Defensores del Patrimonio piden el mismo criterio para las bicis y el tranvía

Por  12:57 h.

ImageDiversos dirigentes de entidades conservacionistas sevillanas coincidieron ayer en mostrar su sorpresa por la decisión de la Comisión de Patrimonio de exigir la retirada de los puestos de alquiler de bicicletas en la zona declarado Patrimonio de la Humanidad, un entorno en el que dicha comisión autorizó la instalación de las catenarias del tranvía.
Los responsables de estas entidades reclamaron «más coherencia» y que se aplique a los postes que sostienen el cableado del Metrocentro el mismo criterio que a los pequeños puestos de bicicletas, toda vez que su impacto en el patrimonio es «infinitamente superior».
Así, Ana Avila, expresidente de Ben Basso y miembro de la Comisión de Patrimonio, afirmó ayer que las catenarias «son un auténtico horror no sólo en la zona Patrimonio de la Humanidad, sino en todo su recorrido. Es un mamarracho». Avila no asistió a la última reunión de la Comisión, ya que ha dejado de acudir porque «nuestro papel es insignificante. No tenemos voto y no se escucha nuestra voz, funciona más como un mero trámite administrativo antes que como órgano de protección del patrimonio», explicó.
Joaquín Egea, portavoz de ADEPA -y quien también dimitió como integrante de la Comisión de Patrimonio en desacuerdo con su funcionamiento-, se mostró en desacuerdo con la retirada del anclaje de las bicicletas y el mantenimiento de las catenarias. «Es un absurdo y una pantomima en la que cae la delegación de Cultura, que se salta las normas con las catenarias», afirmó un Egea que cree mínimo el malestar provocado por las bicicletas. «Es ridículo hablar de contaminación visual por seis o siete bicicletas».
ADEPA está dentro de la Comisión de Patrimonio de la delegación de Cultura, aunque a este respecto, Egea indicó que «no estoy dispuesto a participar en esta pantomima».
ImageEn términos similares se pronunció el presidente de esta misma asociación, Álvaro López, al sentenciar que la retirada de las bicicletas «es una anécdota de lo burda que es la administración y de lo descoordinada que está». López no entiende la preferencia por la Plaza del Triunfo. «La avenida de la Constitución es un entorno tan importante como la Plaza del Triunfo, todo esto además para que pase un absurdo tren. Es un proyecto que hace agua por todos lados».
El máximo dirigente de ADEPA muestra su disconformidad con la forma de proceder del consistorio sevillano ante la puesta en marcha del proyecto del Metro. «Este hecho no hace más que confirmar la connivencia en cuanto al oportunismo electoralista que fue la obra del Metro».
Expertos en Medio Ambiente, en contra
Jesús Vozmediano, abogado experto en Medio Ambiente, se manifiesta sin dejar espacio a la duda. «Estoy absolutamente en contra de las catenarias, la medida tenía que haber sido peatonalizar la avenida completamente. El tranvía provoca un impacto gigantesco sobre la Catedral». El jurista no quiso dar relevancia a la retirada de los anclajes de las bicicletas. «Eso es una anécdota, como si se quita una fuente. Lo realmente grave son el tranvía y las catenarias».
«Procuro no pasar por la avenida de la Constitución, tengo pánico a ir por allí porque se me remueven las tripas», afirmó sin reparos Jacinto Martínez, presidente de la Asociación de Amigos de los Jardines de La Oliva. Martínez prosiguió mostrando su desacuerdo. «Estoy indignado de que el paisaje de la Catedral se vea perjudicado por el tranvía y las catenarias», señaló Martínez, que tampoco creía que la Plaza del Triunfo fuese el enclave más adecuado para la colocación de las bicicletas. «La verdad es que se deberían buscar rincones para que no se rompa la armonía de la belleza», explica.