Presentación del cartel de la salida extraordinaria de la Hiniesta / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

El cartel de la salida extraordinaria de la Hiniesta Gloriosa

Patricio Cabrera es el autor de la obra de esta imagen que presidirá el pregón de las Glorias de María en la Catedral el 27 de abril

Por  0:40 h.

La hermandad de la Hiniesta ha presentado el cartel conmemorativo de la salida extraordinaria de su titular gloriosa, imagen que presidirá el pregón de las Glorias en la Santa Iglesia Catedral el próximo 27 de abril. Un acto que ha tenido como escenario el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla.

Patricio Cabrera Rodríguez ha sido el encargado de ilustrar este cartel donde el autor ha utilizado en su creación la técnica del acrílico sobre lienzo. La junta de gobierno, al igual que hiciera hace tres años con el cartel innovador de Manuel Cuervo para conmemorar el 450 aniversario de las primeras reglas de corporación penitencial, en optar por un pintor vanguardista, que nunca antes había realizado una obra para las cofradías, tal y como indicó el teniente hermano mayor, Francisco Ros, en su presentación.

Cabrera Rodríguez, en su intervención ha indicado que, «tenía que hacer algo para todo el mundo, para el barrio, para la hermandad. Lo importante para este cartel es la imagen, la Virgen de la Hiniesta. Este trabajo está lleno de simbología como la planta, la semilla, el fruto, que reluce sobre la imagen de María. Todo lo que rodea al cartel está relacionado con el espíritu, el azul y blanco, el color de la hermandad, y luego el barrio, lleno de artesanos y sobre su propio nombre refleja las letras rectangulares en representación de esos oficios.

Presentación del cartel de la salida extraordinaria de la Hiniesta / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Acto

Junto a la presentación del cartel, la Hiniesta conmemoró el 80 aniversario de la bendición del Cristo de la Buena Muerte con un concierto ofrecido por la banda sinfónica municipal de Sevilla, dirigida por Francisco Javier Gutiérrez Juan, y la coral polifónica de la corporación.

A este acto asistió el director de Área de Fiestas Mayores, Carlos García Lara; la concejal del Partido Popular, Amidea Navarro; el concejal de Ciudadanos, Francisco Moraga; el presidente del Consejo de Cofradías, Joaquín Sainz de la Maza; el secretario, Carlos López Bravo; el delegado del Domingo de Ramos, José Manuel Albiac, y otros miembros del máximo organismo de las cofradías. Además, asistió el compositor Abel Moreno; el pregonero de las Glorias, Juan Manuel Labrador y los hermanos de la Hiniesta.

Patricio Cabrera

El teniente hermano mayor, Francisco Ros, presentó al cartelista de la salida extraordinaria de la Hiniesta Gloriosa. El autor del cartel, Patricio Cabrera Rodríguez nació en Gines el 16 de marzo de 1958. Estudió primero en el colegio público de su pueblo, para pasar pronto al Colegio Salesiano de la Trinidad, donde permaneció hasta cumplir los estudios de Secundaria. Aquellos años de estudios en los Salesianos le permitieron entrar en contacto con el entorno urbano cercano, el barrio de San Julián, que fue conocedor de sus correrías juveniles.

Tras un año en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, formó parte de la primera promoción de la recién creada Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Recién terminados sus estudios de Bellas Artes, en 1984, realizó su primera exposición individual en la Galería Melchor de Sevilla (que regentaban Rafael Ortiz y su mujer, Rosalía, unos años antes de convertirse en los directores de la nueva Galería Rafael Ortiz). Ese año también opositó a la primera convocatoria autonómica para el Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria obteniendo la titularidad como profesor de Dibujo. Su actividad docente le ha permitido conocer una buena parte de Andalucía. Ha estado destinado en Tíjola (Almería), Cazalla de la Sierra, Isla Cristina (Huelva) y El Ejido (Almería). Sus
estancias almerienses fueron especialmente fructíferas, inspirándole los áridos paisajes de la provincia unos hermosos cuadros dominados por el vacío y el silencio.

En estos años, Patricio Cabrera fue incluido en la nómina de artistas de algunas de las más importantes muestras del momento, que traspasaron las fronteras del país. Tal fue el caso de la exposición “1981-1986: pintores y escultores españoles”, producida y promovida por la fundación La Caixa de Pensiones o, “4 Artists from Seville”, de la Barbara Farber Gallery, de Ámsterdam, ambas del año 1986. Pero, sin duda, fue su designación ese mismo año 1986 como artista invitado para participar en el “Aperto 86”, de la Bienal de Venecia (una de las exposiciones artísticas más importantes del mundo), lo que destaca como acontecimiento (y también como reconocimiento) principal del momento y lo que marca un hito en su trayectoria artística.

Poco después, le fue concedida la prestigiosa Beca Fullbright, beca de residencia en los Estados Unidos, que asigna el Comité Conjunto Hispano-Americano para la Cooperación Cultural. Esta beca le permitió residir en Nueva York entre 1988 y 1990, conociendo de primera mano la vanguardia artística norteamericana.

Durante estos años trabajó como artista en exclusiva para la Galería La Máquina Española, que le programó varias exposiciones individuales en Madrid y Sevilla. También fue convocado para participar en la muestra “Naturalezas españolas”, que organizó el Centro Nacional de Arte Reina Sofía en 1988.

En 2002 abandonó definitivamente la docencia. Ese año formó parte de la exposición colectiva “Los excesos de la mente” en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. 2010 fue un año de especial relevancia en la trayectoria personal y artística de Patricio Cabrera, pues presentó en el Museo de Bellas Artes de Cádiz su exposición individual “El cielo cabeza abajo”. Así mismo
obtuvo la concesión de la prestigiosa beca de la Academia de España en Roma, que le permitió residir durante nueve meses en el magnífico palacio renacentista de la Academia en el monte Janículo. Durante esta estancia romana, pudo estudiar con detenimiento la pintura ornamental italiana del Renacimiento, en especial la loggia de Psique de la Villa Farnesina, una de las obras maestras de Rafael, y las mismísimas loggias de Rafael en el Palacio Vaticano.

Desde Roma hizo un primer viaje a Río de Janeiro, donde terminó instalándose durante un tiempo, en la localidad de Maricá, para regresar finalmente a su Gines natal, donde hoy tiene establecida su residencia y su estudio. Entre las exposiciones más recientes, mencionar “Aquí hay dragones”, organizada por la Diputación Provincial de Sevilla en la Casa de la Provincia en 2015, donde se mostraron las obras realizadas durante su estancia en Brasil.

La pintura de Patricio Cabrera se caracteriza por la multitud de intereses y contenidos. Su trayectoria comenzó en los 80, pintando bodegones al modo expresionista, para, muy poco después, descubrir el paisaje, un tema que no ha abandonado. Durante los dos años que pasó en Nueva York, comenzaron a aparecer en sus cuadros formas vegetales esquemáticas y motivos decorativos
aislados. El ornamento cobró cada vez mayor protagonismo hasta convertirse en una seña de identidad de su obra.
En el gusto de Patricio Cabrera por la geometría y la ornamentación hay influencias diversas: el arte musulmán, el arte barroco andaluz, los grutescos renacentistas y la abstracción geométrica contemporánea. Su estancia romana le llevó a interesarse también por la arquitectura, vista con tridimensionalidad, con efectos de perspectiva. Algo de ello hay en el cartel que hoy presentamos, cartel en el que también se evidencia otra de sus características principales: Patricio es un gran dibujante, domina con maestría un dibujo que tiene conexión con el cómic, con los dibujos animados, con las ilustraciones de las cartillas escolares y libros de textos, con los carteles gráficos y con los reclamos visuales de los comercios y tiendas modestas. Su pintura bebe de las
fuentes de la cultura popular.

Y obligado es decirlo, a Patricio Cabrera le gustan las plantas, le gustan mucho las plantas, pero no tomadas del natural, sino a través de la mediación de las estampas científicas. En cierta ocasión manifestó, son palabras textuales suyas: “Siempre me han gustado los mapas y los libros de viajes que pintaban los botánicos y biólogos cuando el mundo no estaba explorado, esas ilustraciones de animales y plantas que tanto peso daban a la imaginación”.
Esa visión gustosa de una naturaleza primigenia y exuberante también está presente en el cartel. Y, por supuesto, no podemos acabar esta fugaz semblanza de la obra de Patricio Cabrera sin mencionar la que siempre ha sido señalada como la principal característica de su pintura: el uso libre y arriesgado de un color intenso y vibrante, de tonos en algunas ocasiones psicodélicos,
pero que sorprendentemente acaban armonizando en sus cuadros. Sería prolijo mencionar los museo y colecciones que albergan obras de Patricio Cabrera. Sirvan como botón de muestra:

Ayuntamiento de Almería

Ayuntamiento de Pamplona
Ayuntamiento de Sevilla
Diputación Provincial de Sevilla
Colección de la Junta de Castilla-La Mancha
Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
Museo de Arte Moderno, Barcelona

Museo de Bellas Artes de Álava, Vitoria
Museo de San Telmo, San Sebastián
Museo Muragame, Hirai (Japón)
Museo Patio Herreriano, Valladolid
Colección Banco de España, Madrid
Colección de la Fundación La Caixa, Barcelona