Rafael Blanco

Fallece Rafael Blanco, el hombre que salvó al Cachorro

La hazaña ocurrió el 26 de febrero de 1973

Por  2:29 h.

Ha fallecido Rafael Blanco Guillén, el hombre que salvó al Cachorro de las llamas en 1973 cuando tenía 27 años edad, casado, y a la espera de tener dos hijos. Fue el primero de los valientes que accedió al templo y hoy nos ha dejado. Nació en 1944, natural de Alcalá de Guadaira. A raíz del incendio, una cicatriz en la rodilla le marcó para toda la vida. Rafael estaba en una obra descansando cuando observó que algo estaba ocurriendo en la iglesia. Al comprobar que era un incendio, accedió por la ventana y apagó el fuego que en ese momento afectaba a las piernas del Cristo de la Expiración. Por tal hazaña, en 2013 era reconocido como «Trianero adoptivo», galardón que recogió en la Velá de Santa Ana.  Gracias a él, los sevillanos pueden rezarle y admirar a una de las mejores obras de la Semana Santa en la tarde del Viernes Santo. Recuperamos aquí, una entrevista donde relata cómo vivió aquel suceso.

Corría el 26 de febrero de 1973, hace cuarenta y cuatro años, previo al inicio del quinario del Cristo de la Expiración. En esa mañana había quedado finalizado el montaje del altar efímero. El crucificado se situaba en el presbiterio con la Virgen del Patrocinio de Cristóbal Ramos, portaba con su saya de salida y un manto de terciopelo azul y una corona de plata sobredorada. Pasadas las tres y veinticinco de la tarde, Juan Jesús Gómez Terreros y Manuel López Román, transitaban por la trasera de la iglesia, pudiendo observar cómo salía humo de las ventanas.

Alrededor de los titulares de la hermandad del Viernes Santo, las tallas de San Leandro, San Isidoro y los arcángeles de la Roldana, completando el montaje. Unos días en los que se recibían multitud de visitas al templo y se ultimaban los últimos detalles del montaje del culto interno.
40 años del incendio en la Capilla del Patrocinio

Los titulares para el quinario de 1973

Inmediatamente se dirigieron hacia la puerta principal de la capilla, lugar también con bastante humo y con dificultad de visión y respiración. Francisco Herrera del Pueyo (diputado de Juventud) y Joaquín Rodríguez Noguera intentaban localizar rápidamente las llaves que no aparecían. Fue en ese mismo instante cuando Rafael Blanco Guillén se ofrecía para saltar al balcón e introducirse en el interior del templo, llegando a abrir la puerta desde dentro. Carlos Elliott era su hermano mayor. Minutos más tarde, los allí presentes citados se adentraron mientras se solicitaba ayuda a los bomberos.

Diez minutos más tarde de apreciarse el humo, los bomberos llegaron a la iglesia, se encendieron las luces y el foco de atención estaba situado en el altar mayor. A partir de ese instante, todo es una confusión. Herrera del Pueyo aseguraba haber tocado los pies del crucificado cuando estaban ardiendo. Gómez de Terrero alertaba a los bomberos de no dirigir el agua al rostro del Cristo y sí a los pies del Señor, que estaban en llamas.

40 años del incendio en la Capilla del Patrocinio

El templo del Cachorro en el incendio de 1973

La dolorosa quedaba carbonizada ante el Cachorro. Luis Álvarez Duarte tomó medidas para tallar a la nueva Virgen del Patrocinio, la actual que hoy conocemos. Los restos de la Virgen fueron trasladados a la sacristía, además de todos los elementos afectados, mientras el Cristo quedó dañado en el costado derecho y las piernas.
Pasadas unas horas, cuando llegó la calma, las autoridades políticas, eclesiales, de hermandades, Consejo e instituciones de Sevilla acudieron al lugar de los hechos. Corporaciones como la de Santa Cruz y la Estrella llegaron a ofrecer incluso a sus Vírgenes para que acompañasen al Cachorro en la tarde del Viernes Santo en su estación de penitencia. A las once de la noche, se realizó por las calles de la feligresía del zurraque un Via Crucis con la cruz de guía y presidido por un crucificado de pequeñas dimensiones situado en la sacristía.

El templo del Cachorro en el incendio de 1973

El quinario se celebró con la imagen del Cristo en las condiciones que quedaba tras el incendio al igual que el propio altar mayor. Un cuadro de la Virgen era colocado a los pies del Señor. Las flores fueron aportadas por las diferentes hermandades del Viernes Santo. Desde el 6 de marzo, se inició la unión entre los Cruz Solís con la hermandad. Son los que se ofrecieron para la restauración de la talla de Ruiz Gijón y los que aconsejaron que no hiciera estación de penitencia, debido a las malas condiciones en las que se encontraba.

El 22 de marzo, el cabildo de hermanos aprobó la citada restauración en las dependencias de la hermandad y la ejecución de la nueva Virgen del Patrocinio por Luis Álvarez Duarte. Seis días más tarde, Florentino Pérez Embid, José María Benjumea, José Hernández Díaz, Carlos Elliott Bernal y Aurelio Gómez de Terreros, encabezaban una comisión de seguimiento en las labores de restauración del Cachorro.

40 años del incendio en la Capilla del Patrocinio

El templo del Cachorro en el incendio de 1973

El Domingo de Ramos de ese año, 15 de abril, el Cardenal Bueno Monreal bendijo la nueva Virgen del Patrocinio, con las cenizas de la anterior en el interior de la imagen, fragmentos con autoría y moneda de curso legal dentro del busto en un tubo de aluminio.

Los titulares permanecieron el Viernes Santo de la misma forma que se encontraban el día del incendio en la capilla. Al suspenderse la estación de penitencia, los hermanos hicieron turnos de velas, rezos, saetas y visitas hasta la noche.

40 años del incendio en la Capilla del Patrocinio

El templo del Cachorro en el incendio de 1973

Ya en el mes de junio, concretamente el día 11, arrancaron las obras de rehabilitación y la restauración del Cachorro. En este tiempo, la Virgen recibió culto en una capilla provisional instalada en la sala de Junta. Tres meses más tarde, el 24 de septiembre, festividad de la Merced, volvió el Crucificado subido en el paso sin los candelabros de guardabrisas, que fue la última vez que se pufo contemplar al Cristo en este paso de Castillo Lastrucci.

En 1974, Guzmán Bejarano ejecutó el nuevo paso de estilo neobarroco, tallado y dorado con relieves pasionistas, arcángeles y profetas en plata de ley, confeccionado en el taller de Juan Borrero.

40 años del incendio en la Capilla del Patrocinio

El templo del Cachorro en el incendio de 1973

La capilla volvía a abrirse al culto el 13 de diciembre de 1973 para consagrar el solemne triduo a la Virgen del Patrocinio Gloriosa.

Enseres perdidos

Además de la desaparición de la antigua Virgen del Patrocinio de autoría anónima y con atribución al círculo de Cristóbal Ramos, se perdieron varios enseres utilizados en el altar de quinario: Corona de plata sobredorada, rosario de nácar y plata, cuatro horquillas de oro, broche de oro “Patrocinio”, manto de terciopelo azul liso bordeado en encaje dorado, ropa interior de la Virgen (corpiño y dos enaguas), respiradero lateral y trasero del palio, jarras de plata, cinco candeleros de plata, 17 candeleros de metal, alfombra de moqueta roja, andamiaje del altar de culto.

Los Cruz Solís restauran al Cachorro

Los Cruz Solís restauran al Cachorro