Litografía del Santísimo Cristo del Amor y paso de la Borriquita bajo arco. Siglo XIX

HISTORIA

¿Cuál fue la primera cofradía en salir el Domingo de Ramos en Sevilla?

Inicios históricos de la jornada inaugural de la Semana Santa de Sevilla

Por  11:13 h.

En siglos pasados, la celebración litúrgica de la Pasión se iniciaba con la ceremonia de las Señas. Diego Ortiz de Zuñiga, expone en sus Anales eclesiásticos, terminados de recopilar en 1671, que la «Procesión de los Ramos» se celebraba el domingo, con gran boato. Sin embargo, en aquella fecha, los pasos no entraban en la catedral hasta el Miércoles Santo. Por la mañana se rompía el velo que cubría su imponente altar mayor y, según el analista, se reproducía la imitación de un horrible terremoto. A la conclusión del oficio de Tinieblas, comenzaban a efectuar las cofradías de sangre sus estaciones. Cuando llegaban al templo metropolitano, los cortejos transitaban entre los dos coros y hacían reverencia al Santísimo.

La formalización del Domingo de Ramos como día de salida no se consolida oficialmente en la Semana Santa sevillana hasta finales del siglo XVII, aunque por las Constituciones Sinodales de 1604 sabemos que en algunos pueblos de su archidiócesis había procesiones ya el Domingo de Ramos. La autoridad eclesiástica ordenó entonces atajar esta costumbre, «para remedio de lo qual –ordenan las constituciones del Sínodo– mandamos que no pueda salir processión alguna sino desde el Miércoles Sancto después de comer hasta que anochezca el Viernes».

Iluminación del Santo Cristo del Silencio. Reglas antiguas de la Amargura.

En el año 1696, el entonces señor provisor del arzobispado, supeditó la aprobación de las reglas de la cofradía del Santo Cristo del Silencio, hoy más popularmente conocida como la Amargura, a que tuviese que cumplir su estación de penitencia el Domingo de Ramos. En aquellos años finales del siglo XVII, aún residía en la parroquia de San Julián. El 2 de junio de aquel año, la autoridad eclesiástica aprobó sus reglas con condición de fijar el Domingo de Ramos como día de procesión en Semana Santa. «El doctor don José Bayas –expresa la ratificación oficial que conserva la hermandad en su archivo particular–, provisor y vicario general de Sevilla y su arzobispado y el ilustrísimo y reverendísimo don Jaime de Palafox y Cardona, (…/..) que habiendo visto la regla y capítulos de la cofradía nuevamente instituida, cuya advocación es del Santo Cristo del Silencio y Madre de Dios de la Amargura, sita en la Iglesia parroquial de San Julián de esta ciudad, que para su gobernación han hecho los cofrades y hermanos de ella (…/..) se han reconocido sus capítulos por el fiscal de nuestro tribunal, y que no tienen cosa que impide su aprobación. Y les asignó y señaló el día Domingo de Ramos para que puedan hacer su estación, con que primero y ante todas cosas hayan de venir a pedir licencia y a que se les señale hora». Recalca que «no puedan pedirse les asigne otro día alguno de los de la Semana Santa para que hagan dicha estación».

En los estatutos que se formaron, aprobados por el arzobispo don Jaime de Palafox, el capítulo cuarto establece «el día en que se ha de hacer la estación de nra cofradia». Expresa literalmente: «Hordenamos, que la estación de penitencia sea al dia que en la confirmación de esta Regla nos señalare. Domingo de Ramos, día en que Christo nro Señor lloró sobre Hierusalem». Son pioneras las reglas de la Amargura, de entre las Hermandades que han pervivido, cuyo articulado señala ya el Domingo de Ramos como día para que procesionasen sus sagradas imágenes. En el otorgamiento del día de salida subyace igualmente la escasa edad de vida corporativa que tenía, a los ojos del provisor eclesiástico del momento.

Capítulo IV de las Reglas primitivas de la Amargura

 

En el Libro de acuerdos más antiguo, fechado entre 1699 y 1731, se recoge que la primera vez que esta cofradía efectuó su salida procesional fue el Domingo de Ramos, 12 de abril de 1699. Igualmente, así lo hizo también el mismo día de los años 1701 y 1702. Desde entonces, el Domingo de Ramos quedó como día de salida, algunos años antes de que se verificase el traslado definitivo a San Juan de la Palma en 1724. El insigne historiador Santiago Montoto escribió en las páginas de ABC, el 19 de noviembre de 1954, pocas horas antes de la Coronación, que cuando la del Santo Cristo del Silencio salió el primer Domingo de Ramos, «no había podido adquirir la imagen de Nuestra Señora, sirviéndose en esta ocasión de la Dolorosa de la Hermandad de la Hiniesta, que para tal fin le cedió mediante escritura, en la que se hizo constar que la efigie había de llevar el título de la Amargura».

Virgen de la Amargura a la salida / J. M. SERRANO

El Amor

En las ordenanzas de la «Hermandad del Amor de Jesucristo, Entrada en Jerusalén que hizo su Majestad y Madre de Dios del Socorro», que se conservan en el Archivo del Arzobispado, datadas el 2 de septiembre de 1636, el capítulo diez de ellas ordena que cumpliese la estación de penitencia durante la tarde del Miércoles Santo, día en el que había de ir hasta la Catedral. En los años centrales del siglo XVII se descompuso, a consecuencia de las adversidades deparadas por las epidemias tan continuadas que se sucedieron.

Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén. Reglas de la Hermandad del Amor

 

Después de una importante reorganización, el arzobispado le aprobó unas reglas en 1676. Estas, precisan que concurriera a la catedral desde la iglesia de los Terceros, sede entonces de la corporación. El expediente lo localizó nuestra compañera de investigación, Amparo Rodríguez Babío, en el Archivo General del Arzobispado. Los documentos aparecen denominados como «Reglas y aprobación por el provisor y vicario general don Gregorio Bastán y Aróstegui en tiempos del Arzobispo Ambrosio Ignacio de Spínola». El capítulo décimo, instituye el Miércoles Santo por la tarde, como jornada para efectuar la procesión de modo fervoroso cumpliendo la penitencia para redimir sus culpas, con «Ynsignias y pasos de Pasion donde yremos hasta la Santa Yglesia Mayor con la modestia y compostura q para tal obra de virtud se requiere meditando en la Pasion de Jesu Christo nuestro Señor». El No parece que lo hiciera el Domingo de Ramos, pues las propias reglas significan que ese día debían estar las imágenes titulares en las andas, pero porque los cofrades pagaban su cuota y celebraban un importante cabildo de hermanos.

Bermejo y Carballo afirma en sus Glorias religiosas de Sevilla que «Se ignora la época en que empezara a salir en Domingo de Ramos, aunque es probable tuviese lugar esta novedad a fines del mismo siglo XVII». No existe una documentación precisa que nos testimonie si la cofradía de la Entrada, venerada desde muy antiguo por el gremio de los medidores de la Alhóndiga, lo hizo en Domingo de Ramos antes del siglo XVIII. El propio Bermejo, concreta que efectuó su salida el Domingo de Ramos, desde 1758, aunque en el Cabildo de horas la llamada figure asentada el Miércoles Santo. Los llamamientos impresos que se conservan de aquel tiempo, reseñan que la Borriquita salía entonces el Miércoles Santo, aunque sabemos documentalmente que no era así.

En el capítulo realizado por Julio Martínez Velasco en el libro del Cristo del Amor y su Archicofradía (1998), se desgranan muchas referencias históricas contenidas en las actas de esta antigua cofradía. De ellas extrajo que sus cofrades acordaron salir el Domingo de Ramos el año 1727, por lo que es de suponer que viniese haciéndolo ya desde algún tiempo antes. En la contratación de las andas del paso de Cristo, se llegó a estipular como condición que estuviesen terminadas para el Domingo de Ramos de 1686. Ello no significa necesariamente que este fuese el día de salida, aunque no debíamos descartarlo. Como hemos visto, era el día en el que se celebraba el cabildo y los pasos debían estar montados, pues la regla prescribía andar la estación el Miércoles Santo.

El Cristo del Amor, Domingo de Ramos, Semana Santa de Sevilla 2018.

El Cristo del Amor, Domingo de Ramos, Semana Santa de Sevilla 2018

 

Fusión de la Borriquita con el Amor (1618-2018)

Este año se conmemora el IV Centenario de la unión de ambas hermandades, cada una de ellas con un origen distinto. El acuerdo de agrupación se firmó el 23 de marzo de 1618, ante el notario sevillano Andrés Mejías. Todos reunidos en el convento de los Terceros, con autorización de los frailes, acordaron reunir las dos corporaciones para constituir un solo cuerpo, indivisible, pues salían el mismo día, aunque separadas. Lo hicieron bajo la advocación de la Sagrada Entrada en Jerusalén, Amor de Jesucristo, Madre de Dios del Socorro y patrón Santiago. Por aquellos días le encargaron a Juan de Mesa que tallase el portentoso Crucificado y una Dolorosa. Dos años más tarde, en 1620, el prestigioso escultor reconoció, mediante escritura pública, haber cobrado el trabajo que le encargaron los cofrades de la recién fusionada corporación. El documento acreditativo de la autoría, lo descubrió el incansable investigador sevillano, don Celestino López Martínez.

Toma de Horas

No es hasta la segunda mitad del siglo XVIII cuando se impone la costumbre de imprimir los horarios y días de salida de las cofradías de penitencia. Los acuerdos de «los llamamientos» se adoptaban en el cabildo de Toma de Horas. Tales señalamientos se efectuaban el Martes Santo por la mañana, después del canto de Pasión, en la capilla de las Doncellas. El acto se verificaba en presencia del provisor eclesiástico, representantes del ayuntamiento y los hermanos mayores. Entonces, algunas cofradías como la Amargura o Borriquita eran llamadas a procesionar en Miércoles Santo, aunque en la práctica lo hacía el Domingo de Ramos.