Jesús Rosado y los integrantes del taller con el manto del Dulce Nombre / HDAD.

Jesús Rosado concluye la restauración del manto de salida de la Virgen del Dulce Nombre

La hermandad continúa con los proyectos de mantenimiento y conservación de su patrimonio

Por  0:34 h.

La hermandad del Dulce Nombre continúa con los proyectos de restauración y conservación del patrimonio que inició con el actual mandato. En esta ocasión, Jesús Rosado acaba de finalizar la restauración del manto de salida de la dolorosa, una pieza nacida de Juan Manuel Rodríguez Ojeda y que será uno de los grandes estrenos de la Semana Santa de 2018. Tan sólo está a falta del forrado de este manto que llegó al taller el mismo lunes de Pascua, una vez que la Virgen era bajada del paso de palio en el pasado mes de abril. Otro de sus estrenos van a ser los respiraderos, así como la peana del palio y tres figuras secundarias más.

¿Qué le pasaba al manto?

En declaraciones a Pasión en Sevilla en enero de 2016, uno de los miembros de la comisión artística y profesor de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, Andrés Luque Teruel, aseguró que «el manto posee los desperfectos de todas las piezas de la época: un mal pasado en restauraciones anteriores, con el dibujo algo desvirtuado y que, posteriormente, no se hizo en su momento la intervención de reposición idónea. Ello ha provocado que existan piezas en un estado muy deficiente».

Por ello, los trabajos van a consistir en una restauración integral de la obra, donde se recuperarán todas las piezas que mantienen una mala conservación. «No se van a cambiar piezas de ningún tipo, se van a recuperar tanto el dibujo, como las dimensiones originales que ideó Rodríguez Ojeda», comenta Luque.

En referencia al tiempo de duración de los trabajos, Luque Teruel asegura que «dependiendo del taller que ejecute la obra así será su duración, pero estimamos un plazo de entre año y año y medio».

Un referente del regionalismo andaluz

El manto de la Virgen del Dulce Nombre se enmarca como una obra regionalista de la última etapa de Juan Manuel, de la que posee varias vertientes. Así, el propio Rodríguez Ojeda  «mantiene una línea historicista en los años 20 donde realiza la túnica rocalla de la Amargura -en la que parte de motivos barrocos-, los bordados de la Virgen del Refugio de San Bernardo, el palio rojo de la Macarena o el palio de la Virgen del Subterráneo de la Cena».

«Con la llegada del manto de la Bofetá, Ojeda regresa al diseño mediante distintas superficies concéntricas alternativas como en el manto de la Virgen de la Victoria de las Cigarreras. Pero, en este caso, en vez de utilizar los métodos historicistas de la cofradía del Jueves Santo, va a emplear los motivos que esta desarrollando en la otra línea paralela que lleva en esa época (líneas complejas con distintos ejes que desarrolla en el manto de la Amargura y el tisú de la Esperanza Macarena)», explica el profesor Luque.

Con Manuel Casal al frente, después del comisionado, el principal objetivo de todos ellos era recuperar a la hermandad, a volver a tener esa unión en cierto modo pérdida en años atrás. Un trabajo que poco a poco da sus frutos, teniendo como sus pilares fundamentales a la caridad y la juventud, dos ámbitos del seno del Dulce Nombre en el que la hermandad está volcada.

Además, otro de los fines principales que tienen es la recuperación del importante patrimonio de la corporación, no pudiendo ser acometidos por lo citado anteriormente. A corto, medio y largo plazo el Dulce Nombre tiene marcado siete retos importantes:

Jesús ante Anás

La imagen de Jesús ante Anás / RECHI

La imagen de Jesús ante Anás / RECHI

La imagen titular de la hermandad del Dulce Nombre fue sometida a un proceso integral de restauración, desde la madera hasta las capas superficiales de policromía. En primer lugar, se fijaron los estratos polícromos con peligro de desprendimiento. Seguidamente, se procedió a la limpieza de la policromía, que se encontraba muy oscurecida, y al levantamiento de las capas de repintes que cubrían zonas de ensambles de distintas piezas. Para ello se realizó un test de solubilidad determinando así la mezcla de disolventes más adecuada para la remoción de los depósitos de suciedad y repintes.

A continuación,  se abordó la parte estructural de la talla, que estaba bastante deteriorada, resanándose los ensambles abiertos y, sobre todo, solucionando los problemas de estabilidad que la imagen presentaba en su unión con la peana. Ésta se sustituyó por una nueva, realizada en madera de cedro, subsanándose así los problemas mencionados. La última fase consistió en la reposición de las capas de preparación perdidas y en la reintegración cromática de las mismas con técnicas reversibles. Por último se aplicó una capa de protección final.

Para el seguimiento de la intervención se formó una comisión de patrimonio presidida por el párroco y el hermano mayor, además de otros oficiales de junta, y de la que forman parte los técnicos: Gabriel Ferreras, historiador del Arte; Andrés Luque Teruel, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla; Joaquín Álvarez Cruz, historiador del Arte y profesor de la Universidad de Sevilla; José Miguel Sánchez Peña, conservador – restaurador emérito del Museo de Cádiz; y María Domínguez y Domínguez-Adame, ex jefa del Taller de Restauración del Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Dulce Nombre

La Virgen del Dulce Nombre / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

La Virgen regresó con un aspecto renovado tras los trabajos realizados desde el pasado mes de noviembre y que, basados en una limpieza superficial donde la talla había ennegrecido a niveles preocupantes, la dolorosa «no tenía serios problemas estructurales», como anunció su hermano mayor, Manuel Casal, en unas declaraciones del pasado mes de enero a ABC de Sevilla. Los trabajos han devuelto a la imagen «una policromía conocida por todos, con una Virgen del Dulce Nombre que guarda una apariencia de finales de los años 70, asemejándose al reportaje que realizara en aquella época el fotógrafo Antonio Fernández Rodríguez ‘Fernand’» —asegura Casal—, uno de los primeros a color que posee la corporación de San Lorenzo. Así, la dolorosa regresa totalmente saneada, fuera de toda suciedad que ocultaba la belleza ideada por el escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci, muy ennegrecida a lo largo del tiempo y necesitada de esta fructífera intervención.

San Juan Evangelista

La Virgen del Dulce Nombre y San Juan Evangelista / JUAN FLORES

Con San Juan Evangelista quedará cerrada la restauración de los tres titulares que en peor estado de conservación se encuentran. El taller Isbilia fue el último en restaurarlo en 1991, labrando un cuerpo nuevo.

Paso de misterio

El falso acusador / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

El pasado Martes Santo estrenaba la restauración del canasto, por Enrique Castellanos, además de la recuperación de los 12 ángeles querubines, realizados en su momento por Luis Ortega Bru -eliminados en 1977- y que anteriormente formaban un conjunto uniforme con las cartelas del misterio -también restauradas- obra del escultor sanroqueño. Las nuevas tallas y los trabajos de recuperación fueron llevadas a cabo por el imaginero Manuel Lara. También volvieron a estar los motivos que aparecían en las esquinas del primitivo diseño de Juan Pérez Calvo, destacando las nuevas cadenetas ejecutadas por Francis Verdugo.

Las andas son de Juan Pérez Calvo en 1945 en el diseño y trabajos de carpintería, la talla de Fernández del Toro trabajó en la talla de este paso de estilo neobarroco. La ejecución de los respiraderos y maniguetas de Antonio Vega Sánchez en 1977. Luis Ortega Brú labró las cartelas en 1945. Antonio Sánchez González doró el apso en 1945. Restaurado por Antonio Díaz Fernández en 1978 y Enrique Vázquez Cabello en 1988, junto a las figuras del primer misterio que hizo Castillo Lastrucci en Sevilla en 1922. En 2018, estrenará los respiraderos.

Manto de salida

La trasera del palio del Dulce Nombre

SEVILLA 07/04/09 SALIDA DE LA BOFETA DE LA IGLESIA DE SAN LORENZO DIAZ JAPON ARCHSEV

Uno de los principales proyectos de mantenimiento y conservación que ya ha sido finalizada. Será uno de los principales estrenos de la Semana Santa de 2018, una joya del bordado nacida del taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda. 

Figuras secundarias

El paso de misterio del Dulce Nombre / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Carmen Bahíma ha restaurado al falso acusador el pasado año, una de las figuras secundarias del paso de misterio. José de Arimatea, Anás, Caifás, Malco, y el romano vigilante, es decir, las cuatro figuras que componen el misterio junto a Jesús ante Anás, que estrenará el arreglo de 3 más. Éstas, en un principio, no estaba previsto el arreglo.

Techo de palio

La Virgen del Dulce Nombre / JUAN FLORES

Por último, el último reto del Dulce Nombre será el arreglo del techo de palio también obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda. En el centro, lleva una gloria que representa la reproducción de un lienzo de Velázquez con el pasaje de la coronación de la Virgen con la Santísima Trinidad, confeccionado por los sobrinos de Elena Caro.