El candidato de la Hiniesta, José Antonio Romero, expone su proyecto

Por  12:59 h.
Candidatura de José Antonio Romero en la Hiniesta

La Hermandad de la Hiniesta celebra elecciones el próximo domingo 24 de junio. A ellas concurre José Antonio Romero Pérez como candidato a Hermano Mayor junto a un equipo de diecinueve hermanos y hermanas dispuestos a trabajar por la Hermandad durante los próximos cuatro años.

José Antonio Romero, de 48 años y médico de profesión, desgrana en la presente entrevista los principales aspectos de su proyecto de candidatura.

—¿De la Hiniesta y de San Julián?

Efectivamente es el lema de nuestra candidatura es “De la Hiniesta y de San Julián”. Y con él queremos resaltar la obligada vinculación de la Hermandad con su barrio y con su parroquia. Aunque la mayoría de sus hermanos viven fuera del barrio, nos debemos a nuestras raíces. La Virgen está en la parroquia desde 1380 y la Hermandad desde 1587. Un auténtico privilegio que tiene que ser cuidado con mimo.

—¿Por qué se presenta a Hermano Mayor?

—Ante todo porque tenemos un proyecto que ofrecer a los hermanos de la Hiniesta y después de haber trabajado muchos años al servicio de la Hermandad, creo tener la experiencia necesaria para dirigirlo. Me presento con mucha ilusión, pero también con mucha responsabilidad. Espero honrar con mi gestión, si los hermanos me otorgan su confianza, a tantos hermanos que a lo largo de la historia han hecho grande a la Hiniesta.

—¿Cuál es el modelo de Hermandad que plantea?

Lo resumimos en la frase “La Hiniesta, una gran familia”. Me gustaría trabajar para que la Hiniesta se convierta en una gran familia a través de la participación de los hermanos en la vida diaria. Queremos una hermandad abierta, que acoja a todos lo hermanos, y que disfruten y participen de ella teniendo como eje a la familia.

—La situación económica ha sido objeto principal de preocupación estos últimos años en la Hermandad.

—Es cierto que la Hermandad ha pasado por momentos difíciles pero hay que desterrar, de una vez por todas, esa imagen alarmista de una Hermandad atenazada por las deudas que para nada nos beneficia. La situación económica es estable, por tanto con una buena administración y el potencial de recursos que nos ofrecen la totalidad de los hermanos el futuro es absolutamente viable.

—Entre las propuestas del área de gestión llama la atención la de la desgravación fiscal de cuotas y donativos.

—Las cuotas y los donativos que se entregan a la Hermandad pueden desgravarse en la declaración de la renta sin que a la Hermandad le suponga ningún gasto ni esfuerzo. Por eso entendemos que es muy importante el facilitar la desgravación fiscal de cuotas y donativos de los hermanos y devotos. Por un lado, supone un ahorro para los hermanos, por otro, puede servir de incentivo en un momento en el que cualquier vía de financiación es bienvenida.


—¿Cómo plantea las relaciones con la parroquia?

Creo que la Hiniesta debe hacer valer y aprovechar que es el gran referente de San Julián para lograr un mayor enriquecimiento espiritual de la comunidad de fieles. En este sentido, habría que ahondar más en las relaciones con las pastorales de la parroquia para que San Julián sea un lugar de encuentro y convivencia.

A usted, en la Hermandad de la Hiniesta, y aún fuera de ella, se le vincula con la asistencia social.

—He sido Diputado de Obras Asistenciales por lo que me ha tocado trabajar para solucionar los problemas de los hermanos y los vecinos del barrio. Además considero que una buena coordinación en la acción social de las hermandades permite mayores y mejores resultados. Fruto de esta inquietud fue la creación de la Fundación Benéfico-Asistencial Casco Antiguo con su economato social, de la que fui uno de sus fundadores y primer gerente.

—¿Cuál es su propuesta en este ámbito?

La Fundación “Madre Hiniesta”, que tiene como objeto la atención espiritual, social y material a las familias en situación desfavorable o de crisis, y, en general, a todas aquellas familias que precisen algún tipo de ayuda que pueda ser atendida por la Hermandad. En definitiva, se trata de dotar a la labor benéfica de una estructura que garantice su continuidad y solidez.

—La juventud es también objeto principal de atención.

—Por supuesto, la juventud es el presente y la esperanza del futuro. Planteamos un programa de formación integral, social, humana, cultural y religiosa, que suponga que los jóvenes participen activamente en la Hermandad al tiempo que crecen como personas.

—En relación con esto se encuentra el ambicioso programa de formación.

—Hemos diseñado un programa coherente y organizado de formación permanente porque entendemos que vivimos en un momento en el que es necesaria la existencia de laicos bien formados que puedan dar razón de su fe y de su esperanza. También queremos fomentar las actividades culturales y lúdicas que ayuden a mejorar la formación integral de los hermanos y sirvan como medio para estrechar los lazos fraternos dentro de la Hermandad.

—La propuesta de una Comisión Artística es novedosa.

—La conservación, mejora y puesta en valor del patrimonio de la Hermandad es para nosotros algo prioritario y por eso entendemos que es necesaria la existencia de un equipo de expertos, coordinado por nuestro candidato a Teniente Hermano Mayor, profesor de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla, que oriente adecuadamente a la junta de gobierno en sus decisiones. La Comisión Artística ya se ha formado con hermanos que profesionalmente se dedican a los distintos ámbitos artísticos (escultura, pintura, bordado, orfebrería, restauración, música, etc.), cuyos nombres se harán públicos en su momento.

—Destaque alguno de los proyectos artísticos que plantea su candidatura.

—Son muchos y muy concretos los proyectos enunciados, pero destacaría dos. En primer lugar, el retablo del Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Es un anhelo de muchísimos hermanos que el Cristo cuente con un altar acorde a su valor artístico y devocional. Este retablo tiene que servir además como motivo de unión y de ilusión para que todos, en mayor o menor medida, participemos en su ejecución. Y, en segundo lugar, el programa de conservación de nuestras imágenes titulares. Es absolutamente necesario realizar un estudio profundo y detallado del estado externo e interno de nuestras imágenes que nos informe de la necesidad de actuar para garantizar su correcta conservación.

—¿Es preciso advertir que los hermanos serán bien atendidos?

—Sí, porque muchas veces olvidamos que los miembros de la junta estamos al servicio de los hermanos, por eso advertimos expresamente que es nuestra intención cuidarlos, abriendo la casa-hermandad de lunes a viernes, facilitando las gestiones, y siempre con la mayor corrección y el trato más exquisito. También nos preocupa mantener el nivel de comunicación con los hermanos, y en lo posible mejorarlo.

—La pregunta sobre el Domingo de Ramos es obligada.

— Tenemos que buscar la armonía en el discurrir de nuestra cofradía y con ello facilitar a nuestros nazarenos, acólitos y costaleros su discurrir por las calles de Sevilla. Además apoyar y mucho el trabajo de los Diputados de tramo, elaborando un plan de seguridad que incluya un servicio sanitario de garantía.

Por lo demás, el Domingo de Ramos tiene que seguir siendo lo que es: el día azul y blanco en el que proclamamos la Buena Muerte de Cristo y el dolor amargo de su bendita Madre de la Hiniesta.

—¿Le gustaría añadir algo más?

—Simplemente agradecer las muestras de cariño y el apoyo recibidos de tantos hermanos durante estos meses en que hemos estado trabajando en la candidatura. Y suplicar a María Santísima de la Hiniesta Gloriosa, Patrona y Bienhechora de Sevilla, su intercesión para que la Hermandad sea cada día más grande y fuerte.