La lluvia apenas afectó al cristo del Cerro aunque Miñarro ha propuesto una pequeña intervención

Por  13:24 h.

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Juan Manuel Miñarro analizó el pasado lunes al crucificado del Desamparo y Abandono de la Hermandad del Cerro del Águila y ha propuesto una pequeña intervención que será estudiada por la Junta de Gobierno en el cabildo de oficiales que mantenga el próximo viernes.

Así lo ha reconocido el propio escultor a pasionensevilla.tv. Miñarro realizó en la jornada de ayer una inspección a fondo sobre en la imagen para detectar posibles daños desencadenados por el fuerte aguacero que padeció la imagen en la jornada del Martes Santo pasado.

En este sentido, el escultor transmite un mensaje de tranquilidad. “Hemos comprobado que la policromía del crucificado no ha perdido su brillo, y eso es buena señal”, asegura. No ha ocurrido lo mismo con la cruz, que presenta un aspecto mate y gris, lo que explica un evidente síntoma de deterioro.

Pese a todo, la observación detenida y cercana sobre la imagen ha permitido identificar otro tipo de daños, no achacables a la lluvia y sí al propio paso del tiempo, como la aparición de diversas fisuras, la inestabilidad de determinadas espinas de la corona o el deterioro del sudario en zonas muy concretas.

Intervención en el taller

Ante esta situación, Juan Manuel Miñarro, ha propuesto que la imagen permanezca, al menos, una semana en el taller para ser separada de la cruz con el objetivo de poder trabajar mejor sobre la misma.

El escultor ha planteado diversas medidas como realizar una nueva cruz, sustituir los clavos de la imagen por unos nuevos que hagan, tan sólo, función decorativa y aumentar los anclajes de la talla al madero. Hasta el momento, el crucificado posee, solo, uno. Miñarro propone que se creen dos puntos de anclaje con objeto de dotarla de mayor seguridad.

ImageEl pasado Martes Santo, la cofradía del Cerro sufrió un fuerte aguacero que afectó a todo su cortejo. Al igual que otras corporaciones que padecieron similares contratiempos, esta corporación se puso en manos de la persona encargada de analizar el estado de conservación de las imágenes durante todo el año. Juan Manuel Miñarro analizó al crucificado antes y después de su salida. Con esta última visita, tras haber transcurrido dos semanas de aquella jornada, queda constatado el óptimo estado de conservación del crucificado, salvo las matizaciones señaladas.