Ya están aquí

Por  3:00 h.

Image

Resulta emocionante cómo se suceden los minutos en el templo y el autobús que acaba de partir del aeropuerto de San Pablo tarda en llegar. Durante toda la noche, los veladores de los bares de alrededor se fueron llenando. En la hora marcada, la Iglesia se había llenado, aguardando la entrada de 25 almas rubias blanqueadas por la mala fortuna de haber nacido en un lugar donde el aire sacrifica vidas.

La Hermandad del Cachorro, la primitiva en el programa, los recibió ayer entre aplausos. Pasaban las once de la noche. Las horas de espera se habían apagado. Tocaba el turno al corazón. Ahora queda por delante todo un reto: que los cofrades se conviertan en sabios cirineos de esos dioses de Chernobil de ojos azules.

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Fotografías: José Antonio Rodríguez