El Cristo de la Buena Muerte de la Hiniesta / RECHI

El Cristo de la Buena Muerte de la Hiniesta en el altar mayor de San Julián

El crucificado presidirá el templo hasta que concluya el mes de mayo

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El Cristo de la Buena Muerte de la hermandad de la Hiniesta presidirá la parroquia de San Julián hasta que concluya el mes de mayo. Esto es debido a que la titular Gloriosa de esta corporación permanecerá durante este tiempo en la Santa Iglesia Catedral.

Esta imagen ha presidido el pregón de las Glorias de María, y recibirá culto en la parroquia del Sagrario hasta el 30 de mayo, día en que será trasladada hasta el altar que instala el Ayuntamiento de Sevilla con motivo de la fiesta del Corpus Christi, y con regreso a San Julián el 31 de mayo.

Hasta entonces, podrán admirar al crucificado de Antonio Castillo Lastrucci, talla que acaba de cumplir el 80 aniversario desde que fuera bendecido, en concreto el 3 de abril de 1938.

La talla del actual crucificado de la Buena Muerte era encargado el 14 de agosto de 1937. A la hora de su creación, Castillo Lastrucci quiere recrear a una del estilo de Juan Martínez Montañés y su discípulo, Juan de Mesa. Tal y como indica en los medios de la hermandad: Según Jesús Palomero Páramo, «del Cristo de la Clemencia toma prestada la cabeza y el tronco, del Cristo de la Conversión del Buen Ladrón copia el sudario y del Cristo de la Buena Muerte de la cofradía universitaria recrea las piernas». Y todo ello a partir del estudio del natural, pues Castillo utilizó como modelo a un empleado de la tienda de muebles Europa, que regentaba su hermano Manuel, llamado Manuel Gómez Lora.

El rostro del Cristo de la Buena Muerte es el que el escultor aplicaría posteriormente a todas las imágenes cristíferas nacidas de su gubia. El 3 de abril de 1938, el vicario Jerónimo Armario y Rosado, lo bendijo en la iglesia de San Luis de los Franceses, sede la Hiniesta después de los incendios de San Julián y San Marcos. La primera vez que salió a la calle lo hizo desde la iglesia de los Terceros, sin María Magdalena, quién fue incorporada en 1944.

Se trata de una talla de 1,72 metros de alto, realizada en madera policromada, que representa a Cristo ya muerto. Es una escultura neobarroca. Tuvo un coste de 3.500 pesetas.