La capilla de Jesús Despojado

Jesús Despojado restaurará su retablo durante dos años

La hermandad baraja trasladar a sus titulares a la parroquia del Sagrario durante los meses de verano

Por  0:10 h.

La hermandad de Jesús Despojado ha aprobado por unanimidad en cabildo general extraordinario la restauración del retablo de la capilla del Mayor Dolor. Intervención que obligará a trasladar a los titulares a otro templo durante los meses de verano, donde se baraja la parroquia del Sagrario.

Se estima que la restauración tenga una duración de entre 20 y 30 meses. El retablo será desmontado por completo y estas labores darán comienzo a partir del 21 de mayo, después del triduo de la Virgen del Mayor Dolor. «Para sufragar esta restauración no hará falta ningún tipo de cuota extraordinaria para los hermanos», así lo asegura su hermano mayor Rafael Arenas.

El coordinador de los trabajos será el Licenciado en Bellas Artes y especialista en escultura y restauración, Manuel Mazuecos García. En el aspecto del dorado intervendrán los hermanos González, en la carpintería Enrique Gonzálvez y en la talla, Francisco Verdugo. 

«Es una pieza que está en mal estado y que nunca se ha intervenido», tal y como comenta su hermano mayor, Rafael Aranda, «el retablo que es de finales del siglo XVIII, tiene prácticamente ciento cincuenta años y nunca se ha intervenido, salvo en dos ocasiones puntuales. Tiene mucha inestabilidad, a causa de algún movimiento sísmico, los ensambles están en mal estado, le faltan trozos de molduras». En definitiva, «está bastante deteriorado».

«La intención de la hermandad es que los titulares sean trasladados durante este periodo a la parroquia del Sagrario aunque todavía no hay nada confirmado», como comenta Aranda. «En principio todavía eso no está concretado porque eso es un tema de futuro. Tenemos que hablar aún con el párroco, pero al ser nuestra parroquia es lo más natural»

 Asimismo, ha indicado que «la cofradía continuará saliendo desde su capilla en la Semana Santa, a pesar de ser una intervención de larga duración. La idea es que las imágenes estén fuera en junio y julio, para traerlas de vueltas a principio del nuevo curso. A partir de ahí, montaríamos una estructura para que estuviesen recibiendo culto en el templo y continuar saliendo en Semana Santa desde nuestra sede».

Retablo

El altar, de estilo barroco, es de autor anónimo y fechado en el siglo XVIII. Su estructura está conformada por un banco, dos cuerpos y tres calles. En el centro preside el Señor Despojado de sus vestiduras, mientras que a cada lado están la Virgen de los Dolores y Misericordia y San Juan Evangelista. En la zona superior se sitúa la Virgen del Mayor Dolor, una obra anónima también del XVIII, la que da nombre a este templo mandado a construir por Manuel Prudencio de Molviedro sobre terrenos de su propiedad. En la parte izquierda hay una pequeña escultura del Rey San Fernando y en la derecha una del arcángel San Miguel, ambas enmarcadas en estípites y datada de la misma época del retablo.

Por otro lado, están las tallas de San Basilisa y de San José con el Niño Jesús sobre sus brazos, obras que antes permanecieron en el lugar donde reciben culto los titulares de la hermandad de Jesús Despojado. Por último, el conjunto lo completa beato fray Leopoldo de Alpandeire, y enfrente, una reliquia de Santa Genoveva Torres.

La Laguna era como se conocía a esta zona de la ciudad, terreno inundable con las crecidas. Antes de construirse la capilla existió una ermita en la misma plaza. La actual sede de Jesús Despojado lleva el nombre de la Virgen del Mayor Dolor, donde hubo una hermandad de gloria en una ermita que existió en la propia plaza.