Fermín Vázquez: «Existe miedo a la incorporación de cofradías sin límite, pero es infundado»

Por  17:54 h.

-¿Cómo está siendo esta Cuaresma?
– Especial… y tensa. Los inicios son siempre difíciles pero se ha abierto un camino.
-Apenas se le ha oído a usted.
– Es bueno pasar desapercibido, como los árbitros en el fútbol.
-Alguno sí lo ha recordado. Ése que llamó a su casa…
– Eso es sólo una anécdota… Cogió el teléfono mi madre y le dijeron algo así como «os estáis cargando la Semana Santa» (risas).
-¿Está satisfecho de cómo se ha llevado el asunto del Carmen Doloroso?
– Se ha conseguido el objetivo. El pleno de hermanos mayores fue un éxito y luego las gestiones, con mejor o peor intención, han fructificado.
-Pero la imagen final no ha sido buena
– Es cierto. Hay cosas de las que aprender, como llevarlo todo mejor atado. Y también es cierto que algunas veces se ha jugado al despiste.
-¿Al despiste?
-Quizás muchos no creían que el pleno de hermanos mayores fuera a votar que sí. Luego llegó una parte complicada, la negociación con las cofradías del Miércoles. Tengo que alabar la labor del hermano mayor del Carmen, que lo ha llevado todo con prudencia y discreción. Pero hay que entender también que hay algo de miedo.
-¿A qué?
– Hay un miedo latente a que la incorporación de estas hermandades suponga que no hay límites, pero no es así.
-¿Porqué?
– Porque la Semana Santa admite sólo dos o tres más por cuestión de espacio y de tiempo. Sí es bueno que se ha establecido un procedimiento: los hermanos mayores deciden en pleno las incorporaciones. Los últimos casos fueron por decreto o, como en el Cerro, por decisión de de un día.
-Suena fuerte eso del miedo
– Sí, pero hay que desterrarlo, además, la Semana Santa necesita alicientes y la ciudad sabe poner límites.
-¿Cómo llega a ser delegado de vísperas?
– Fui elegido de sacramentales y cuando se incorporaron la Corona, el Divino Perdón y Bellavista el presidente me lo propuso y me pareció interesante. A día de hoy igual me lo pensaría (se ríe).
-Un cargo que no existe
– Los estatutos no lo contemplan, así que la Junta Superior lo estableció por un acuerdo en el año 2000. Ha habido que vencer obstáculos, porque las Vísperas era un tema desconocido y causaba recelo. Incluso mi cargo está en terreno de nadie y ha despertado incomprensiones.
-¿De qué tipo?
– No se aceptaba un noveno delegado de penitencia. Con el tiempo se ha superado.
-¿Es usted un delegado como otro cualquiera?
– Sí, claro… Voto al pregonero, pero no puedo firmar el cartel (se ríe). Es una cuestión de conceptos y cambiar las mentalidades es difícil. Igual si yo no fuera delegado de vísperas sería reacio. Pero he visto a unas hermandades que están luchando en zonas casi desconocidas, su labor es impresionante y eso gratifica. También hay guasa como «¿dónde está el helicóptero para ir a las visitas?».
-¿Siempre habrá hermandades de vísperas?
– Sí. Las hay que por su lejanía no podrán ir a la Catedral y lo saben. Luego, cosas que se llegaron a comentar como sacar una hermandad de su barrio para traerla al centro e ir a la Catedral es una aberración. Su labor pastoral está en su barrio.
-¿El Carmen acudirá a las convivencias de después de Semana Santa?
– Sí. Se la invitará como a una más.
-O sea, seguirá siendo de Vísperas.
-Imagino que se incorporará también a las actividades del Miércoles pero no creo que quiera perder el contacto con las Vísperas.
-¿Es definitivo lo del Miércoles Santo?
– Mi esperanza es que sí. Imagino que, como pasó con el Cerro, todos estarán pendientes y ellos son conscientes de que este año será una prueba de fuego. Pero la superarán.
-Tiene que ser raro salir el Miércoles y seguir siendo de vísperas.
– Es un primer paso. Pero es que hay muchas cosas que cuadrar.
-¿La financiación?
– Pues sí. Hace algunos años recibían unas ocho mil pesetas por una participación en entradas del pregón. Ahora reciben una cantidad más aceptable, pero incluso en el pleno se ha dicho que esto hay que resolverlo porque las hay que hacen un esfuerzo tremendo en sus barrios.
(Una hermandad de penitencia que va a la Catedral con dos pasos recibe unos 18.000 euros del Consejo de Cofradías, sin embargo una de vísperas unos 3.000 euros)
-¿Es asunto urgente?
-No hay que demorarlo más. Me consta que no pretenden equipararse a las que van a la Catedral, pero es que pueden tener casi los mismos gastos de salida. Y es asombroso la bolsa de caridad de estas hermandades de barrios que no tienen más recursos que las cuotas, las papeletas y la subvención. Yo a veces no me explico cómo lo hacen.