La Castrense ya camina con el título de Real a El Rocío 2018

La crónica de la salida de la hermandad del Rocío Castrense

Por  11:22 h.

La sexta filial que parte desde Sevilla al Rocío ya está en marcha. Una hermandad que representa al ejército del país, además de pertenecer a la diócesis Castrense aunque resida en la capital de Andalucía.

Con sede en el acuartelamiento de Tablada, un lugar difícil de acceder al ser un recinto privado, aunque con buen trato por parte de los militares a todo aquel que quiera ver a la corporación que lleva más de un cuarto de siglo como hermandad y quinta como filial.

En torno a las nueve y media de la mañana, el Simpecado salía de la iglesia de Loreto, portado por su hermano mayor. Como testigos, sus hermanos y los titulares de San Isidoro, plasmados en esos dos azulejos que lucen en la fachada principal del templo. En la misa de romeros, se entregó al Simpecado una faja del General de División, Manuel Gimeno Aránguez.

Los miembros de coro de la hermandad comenzaban a interpretar plegarias a la Virgen del Rocío, mientras que todos querían inmortalizar el momento haciéndose fotografías delante del Simpecado de Francisco Carrera Iglesias, incluso los propios militares sacaron sus dispositivos móviles para guardar un recuerdo.

En esta ocasión, la hermandad de Montequinto acompaña a esta hermandad por primera vez, antes lo hacía con Sevilla Sur, iniciando su camino en la mañana del pasado lunes para unirse con la Castrense en Tablada.

Una corporación que sin pertenecer a la Archidiócesis de Sevilla, cuenta con un gran número de sevillanos entre sus filas. Por primera vez ha estrenado el título de Real concedido por su Majestad el Rey Felipe VI. 

Hasta la salida del cuartel, la banda de aviación interpretó pasodobles para despedir a la hermandad que salió en dirección a San Juan de Aznalfarache antes de las diez de la mañana.

La hermandad continúa con el proceso de ejecución de la carreta, proyectada por el tallista Manuel Guzmán Fernández. Como curiosidad, la iluminación es natural, es decir, con cera colocadas en los candelabros de guardabrisa delanteros y los candeleros delante del Simpecado, algo significativo ya que la mayoría la llevan artificial.

Por delante queda un camino que va a estar marcado por altas temperaturas, de caminar por las arenas con la finalidad de estar a las plantas de la Blanca Paloma.