El Ayuntamiento reconoce que aún no ha medido las vibraciones del tranvía

Por  12:04 h.

Image El Ayuntamiento aún no ha encargado ningún estudio para medir las vibraciones que produce el tranvía Metrocentro a su paso por la avenida de la Constitución y la calle San Fernando.

Así lo reconocieron ayer desde el Área de Coordinación, que preside Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, desde el que también recordaron que el tranvía se encuentra precisamente en período de pruebas durantes estos meses para realizar los «ajustes necesarios» antes de que entre en servicio comercial.
Inauguración Oficial, el 24 de septiembre
Las pruebas del tranvía comenzaron el 7 de mayo, un par de semanas antes de las elecciones municipales, y la inauguración oficial del nuevo transporte municipal está prevista para el próximo 24 de septiembre.
En este tiempo, el Metrocentro ha demostrado serios desajustes, que comenzaron con los propios andenes del tranvía, alguno de los cuales -el de la Plaza Nueva- llegaba a impedir el paso de los vagones, por lo que tuvo que ser modificado sobre la marcha para que el tranvía pudiera acceder a su destino final. Posteriormente fue la toma de tierra de la electricidad la que motivó nuevas obras a lo largo del recorrido, de 1,8 kilómetros, entre la Plaza Nueva y el Prado.
Sin embargo, una vez puesto en marcha el Metrocentro en sus primeros viajes, esos desajustes quedaron en anécdota frente a los dos nuevos problemas surgidos: el inmenso ruido y vibración que deja el nuevo transporte a su paso.
Desde el Ayuntamiento han intentado restar importancia al hecho, aunque los vecinos y comerciantes, así como los peatones que han visto pasar al tranvía, insisten en que el discurrir del Metrocentro asemeja «a la llegada de un avión» por su estruendo. Y eso a pesar de que el tranvía aún no ha alcanzado su velocidad comercial y está «paseando» a un ritmo bajo para poder analizar los problemas. El Ayuntamiento se ha apresurado a tranquilizar a los vecinos asegurando que está previsto aplicar un gel especial a los raíles para evitar ese actual chirrido del tren.
En cuanto a las vibraciones, el coordinador de las empresas municipales, Fernando Martínez Salcedo, ha explicado recientemente que el tranvía llevará instalados tres sistemas antivibratorios, que se complementarán posteriormente con el pulido de la vías.
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Sin constancia oficial
Sin embargo, a día de hoy los vecinos y comerciantes padecen cómo el estruendo sigue acompañando al paso del tranvía municipal, aunque el Ayuntamiento afirma que hasta la fecha no se ha recibido queja alguna sobre que esas vibraciones se noten en los edificios próximos al recorrido.
En cualquier caso, el Consistorio aún no ha encargado la medición de esas vibraciones, algo que hoy en día se realiza de manera bastante simple, según constató ABC este fin de semana con el asesor técnico del laboratorio de control de calidad de la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, José Enrique Povedano Molina, y el catedrático de Ingeniería del Terreno de la ETS de rquitectura de la Universidad de Sevilla, Antonio Jaramillo Molina.
Ambos expertos han demostrado ante este periódico con qué facilidad se puede hoy en día realizar esta medición con ayuda de un acelerómetro, un aparato bastante «simple» que consiste en dos pequeños cilindros de metal depositados sobre el suelo y unidos a un ordenador portátil que recoge la información del terreno.
ImagePovedano y Jaramillo temen porque las vibraciones del tranvía afecten especialmente a la Catedral de Sevilla, un edificio hecho de piedra calcarenita, que sus morteros están muy deteriorados por el paso del tiempo y que su piedra tiene poca resistencia a la compresión, entre 18 y 20 kilos por centímetro cúbico, cuando lo normal es que sobre pase los 100 kilos. Eso provoca que un troza de piedra de la Catedral pueda llegar a desmoronarse «como si fuera pan rallado».
El Ayuntamiento se defiende asegurando que la Catedral de Sevilla cuenta con sus propias mediciones y que hasta la fecha no ha trasladado al Ayuntamiento ningún problema con respecto al paso del tranvía, aunque lo cierto es que los estudios que se están realizando en el interior del templo catedralicio no son para medir esas vibraciones exteriores sino el impacto de las actuaciones que se están llevando a cabo en los pilares actualmente en obras en el interior del templo.