La jornada destaca por el colorido y el buen ambiente en Utrera / A.F.

UTRERA

La cantera cofrade de Utrera disfrutó de una jornada inolvidable

La hermandad de Los Estudiantes organizó su tradicional certamen de cruces de mayo

Por  0:01 h.

Desde hace casi cuatro décadas, la hermandad de Los Estudiantes de Utrera –surgida al calor del colegio de Los Salesianos-, pone en marcha una cita que cada año demuestra el buen estado de salud de la cantera cofrade utrerana. Se trata del certamen de cruces de mayo, más conocido en la localidad con el cariñoso nombre de «los pasitos». Las calles de la localidad se han llenado con el colorido y la alegría que los pequeños cofrades proporcionan a esta celebración, que deja habitualmente estampas irrepetibles.

La cita está impulsada por el grupo joven de la hermandad de Los Estudiantes, mientras que en este caso la nómina de inscritos se fue hasta los 25 pasitos, que comenzaron sus recorridos desde el patio de San Diego del colegio de Los Salesianos, para a través de la plaza Pío XII ir acercándose al corazón de Utrera. Como es habitual, hubo «pasitos» para todos los gustos, desde aquellos que son portados por un único costalero, hasta otros que contaban con una completa cuadrilla, emulando lo que se puede sentir en las calles de Utrera cada año en Semana Santa.

Como ocurre cada mes de mayo, el punto más esperado de todo el recorrido llegaba en el que para muchos es el rincón con más sabor de Utrera, como es el callejón del Niño Perdido, donde las cuadrillas de costaleros trataron de lucirse ante el público que esperaba allí congregado. No faltaron tampoco marchas procesionales, que sonaban en este enclave gracias a la presencia de diferentes reproductores de música que algunos pasos incluían.

Se trata de una jornada muy entrañable en Utrera, en la que los protagonistas son los niños, pero en la que también es posible ver a muchas personas que se sitúan en distintas partes del recorrido para disfrutar con el colorido de la propuesta. Y es que no solo se pudieron ver los diferentes pasos y sus cuadrillas, tampoco faltaron los romanos, niñas vestidas de mantilla e incluso los guardias civiles que tradicionalmente acompañan a las imágenes de la Semana Santa.