El Colegio de Arquitectos advierte: Una alteración inadecuada del centro puede ser irreversible

Por  9:00 h.

«De hecho, la accesibilidad que tiene el centro de Sevilla no es propia de nuestro tiempo», explicó el arquitecto y experto en Urbanismo, quien recordó que la capital hispalense tiene el casco histórico más grande de Europa y que eso es lo que ha dificultado acometer antes la reordenación y peatonalización del centro, que es habitual en la mayor parte de las capitales europeas y en algunas españolas «pero no es igual peatonalizar y proteger el casco histórico de Cáceres, que es pequeño, que el de Sevilla».

Díaz del Río recordó que el Colegio que él encabeza ya elaboró en 2005 un plan integral de peatonalización y que el calendario de prioridades que en ese documento se marcó ha sido seguido por el propio Ayuntamiento con la Avenida, el triángulo Salvador-Pescadería-Alfalfa y la Alameda. Pero según esta propuesta aún queda por acometerse la peatonalización de la Encarnación.
Image
En este sentido, el decano señaló que «aún queda mucho por peatonalizar en Sevilla para adaptar la zona histórica a las necesidades de nuestro tiempo». Además de multitud de pequeñas calles como Pérez Galdós, Gamazo, Harinas Jimios…, destacó la necesidad de peatonalizar vías importantes, como la calle Laraña.
Pero advirtió de que «la ciudad histórica que ya existe no se puede alterar más de lo imprescindible», porque «una alteración inadecuada de la ciudad histórica puede ser irreversible». No rechazó el arquitecto proyectos tan llamativos como el Metropol-Parasol, las llamadas setas de La Encarnación, sino que centró sus demandas en la necesidad de resguardar el casco histórico y al mismo tiempo permitir la accesibilidad de los ciudadanos.
No al tráfico en superficie
Para Díaz del Río es indispensable acabar con el tráfico en superficie lo que, dijo, plantea un gran hándicap para una ciudad como Sevilla, en la que el centro ofrece un enorme poder de atracción y tiene la visita diaria de un gran número de ciudadanos por el nivel de actividad que mantiene. Y ello, pese a que en la ciudad se han establecido otros «centros» de atracción de público como Nervión o la Cartuja que son complementarios.
«Sevilla -agregó- sigue ponderando mucho el centro y, de hecho, el gran debate de la ciudad es saber hasta donde el casco histórico debe seguir siendo la gran atracción de la ciudad, porque eso provoca unas necesidades de desplazamiento demasiado amplias».
Díaz del Río agregó que desde los años 90 comenzaron a repoblarse importantes zonas del centro, a partir de la moda de rehabilitar edificios antiguos, «y de hecho, ahora el centro de Sevilla es la tercera zona de España con la vivienda más cara».
En su opinión, todo ello hace necesario dar una solución al gran flujo de público. En este terreno, el decano de los arquitectos sevillanos propuso varias opciones, partiendo de la base de que «no hay una solución clásica ni cierta, sino una batería de pequeñas decisiones que juntas pueden dar la solución».
El arquitecto consideró que los únicos medios que permiten el traslado masivo de público «son el metro o el autobús» y se mostró a favor de que el transporte público atraviese el casco histórico, pero eliminando el transporte en superficie.
Transporte selectivo
Apuntó que puede promoverse un transporte selectivo, del tipo de microbuses eléctricos o carritos de golf, pero sólo para casos especiales como personas mayores o inválidos.
Para el resto, además de las medidas antes propuestas, Díaz del Río recomendó crear bolsas de aparcamientos en los alrededores y algún tipo de lanzaderas para llegar al centro, que podrían complementarse con servicios como el de alquiler de bicicletas u otros.