Una luz por la vida, un motivo para la esperanza

Por  8:17 h.

Semana Santa 2008 - Cofradías: Cartel El templo de San Juan de la Palma acogió ayer un acto bajo el lema «Una luz para la vida» que ha organizado el Consejo de Cofradías, con motivo del Cartel de la Semana Santa de 2008 -que Emilio Díaz Cantelar dedicó a los trasplantados de órganos con una inscripción en dos de los cirios de la candelería del palio de la Amargura-, en colaboración con la Coordinadora de Trasplantes, y en el que estuvo presente el cardenal de Sevilla.
  • Según Manuel Román, esta celebración ha sido «una de los más bonitas que he vivido como presidente del Consejo». Durante el trascurso del acto, el cardenal Carlos Amigo Vallejo puso un cirio votivo sobre el paso de palio de la Amargura que encendió mientras sonaban los acordes de «Amarguras» y que hizo saltar las lágrimas a todas las personas que allí se encontraban presentes.
  • El momento más emotivo tuvo lugar con la intervención de Ana María Rubio, una mujer cuyo hijo adolescente perdió la vida en un accidente poco tiempo después de haberse hecho donante de órganos. Durante su discurso, indicó que «Fernando -su hijo- no ha muerto, pues sigue vivo en muchas personas, dándoles esperanza y vida».
  • El cardenal, que se mostró visiblemente emocionado durante todo el acto, afirmó que «con esta candela mantenemos viva la llama de la esperanza en el corazón de muchas personas» y que Jesucristo fue «el primer donante y nosotros los primeros trasplantados», mientras su voz atestiguaba la emoción que estaba sintiendo.
  • En el acto, presentado por el periodista de Sevilla TV Cristóbal Cervantes, Pili del Castillo, que recibió un trasplante de órganos, interpretó una saeta con la letra: «Madre mía de la Amargura, tienes la cara morena y es que es tanta tu hermosura que no la quiebra la pena ni el llanto te desfigura. Gracias te doy Madre mía, por poderte hoy contar, después que me han regalado una segunda oportunidad». Cuando concluyó, se produjo un rotundo aplauso.
  • José Pérez Bernal, coordinador de Trasplantes, señaló que cuando vio el cartel por primera vez, supo «que salvaría muchas vidas». Por otra parte, agradeció al cardenal su disponibilidad ante esta campaña solidaria y el hecho de que promoviera el lema «no te lleves al cielo lo que necesitamos aquí», que ha conseguido que haya más de 600 familias de donantes. Además, añadió que «Manuel Román ha trabajado durante mucho tiempo por el contenido solidario de su proyecto».
  • En su intervención, Román Silva indicó que cuando vieron el cartel, le sobrecogió tanto que «no podía quedarse como un cuadro colgado en la pared», y que por su contenido simbólico, tenía que organizar un acto al que se adheriesen todas las hermandades y que sirviera de concienciación a todos los cofrades.
  • Los compases de «Soleá dame la mano» pusieron el punto y final a un acto que estará presente en todas las estaciones de penitencia de este año. Según el cardenal, lo que se vivió ayer «ha roto las paredes de la iglesia, porque salimos de aquí convencidos de lo grande que es ayudar a vivir» y «que ha sido sencillo e imposible de olvidar». Un acto que, como reza el lema del cartel, pasa «de la Amargura a la Esperanza»