DOS HERMANAS

La devoción que devuelve a Dos Hermanas hasta sus orígenes

Numerosos fieles acompañaron a la patrona Santa Ana por las calles del municipio en el día de su festividad

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Cada 26 de julio Dos Hermanas vive uno de sus días más importantes de todo el año, en el que la gran ciudad se convierte en pueblo y regresa a sus orígenes. Y es que, cuenta la tradición que fueron dos hermanas, Elvira y Estefanía, las que guiadas por el sonido de una campana hallaron la imagen de Santa Ana en el interior de una cueva, dando paso, de esta forma, al germen de una devoción que se mantiene hasta nuestros días.

Este pasado miércoles, festivo local en Dos Hermanas, la tradición nazarena más añeja volvió a perpetuarse en el tiempo con la procesión que la patrona del municipio, Santa Ana, protagonizó por las calles del centro. Lo hizo quince minutos antes de lo habitual, a las nueve menos cuarto de la noche, cuando los sones de la banda de la Presentación al Pueblo, que abrían el cortejo, comenzaron a resonar en la plaza de la Constitución y las primeras representaciones de las hermandades avanzaban ya por estos jardines, repletos de público a la espera de la salida de la patrona.

La valiosísima imagen gótica, en su característico paso de tumbilla, lucía un manto azul bordado en oro así como una toca, que llevaba también la Virgen, donada por unos devotos. El reloj de la torre de la parroquia, desde la que durante estos días de vísperas se han interpretado los «Gozos de Santa Ana» por parte de los músicos de la agrupación de la Estrella, daba justo las nueve de la noche cuando el paso de la patrona atravesaba el dintel de la puerta y la banda de música de Dos Hermanas Santa Ana interpretaba el himno nacional.

La estampa de Santa Ana bajo la imponente fachada de Santa María Magdalena y ante la atenta mirada del público apostado a ambos lados de la plaza volvía a repetirse un año más. El nuevo llamador, donado a la hermandad por una devota, reflejaba en tan pequeño espacio la historia de esta devoción, sólo visible para los ojos más inquietos.

Todavía en los primeros metros de la salida, los capataces del paso de la patrona, detenido justo frente a la Casa Consistorial, tocaban el martillo y en unos instantes el paso comenzaba a elevarse a pulso aliviado, dejando otra estampa para el recuerdo. Una imagen que, por momentos, retrotraía a los presentes hasta el pasado, al igual que también ocurría en vías ya emblemáticas para esta procesión de la patrona como es la calle Francesa, engalanada por los vecinos para la ocasión.

La que es la hermandad más antigua de Dos Hermanas celebraba, además, la procesión de este 2017 de una forma especial, pues el reciente hallazgo de un documento histórico ha permitido conocer que, allá por 1517, ya existía una cofradía de Santa Ana. Por esta razón, la corporación nazarena ha dado ya el pistoletazo de salida a los actos conmemorativos que se irán organizaron a lo largo de estos próximos cinco años hasta 2023, cuando ya se conmemoren los 500 años de sus reglas fundacionales.