El Consejo abordará la reforma de sus estatutos tras la próxima Semana Santa

Por  7:17 h.

ImageUna vez transcurra la Semana Santa ,a la Junta Superior del Consejo de Cofradías le restará algo más de un año de mandato. Tiempo suficiente para abordar la reforma de los estatutos que están en vigor. El Consejo cree que ha llegado la hora. Se aborda una vez que ha cesado la crispación interna entre las distintas secciones y solventada la consignación económica a las hermandades de gloria.

La reformase pone en marcha, aunque no servirá para prolongar la estancia de Román en el sillón de San Gregorio «no alargaré mi mandato. Somos lo suficientemente maduros para llegar hasta donde lleguemos y dejarlo ahí. Si la Junta Superior que venga considera estos trabajos importantes que sigan la reforma con esta base». A propósito, Manuel Román asegura que está preparado para encajar los movimientos que surjan a su alrededor, en torno a la sucesión de la presidencia y que la «gustaría ser los suficientemente aséptico como para no intervenir». En lo que queda de mandato se plantea dejar el Consejo en la mejor de las situaciones. Hay dos cuestiones en las que «dar el callo»: la reforma de estatutos y la acción conjunta de las hermandades. «Quiero dejar avanzado el propio estudio de los Estatutos, que se hará de forma interna. Debe ser fruto de la reflexión y el trabajo. Sobre la acción social conjunta, una aspiración: dejarlo «rematado».

El presidente, Manuel Román, se considera «prisionero de unos estatutos, que son malísimos». El Consejo asegura que son el fruto de una época (1988) en la que los hermanos mayores fijaron lo que mejor les convenía entonces. Se trabajará de forma interna, según Román, «sabemos lo traumático que ha resultado hablar de estatutos en la asamblea; se han planteado reformas en dos ocasiones y no se han podido levar a cabo. El sistema que proponemos es que desde la Junta Superior se haga un adelanto de qué Consejo y estatutos queremos. Se considera que los consejeros están capacitados para reflejar la voluntad de cada hermandad. Una vez que se avance en el análisis se podrían incorporar otros hermanos mayores». Consejo, Iglesia y vísperasDurante el encuentro mantenido ayer con los medios de comunicación en el restaurante «La Raza», Manuel Román quiso dejar claro que «la autonomía del Consejo nunca será absoluta. Somos parte de la Iglesia, las hermandades están dentro y por tanto al Pastor nos debemos ». Al actual presidente del Consejo le sorprende el uso que se hace de los estatutos para el debate «y estoy seguro de que ni tres personas los conocen realmente». La incorporación o creación de nuevas hermandades no se refleja en estas normas porque «no es competencia del Consejo». Este órgano sólo podrá dar su parecer. No tiene ningún otro papel. Una vez creada la hermandad, forma parte del Consejo. «Como estamos actuando con las hermandades de vísperas—expone Manuel Román— es fruto del criterio actual del Consejo. Creemos que muchas de ellas deben hacer estación por su propio barrio, aunque otras más cercanas ala Catedral se incorporen a la nómina de las que procesionan en Semana Santa. No entendemos que se cree una hermandad como el Carmen Doloroso, en plena calle Feria, aunque sí entendemos que exista en Bellavista o Padre Pío». Sobre la llegada de nuevas corporaciones a la Campana, el Consejo considera que pueden darse entre uno y tres huecos más. Para el presidente Manuel Román «no existen más de tres, —aunque no especifica día—.Creemos que esto es limitado y todas no vana caber, como es lógico». El Consejo considera que las hermandades del extrarradio son grandes desconocidas y que habría que fletar autobuses para percibir la identidad de éstas con el barrio. Ni un día más