estación de penitencia a la Catedral en la tarde del Lunes Santo, hasta que en 1983 no regresara a la túnica morada lisa.

Las Penas

El Cristo de las Penas de San Vicente / LÓPEZ OLMEDO

Una de las corporaciones que más cuida y enriquece el patrimonio, a lo largo del tiempo esa de las Penas. El Cristo es una de las tallas que más túnica posee de la Semana Santa. El Lunes Santo de 2018, recuperó la que portó el Señor desde que fue creado en el desaparecido convento del Carmen. Salió por primera vez en la Semana Santa, ya que estaba concebida para retablo y al estar bordada en la parte delantera. La pieza de finales del siglo XVIII ha sido intervenida por el taller malagueño de Salvador Aguilar y Manuel Mendoza, es la que aparece en el azulejo de la parroquia de San Vicente. De estilo rococó, tiene una cenefa que alterna rocallas y flores zigzagueantes, adornadas por un entramado de flores y raspas con cristales antiguos, mingos, canutillos, lentejuelas y abalorios.

Amadeo Arias donó hasta tres túnicas bordadas para el Señor. Hasta cuatro túnicas bordadas, a cuál mejor, posee el Señor de las Penas de San Vicente. La primera de ellas es del la morada antigua datada del siglo XVIII, bordada a realce en terciopelo morado en oro fino, sedas de colores y piezas de cristal. En ella, se muestran ornamentación rocalla, tachonada de flores y pequeñas piezas de cristales.

Después está la morada bordada rocalla. Es la que ha llevado hasta al día de ayer. Un diseño de Salvador Aguilar San Miguel y una ejecución conjunta con Manuel Mendoza Ordóñez. Fechada del año 2001. Bordada con cenefas tanto en el cuello, como mangas y elementos centrales.

El Lunes Santo aportó la belleza de una obra de Manuel Mendoza Ordóñez y Salvador Aguilar San Miguel. Confeccionada en 2006 y donada por Amadeo Arias Jiménez. Es la llamada bordada morada.

De 2006, de estilo barroco. Representa con el morado el color de la pasión de Cristo y con bordados que expresa la divinidad mostrada en la amplia cenefa con amplia cenefa perimetral, tachonadada de flores, con cuello y mangas igualmente bordadas. Las flores simbolizan la salvación y son flores de vida, de modo que la sentencia de Cristo nos lleva a vencer ese mal y a través de ella a la vida. Recuperan la técnica usadas en siglos pasados.

Por último, la túnica bordada burdeos. Estrenada en el año 2012 con diseño de Salvador Aguilar San Miguel, y confección conjunta con Manuel Mendoza Ordóñez. Es una pieza bordada completa, realizada de una existente en el siglo XIX, época del Romántico.

Las Penas, una hermandad que cuenta con una dilatada trayectoria, con uno de los mejores patrimonios de la Semana Santa de Sevilla, y que gracias a Domingo Bellido, Juan Carrero, Cayetano González y Amadeo Arias disponen estética muy personal.

Ahora, continúan trabajando en el mantenimiento y conservación del amplio tesoro que posee, sin abandonar el resto de proyectos que dejó Juan Carrero, además de encontrarse en un gran momento, de lo más importante que tiene una hermandad, el patrimonio humano.

San Esteban

El Señor de la Salud y Buen Viaje / J. M. SERRANO

No es una túnica, es una clámide que era usada por los nobles en la grecolatina. Es con lo que cubrieron a Jesús después de ser flagelado, que unido a la corona de espinas y la caña forman la iconografía del Ecce Homo. Portó la creada por el taller de la hermandad en 1994, aunque la altera con el liso y otra de Carrasquilla ejecutada en 1960. 

San Benito

El Señor de la Presentación de San Benito / LÓPEZ OLMEDO

Otra talla que varia es el Señor de la Presentación de San Benito, que también apuesta por enriquecer las túnicas como la última que confeccionó Mariano Martín Santonja y otras antiguas que restauró. En este Martes Santo, lo apreciamos con la túnica que Carrasquilla confeccionara en 1965, quizás la más conocida y la que luce en el azulejo de la fachada de la parroquia de San Benito.

El Dulce Nombre

Jesús ante Anás / ROCÍO RUZ

Con túnica blanca bordada se presentaba Jesús ante Anás. De raso con bordados en oro y creada por el taller de bordados de las Hijas de la Caridad del Colegio de San Martín de Cádiz siguiendo dibujo y diseño de Juan Pérez Calvo de 1963. La suele combinar con la granate, pieza de Victoria Caro en 1945 y las tres lisas, una blanca, una burdeos y otra morada.

El Valle

El Cristo de la Coronación de Espinas / PEPE ORTEGA

Son varias las clámides del Cristo de la Coronación de Espinas de la hermandad del Valle. La priostía eligió para el Jueves Santo la denominada de «Los Bodoques», de finales del siglo XIX.

El diseño es de Antonio del Canto Torralba, con ejecución atribuida al taller de Teresa del Castillo. Contiene piezas como tallos, medias ondas o lentejuelas planes y de troquel, una innovación en la época.

Es la segunda de las clámides más antigua que posee el Cristo de la Coronación de Espinas tras la de 1805, recuperada por Fernández y Enríquez y realizada por Antonia Bazo, camarera y hermana del Valle. Jesús Rosado la restauraba en 2014, muy desconocida y de un gran valor artístico.

Pasión

El Señor de Pasión / J. J. ÚBEDA

Parece que el Señor de Pasión porta más bordado que liso en su paso en los últimos años. Portó esta vez, la túnica de los acantos, una obra de Patrocinio López confeccionada en 1869 después de la intervención acometida por Jesús Rosado.

La última restauración data de 2013 por el taller de José Antonio Grande de León, «pero el deterioro que especialmente sufría el soporte textil hacía necesaria una restauración integral de sus piezas bordadas y el pasado a nuevo terciopelo de la misma».

El proceso de la restauración ha consistido en «respetar la obra en su totalidad, sin variar nada su aspecto original. Junto con el nuevo soporte y la limpieza y restauración de las piezas bordadas, se han repuesto los pistilos de orfebrería de las once rosas de la Pasión bordadas en el conjunto. Se han repuesto hilaturas sólo donde faltaban y lentejuelas y fornituras donde estaban perdidas». En 2019, la túnica de acantos del Señor de Pasión cumplirá 150 años.

Otra de las importantes joyas del Señor de Pasión es la más antigua que posee el Nazareno de Juan Martínez Montañés. Es la que hiciera en el año 1845, Manuel María Ariza. Se trata de una túnica bordada en terciopelo morado. Su última restauración data del año 1992 por el taller de José Ramón Paleteiro. Es la conocida como la de los cuernos de la abundancia, las cuáles representan prosperidad no sólo material, sino espiritual.

Por último, la nueva túnica bordada que estrenaba en el besapiés del Domingo de Ramos de 2017. Una pieza que reproduce un grabado del siglo XVIII, obra de Pedro Tortolero. Está bordada en plata sobre terciopelo corinto. Diseñada por Rafael de Rueda y ejecutada en el taller de Jesús Rosado. 

La Macarena

El Señor de la Sentencia / LÓPEZ OLMEDO

Lo habitual en la Macarena es la túnica bordada, aunque en alguna ocasión excepcional ha portado una lisa. El Señor de la Sentencia lucirá la túnica conocida como regionalista, de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, de 1910 y hecha en terciopelo morado sobre hilo de oro.

Es la imagen del Señor que más túnicas tiene, con un total de 6. La de los «ochitos» de Victoria Caro, las dos de Rodríguez Ojeda (postromántica), la roja del centenario y la de Joaquín Castilla, la malva y plata estrenada en 2015 y la citada regionalista.

La Esperanza de Triana

El Cristo de las Tres Caídas de Triana / ROCÍO RUZ

Una hermandad que apuesta por incrementar el patrimonio y recuperar lo perdido, como la túnica del IV centenario, una pieza recuperada de una original que creó para el Cristo de las Tres Caídas de Triana, Juan Manuel Rodríguez Ojeda. El proyectista Javier Sánchez de los Reyes, a través de fotografías antiguas, pudo diseñar una copia de la anterior. Además, otras tres bordadas como son la de Carrasquilla, Santa Isabel y José Ramón Paleteiro.