La fuerza de las Glorias

Por  0:37 h.

Las hermandades de Gloria de la ciudad han experimentado un vance notable en los últimos años. Son, en muchos casos, corporaciones centenarias, que se encuentran íntimamente ligadas a sus respectivas feligresías, tanto a nivel fundacional como de sus respectivos censos, incluso porcentualmente más que la mayoría de las penitenciales. Su diversidad e implantación en la ciudad se pierden en los siglos. Hubo un tiempo que eran las referencias claras de las cofradías hispalenses, por este motivo sus titulares aparecen como las patronas de muchos barrios. Parece que paulatinamente crecen y resurgen hacia otra época dorada. Pero ¿Qué ha ocurrido para este cambio? ¿Dónde está su fuerza?

Su fuerza y por consiguiente el motivo de este cambio no tiene una sola respuesta, pero la realidad hace pensar que las hermandades de gloria, las puras, ya que muchas en su decadencia se tuvieron que fusionar —más bien fueron absorbidas por penitenciales— han tenido claro que la unión es el único camino para su futuro. Esta circunstancia se reflejó en el propio Consejo de Cofradías, donde el actual presidente, Adolfo Arenas, ganó las últimas elecciones fundamentalmente por sus votos. En las próximas elecciones de junio podrían ser, de nuevo, determinantes dependiendo de la aprobación de los nuevos estatutos, algo inusual en la historia de esta institución. Además, este nuevo equilibrio de fuerzas, ha desmarcado a posibles candidatos al no tener los apoyos suficientes.

El «control» del órgano representativo de las cofradías ha propiciado un aumento de las aportaciones del Consejo a estas hermandades. El pasado año fueron de 4.000 euros, aunque esta cantidad varía. Hay que tener en cuenta que el porcentaje de entrada de tesorería es mucho más pequeño que en las penitenciales. Por este motivo, estos ingresos atípicos fuera de papeletas de sitio o de cuotas de hermanos, son más determinantes. Un euro tiene más valor en las hermandades de Gloria, sobre todo en las que, además, mantienen su propia sede como ocurre, por ejemplo, con las corporaciones del Carmen de Calatrava y Puente Triana, Rosario de los Humeros y Barrio León, Mercedes de la Puerta Real, Pastora de Santa Marina, Rocío de Triana, Pura y Limpia del Postigo o Virgen del Juncal. Según Esther Ortego, Consejera de Glorias «hay hermandades de Gloria que además de realizar sus fines fundacionales mantienen templos que no existirían o simplemente estarían cerrados. Son un activo patrimonial de la propia ciudad y con presupuestos muy reducidos, lo que tiene mucho mérito».

Otro ejemplo claro de esta buena sintonía entre estas hermandades gloriosas llega incluso en la contratación de las bandas que las acompañan, ya que han firmado acuerdos con las bandas de música del Sol y Las Cigarreras para que se homogeneice su caché entre estas hermandades y por consiguiente bajar su costo.

Esta unidad y el trabajo de sus consejeros: Esther Ortego, Andrés Martín, Miguel Martínez y Juan Gamero, han conseguido que los actos comunes que venían celebrando las Glorias hayan tenido mayor repercusión en su entorno. Según Gamero, «desde el Consejo hemos intentado revitalizar y potenciar el legado de nuestros antecesores como ocurre con el pregón, cartel y las propias convivencias, pero también realizando y fructificando nuevos proyectos». En este sentido destacan varios eventos, como expresa Andrés Martín «han sido importantes, además, los conciertos de Navidad y de Mayo, la nueva guía —presentada ayer por el Consejo—, la celebración conjunta de la Misa de Pascua de Resurrección o las exposiciones colectivas desarrolladas desde el pasado 2009 en la sede central del Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla, bajo el título «Tiempos de Gloria» con gran presencia de público en la que se mostraron diversos enseres del extenso y rico patrimonio artístico que poseen estas Cofradías».

Pero además de esta conjunción de intereses y proyectos, el hecho de ser consecuentes con su carácter fundacional y filosofía ha sido otra referencia clara en este sentido. Cada vez que las Cofradías de Gloria han querido emular a sus «hermanas penitenciales» la mediocridad a todos los niveles ha campado por las mismas. No son competencia son caracteres distintos.

Cuidar a sus hermanos de forma personalizada ha sido otro bastión donde se sustenta este auge de las hermandades gloriosas, circunstancia que no siempre ocurre con todas las hermandades de penitencia, sobre todo en las más numerosas. A los hermanos de las corporaciones de gloria se les conoce por su nombre y apellidos o a su familia. No son un número.

Además de los cuatro consejeros antes mencionados, existe, por primera vez, uno específico de hermandades rocieras de la ciudad en el cofrade Federico Flores, circunstancia que ha potenciado la labor de estas corporaciones singulares.

Llama poderosamente la atención la veneración que la ciudad procesa a otras vírgenes de Gloria, cuyas hermandades no pertenecen al Consejo, como ocurre con la Pastora de Capuchinos, la Virgen del Carmen del Santo Ángel o a las diversas imágenes de María Auxiliadora. El apoyo, no sólo económico, a las mismas quizás sea una temática pendiente de solucionar.

Comienza este fin de semana la época de las procesiones de Gloria que concluirá el mes de diciembre, aunque su actividad no cesa los 365 días del año.