Primer golpe: De la Campana a la Magdalena

Por  0:54 h.

Mapa de la ¿Se está trabajando de manera firme para presentar en un plazo no determinado al pleno de penitencia una propuesta para aplicar a la carrera oficial una cirugía agresiva y trasladar su arranque desde la Campana a la Magdalena? No.

¿Se han empezado a evacuar consultas, a contrastar pareceres, a preguntar a expertos o a sondear posibilidades en torno a un escenario de modificación de la carrera en el que se contemple esa posibilidad de la Magdalena y un par de ellas más? Sí. ¿Es una locura? No. ¿Es algo extraordinariamente complicado? Sí.

A mediados de los 90 desde el mismo Consejo de Cofradías se empezaron a manejar, de manera interna, planos en torno a una modificación del recorrido oficial. Entonces, la única presión era la de los nuevos tiempos y la principal necesidad la de la extraordinaria demanda de sillas incapaz de contentarse con la oferta. Casi quince años después, esa demanda sigue existiendo con el agravante de que ha surgido un nuevo problema: la presión municipal para que la carrera se adecue a los estándares de seguridad. Para el Consejo este cuatrimestre de 2009 ha sido muy similar a aquel “annus horribilis” que vivió la reina de Inglaterra. La negociación con el Ayuntamiento sobre la reordenación de las parcelas de sillas ha sido compleja y en algunos momentos peligrosa. Tan mala ha sido la experiencia que se va a intentar que el acuerdo de este año sea al menos bianual para no tener que estar cada año con lo mismo.

Por eso no han sido extraños los movimientos encaminados a tener en perspectiva una alternativa por si hiciera falta plantear un cambio drástico a fin de que la merma de sillas no fuera escandalosa. ¿Y todo por una silla? Que va. Eso es, si se quiere lo secundario. Tras cada silla está parte del dinero de subvención que reciben las cofradías, la mayoría de las cuales necesitan de manera determinante ese montante para poder organizar la estación de penitencia.

Arrancar la carrera oficial en La Magdalena y continuarla por Méndez Núñez y Plaza Nueva sería una solución radical pero podría funcionar como alternativa. Lo que ocurre es que aquí solemos sacralizar hasta una mota de polvo y hay gente considera La Campana o la calle Sierpes como lugares sagrados. Algún año eso tendrá que cambiar como ha cambiado en otras ciudades de Andalucía el recorrido oficial de los cortejos. La “Alternativa Magdalena” ideada hace muchos años por el actual hermano mayor de San Benito Manuel Bermudo, es algo que lleva ahí bastante tiempo ahí. Lo que ocurre ahora es que de nuevo se han encendido los focos para iluminarla. El tiempo o la necesidad serán los que se encarguen de lo que venga después.