Costaleros de Santa Cruz y Los Negritos llevan a Germán Pérez Burgos hasta la puerta del Cementerio

Por  13:03 h.

Image El soldado era costalero de Santa Cruz y los Negritos y era familia de los Yruela

Cientos de familiares, amigos y compañeros del paracaidista pacense Germán Pérez Burgos, uno de los dos soldados fallecidos el pasado lunes en Afganistán, han acudido hoy al cementerio de San Fernando de la capital hispalense, donde ha sido incinerado, para dar el último adiós y rendirle homenaje.

Hasta el camposanto sevillano también se han desplazado numerosas autoridades civiles y militares que han querido acompañar a los allegados del soldado en la despedida del joven de 33 años –natural de Alange (Badajoz), aunque residía en Sevilla desde hace más de diez años– que deja mujer y un hijo de poco más de un año.

El funeral comenzó con una misa en la capilla del Tanatorio de la SE-30, donde sobre las 20.15 horas de ayer llegó el cuerpo para ser velado durante toda la noche, que se ha celebrado en la más estricta intimidad por petición de la familia.

Poco después, sobre las 9.30 horas el féretro con los restos mortales, cubierto por la bandera de España, abandonaba el tanatorio en dirección al cementerio portado a hombros por costaleros de las hermandades sevillanas de Santa Cruz y Los Negritos, de las que Pérez era hermano, y escoltado por un piquete de Caballeros Legionarios paracaidistas de la Brigada de Paracuellos del Jarama (Madrid), unidad a la que el fallecido pertenecía.

Una vez que el cortejo fúnebre llegó a las puertas del cementerio los costaleros dieron el relevo a los militares del Regimiento de Artillería Antiaérea número 74, con base en El Copero (Sevilla), mientras que recibía la correspondiente salva de honor. Así, los restos del paracaidista entraban en el cementerio a hombros de su compañeros para ser incinerado.

Image Homenaje de Sevilla

A la salida del cementerio el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, destacó que hablando con la familia se ha dado cuenta de “la fuerza de la vocación” porque Germán Pérez “quería ser militar y estar en primera línea”. Así, resaltó la “entereza” de la familia, “porque eran sabedores de su fuerte vocación”.

Monteseirín quiso también tener un reconocimiento a todas “las personas que se entregan no sólo por España, sino por más aún, por la paz y los valores de la humanidad”. En este sentido, dijo que “hay que preservar su memoria como ejemplo de otros jóvenes”, añadiendo que la ciudad “le debe un homenaje y un reconocimiento y se le hará”.

Por su parte, el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, también tuvo palabras para los familiares del fallecido, de la que dijo “son admirables y todo un ejemplo de entereza”. Al igual que el alcalde, López Garzón aseguró que “la memoria de estos jóvenes que mueren presentando servicio no deben olvidarse”.

El delegado del Gobierno puso de relieve la labor de los soldados que “entregan su vida para que otros ciudadanos de países muy lejanos al suyo pueden tener una cierta calidad en los lugares donde viven”.

También quiso tener unas palabras de recuerdo el alcalde de la hermandad de los Negritos, Julio Sanz, quien dijo a los periodistas que Pérez era “un sevillano de adopción y una gran persona que se integró en la hermandad, de la que se hizo costalero”. De esta forma, explicó que sus compañeros han querido ir “hombro a hombro” como reconocimiento y como “descarga de la pena y la rabia que sienten”.