La Catedral vibra porque el tranvía no es para uso urbano

Por  14:09 h.

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Las vibraciones del tranvía y sus posibles consecuencias sobre la Catedral y edificios próximos al trazado tranviario se produce porque el vehículo con el que se hacen las pruebas no es el proyectado para el trazado urbano montado, según el presidente de la Asociación de Amigos del Ferrocarril, Miguel Cano López Luzzatti. «Al no tener a tiempo el tranvía definitivo —sigue— se ha tomado la decisión de utilizar lo que se tenía más a mano y éstas son las unidades del Metro, las cuales para desgracia de nuestra Sevilla, han quedado apartadas en cocheras, porque la Línea 1 no está terminada ni en una sola de las vías».
Supone que las unidades del Metro de Sevilla, se han fabricado con arreglo a las condiciones del trazado desde Mairena del Aljarafe a Montequinto y en función de las curvas previstas. Así, deben ser las rodaduras de las ramas articuladas. «Como ha podido verse por Carlos V, San Fernando y avenida de la Constitución hasta la Plaza Nueva —explica— los modulos que componen estas unidades, se apoyan en boguls o carros comunes de dos ejes. Estos ejes tienen una separación entre ellos, que da lugar a lo que técnicamente se conoce como “empate” del mismo. Pues bien, el empate de los bogies resulta determinante a la hora de obtener una rodadura suave sobre los railes. La suspensión de las cajas de los vehículos sobre los mismos permite que las vibraciones sean mínimas cuando el sistema elegido es neumático».
Curvas muy cerradas
En consecuencia con lo anteriormente expuesto y dadas las características del trazado por la avenida, con puntos en los que las curvas son muy cerradas, «no tiene nada de extraño que al rodar una unidad que no es la que propiamente se ha diseñado para el trazado, dé lugar a todos los problemas que están surgiendo y que desgraciadamente están influyendo negativamente en el ánimo de los ciudadanos».
Image«Lo preocupante —termina— es que los vehículos definitivos, que ahora deben estarse montando en Linares, tampoco se ajusten a las condiciones del trazado que se ha instalado entre el Prado y el Ayuntamiento. Si los problemas que han surgido con las unidades del Metro, se repiten con los tranvías definitivos, los responsables lo van a tener muy difícil para explicar a los sevillanos lo inexplicable, como es el sistema de alimentación eléctrica elegido, con unos postes que serían perfectos para el trazado de San Juan a Gelves y Coria, pero nunca para el correspondiente a la Pasarela, Puerta Jerez y Plaza Nueva».
Por su parte, el presidente de la asociación Juristas contra el Ruido, Joaquín Herrera del Rey, dice que cualquier conocedor del problema sabe que el ruido y las vibraciones del tranvía es un tema estudiado desde 1996 en el Libro Verde de la comisión europea y destaca que incluso «ha habido quejas serias constrastadas y rigurosas en Cataluña y Vascongadas con unidades parecidas así como sentencias que han indemnizado a particulares por daños morales y por la depreciación de sus viviendas con la correspondiente pérdida de su calidad de vida».
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La posibilidad de echar gel o agua entre las ruedas y raíles para evitar el roce del metal la califica de «chapuza» y advierte de la intención de hacer mediciones: «¡Ojo!, las mediciones son un diagnóstico y no una solución ya que es posible que el problema no tenga solución. Y en el caso de que se mida dependerá de quién mida, cómo mida, con qué fin mida y, si realmente tomarán medidas».