El fotógrafo Antonio Sánchez Carrasco / MARIANO RUESGA OSUNA

De la Campana al camino de El Rocío 2018

Entrevista con Antonio Sánchez Carrasco, autor del libro El Rocío

Por  1:48 h.

El próximo martes 8 se presenta El Rocío (Ed. Almuzara), una publicación que condensa historia, patrimonio, liturgia, arte, devoción…

-¿Qué hace un fotógrafo, pedagogo, cronista, colaborador gráfico o corresponsal de radio escribiendo sobre el Rocío?

-Siempre pensé que acabaría siendo tema de un trabajo mío. Me acerqué años por curiosidad y acabó convirtiéndose en cita indispensable, cámara a cuestas. Ha sido un ofrecimiento de Rosa García Perea para Almuzara, reconozco que al principio me dio algo de respeto ya que lo mío es fundamentalmente la fotografía, pero al final, tras un largo proceso, el libro se ha convertido en un trabajo de síntesis. Hay muchísima información que me ha llegado, alguna que ni imaginamos, como una tesis doctoral escrita en el Levante sobre los beneficios de la romería en los trastornos mentales, por citarte un ejemplo. Mi intención es que el libro sea una guía accesible, con los hitos más importantes en torno a la romería, buscando que un recién llegado de Lugo se acerque al fenómeno y que, al mismo tiempo, sea atractivo para un cualquier asiduo que haga todos los años el camino.

La carreta del Rocío de Huelva / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-¿Un libro para conocer o para sentir?

-Para conocer, para sentir y para profundizar. Intento explicar una serie de hitos que no cansen al foráneo y que le traduzcan, para empezar, el vocabulario en torno al Rocío: desde empezar por contarle, por poner un ejemplo, qué es eso de la raya… que puede ser tantas cosas… O el Quema… Si se busca en un mapa te vuelves loco, porque no existe como tal. Mi parte pedagoga intenta explicar lo más básico en este tipo de aspectos, pero al mismo tiempo intento profundizar en algunos aspectos, como por ejemplo la historia. He tenido el apoyo del historiador Pablo Borrallo, un investigador que explica muy bien cómo el creyente puede hacer penitencia en Semana Santa y, al mismo tiempo, puede cantar, bailar y beber en torno a otra fiesta religiosa apenas un mes más tarde. Hablo también del entorno geográfico del Rocío, creo que es fundamental, por sus características naturales.

La carreta del Rocío de Huelva / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

Obviamente, intento resumir la iconografía del centro de la celebración, la Virgen, estudiando especialmente su iconografía, su evolución desde la primera capilla, el hallazgo en el árbol… Siempre teniendo en cuenta que el Rocío, prácticamente hasta el siglo XX, tiene mucho de tradición oral, lo que hace necesario tratar la información con mucho cuidado. Muchas de las leyendas esconden posibilidades factibles, hay que hacer también un esfuerzo de situarlas en un contexto muy diferente al actual, el de una capilla modesta en medio del campo. En una parte del libro intento analizar esa tradición oral con sus posibles realidades, desde los orígenes al propio nombre de la Virgen del Rocío. Son siempre hipótesis atrevidas que, con todo el respeto del mundo, intento esbozar.

Las carretas del Rocío de Sevilla por la Avenida de la Constitución / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-Respecto a tu labor fotográfica, cuéntanos como es la realización de fotos en el Rocío, un lugar con luces, encuadres, paisajes, rostros… siempre diferentes.

-El Rocío es sorprendente fotográficamente hablando. Puedes ir a distintas partes del camino que no tienen nada que ver con lo que has visto otros años. No es el sentido ordenado y cronometrado de una cofradía. Cambian luces y personas, abundan miles de detalles. Recuerdo una foto de una señora que lloraba en el mismo sitio todos los años: es una explosión de sentimientos a la que hay que estar muy atentos para poder captar el mejor instante.

La carreta del Rocío de Sevilla / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-En la portada del libro nos habla de las claves de una devoción que lleva a las gentes a cruzar medio mundo ¿Cuáles son?

La clave es la fe y el amor a una devoción mariana. El porqué es mucho más difícil de analizar. No todo el mundo va con las mismas claves ni se puede generalizar. Sería de tontos pensar que en un lugar donde se reúnen en un fin de semana un millón de personas todo el mundo vaya a acudir con la misma finalidad. En el último capítulo, por citar un ejemplo, se habla de tres brasileños que venían de Kissama. Imagínate a esos devotos de piel negra con la bandera de Brasil, de España y la bandera de Andalucía acompañando a la hermandad de la Puebla del Río. A ver quién explica la presencia de estos personajes en el Rocío si no hay una fe, una devoción o como lo queramos llamar. Acabaron haciendo una bandera con la Virgen del Rocío cobijada por unas palmeras. Me imagino que la Virgen a cada persona le transmite una cosa distinta. Fíjate que la Virgen me trajo a mi Lola…

Presentaciones en el Rocío / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-Abordar la romería del Rocío ha sido, en muchas ocasiones, un tema tabú. ¿Cuál es el tabú del Rocío?

Quizás nazca por la cantidad de Rocíos diferentes que hay. Muchas veces queremos apropiarnos de cualquier fenómeno intentando imponer nuestra visión desde fuera. Esto no dejar de ser la fiesta de un pueblo en torno a su Virgen. Hay cosas poco explicables desde fuera, pero nadie debe venir desde el exterior a explicarte cómo hay que sacar el paso de los Javieres… por ponerte un ejemplo. Hay que asumir e ir buscando el disfrute. Chillan y se sorprenden los que van por primera vez a la procesión, pero los almonteños saben lo que hacen, creo que es importante tener asumido el concepto de ser un invitado.

Cartel del Rocío en USA / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-Y, cambiamos hacia otro tema del que también eres profundo conocedor, ¿cuál es el tabú de la Semana Santa en el campo de la fotografía?

-Parece que últimamente se busca toda aquella imagen a la que se pueda sacar punta en contra de la Semana Santa. Es una vertiente que buscar denigrar y que tiene mucho que ver con los móviles. Yo puedo tener infinidad de fotos de nazarenos en actitudes no muy decorosas. Yo las guardo en un cajón. Recuerdo una foto de un perro vestido de nazareno, quizás algo incomprensible, pero donde yo veía el amor desmedido de una señora solitaria volcado en un animal de compañía. Aquello no se entendió, de hecho, yo guardé la foto…

Medalla de la hermandad del Rocío de Brasil / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-Hábleme del panorama actual de la fotografía en la Semana Santa. ¿Usted es más de público o de imagen?

-No tengo una predilección. Hay veces que la imagen dice más que el público y en otras dice más el público que la imagen. El público es más variado, tiene mayor variedad de actitudes. A la imagen el juego se lo da el contexto, la luz. El público es imprevisible, aunque la Semana Santa esté hecha en torno a la imagen.

La carreta del Rocío de Carmona / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-¿Comparte aquello de que la mejor foto es la que no se piensa?

-La mejor foto es la que no se piensa. La que piensas al final terminas haciéndola en otro momento, incluso dos o tres años después, entonces ya no te parece lo mismo que cuando lo pensaste…

Banderín del Rocío de la hermandad de San Esteban / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-Ha participado en numerosos libros, fotografiando la Semana Santa de Sevilla, iglesias, templos, conventos… ¿En cuál de ellos ha aprendido o se ha sorprendido más con su cámara?

-Aparte del dedicado al Rocío, sin duda con el dedicado a los conventos de Sevilla. El Rocío me ha dado para el conocimiento de la historia de las hermandades y de la Virgen. Pero con el que mas aprendí fue con los reportajes para Conventos de Sevilla. Recuerdo el primer convento que visitamos, el del Socorro, donde vimos ese lado oculto, desde tallas desconocidas en la clausura a un huerto en pleno centro de la ciudad, pasando por un azulejo desconocido del Gran Poder en el cementerio de las monjas. Fue un descubrimiento el patrimonio de conventos como Santa María de Jesús, Santa Ana o Santa Paula…

Nazareno de Santa Genoveva / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-Has conocido el mundo editorial como fotógrafo y ahora como escritor, ¿Cómo ves el panorama editorial desde ambas perspectivas?

-Malos tiempos para la lírica… Si fueran buenos tiempos no haría bodas, bautizos, comuniones, mudanzas… De esto no se vive.

Salud de San Bernardo / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-Estamos viviendo, curiosamente el año que cumple ochenta años, un necesario reconocimiento a un maestro de la fotografía que es Jesús Martín Cartaya. ¿Tú crees que el trabajo del fotógrafo, en general, esta reconocido?

-El merecidísimo reconocimiento a Jesús es, en cierto modo, un reconocimiento al gremio. Jesús es el decano en vida. Hoy muchos fotógrafos se dedican a otra cosa porque éste no es un trabajo reconocido. La democratización de la fotografía trae aspecto buenos y malos. Hay quien se queja de las pantallas de los móviles, a mí no me molestan… igual que en los años veinte todo el mundo llevaba sombrero. Hay una regla de oro que dice que en la fotografía de Semana santa siempre hay un calvo… (risas). El problema es diferenciar entre el que “tira” fotos con móvil y el que realmente trabaja la fotografía

Costaleros / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

-Háblanos de tus fotógrafos…

Sería una lista inabarcable. Tendría que empezar por Martín Cartaya, sus fotos marcaron época y no solo eso, su manera de trabajar y moverse en un acto o un evento, muchos deberían haber conocido esa forma de trabajar, su forma de pasar desapercibido. José Antonio Zamora es otro maestro, recuerdo una vez que lo vi en un rincón, en la puerta del Sagrario, a la espera de captar una foto de la salida de la procesión de Palmas: logró captar a fray Carlos junto a un pedigüeño en la puerta, un contraste tremendo. Y pasaba desapercibido…

El palio de Los Servitas reflejado en unas gafas de sol / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

Hay muy mucha gente en la actualidad que trabaja muy bien, Sebas Gallardo, Javi Jiménez…gente más novel como Pedro Aranda que tiene la capacidad ir más allá… Gente como Fran Silva, sus fotos de pasión son las de una persona que sabe ver, que sabe hacer siempre una foto distinta del Señor de Pasión. Me dejo a muchos y no es mi intención…

-Por terminar, y hablando con un fotógrafo que es capaz de captar luces y sombras, ¿Cuáles son las luces y las sombras de Sevilla?

-Para mí la luz de Sevilla es la de su atardecer, cuando el sol se está poniendo y el cielo se convierte en un celeste eléctrico durante apenas quince veinte minutos hasta que llega la noche. No tiene comparación. El pijerío y el mundo tieso lo quieren definir ahora como lubricán, pero a mí eso me suena realmente a otra cosa… Era el momento de cambiar el carrete de 100 Asa cuando había carrete, con un comienzo de luces amarillas. Quiero mucho a Sevilla para contarte las sombras…

Dos nazarenos del Baratillo / ANTONIO SÁNCHEZ CARRASCO

 

Manuel Jesús Roldán

Manuel Jesús Roldán

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