La Reina de los Alcores en el día más grande del año para El Viso

Crónica audiovisual de la salida de patrona de El Viso del Alcor

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Vídeo: J. Javier Comas Rodríguez

La arraigada devoción a María Santísima del Alcor se puso de manifiesto, como cada 12 de septiembre, con una multitudinaria procesión por las calles de El Viso. Un recorrido jalonado por cientos de petaladas de rosas, claveles y buganvillas, que eran lanzadas al paso de la Virgen entre el cariño de miles de fieles que no cesaron de aclamar con vítores a la patrona de esta bella comarca sevillana.

Es fácil explicar el significado de la popular aclamación ¡Viva el día más grande del año! cuando un 12 de septiembre se visita el municipio sevillano de El Viso del Alcor. Todo es poco para engrandecer una devoción que cuenta con más de siete siglos de historia. Los visueños son concientes de ello y por eso esta procesión se magnifica cada año. Lo hace en el número de personas que vienen hasta aquí, miles de fieles llegados desde todos los puntos de la geografía; en los exornos de fachadas y balcones, todo el pueblo amanece cuidadosamente engalanado; y lo que es más importante, en los sentimientos que se viven al paso de la Virgen del Alcor. Especialmente emotivo es el paso por la calle Real, donde las colgaduras expresan la fe de toda una comarca. La primera de ella lo deja claro con una aseveración rotunda: Reina de los Alcores. Así es, coronada canónicamente en 2005, la imagen es obra del imaginero Manuel Cerquera Becerra, quien la tallara en 1939 tras la desaparición de la anterior. El origen de esta advocación lo encontramos en un lugar franciscano en el que los frailes veneraban una Virgen que llamaron del Alcor, situado justo aquí en estas tierras.

Todo el itinerario procesional está marcado por los hitos que conmemoran la historia de esta comarca que, cada septiembre, se convierte en el epicentro de la fe mariana. Fiel a su cita con la patrona de su pueblo, Andrés Falcón, nos contaba los detalles del paso en el que un baldaquino de plata se sitúa sobre el trono de madera tallada de la Virgen. También nos explicaba que las más de 5.000 varas de nardo que porta son ofrecidas por los visueños en la ofrenda floral y que es tradición que las jóvenes del pueblo se vistan de flamenca para la procesión, quizás como prolegómeno del momento grande que se vivirá el próximo domingo con la celebración de la romería, la más multitudinaria de cuantas tienen lugar en esta zona de la provincia de Sevilla. Andrés, que siempre lleva el nombre de su localidad natal por bandera allá donde vaya, vivía con emoción el paso de la patrona de su pueblo por el arco situado en el inicio de la calle Rosario, colocado en conmemoración de la efeméride de la coronación. En esta calle nos recibía también Luis Vergara, quien después de las solemnes vísperas con el rosario procesional del día anterior, comenzó a preparar con ilusión la gran petalada que, junto a sus amigos, lanzó en este punto del recorrido. No en vano en esta calle se viven con intensidad cientos de lluvias de pétalos además de cantes populares y vítores y clamores que no cesan entre el gentío. Luis es un joven empresario del municipio para el que este día, el más grande del año, supone un antes y un después en el calendario. Él es una de esas personas que con su esfuerzo y dedicación contribuyen a que la procesión de la Virgen del Alcor sea aún más bella. Con la mirada fijada en los ojos de su patrona, Luis Vergara, recibía a amigos a quienes había hablado de la Virgen del Alcor, para transmitir una fe que él hace más auténtica, más entrañable aún. De Huelva llegaba Benedicto de Miguel, quien no conocía este pueblo y quedó maravillado con lo vivido anoche mientras aseguraba marcar esta fecha para volver aquí cada 12 de septiembre. Desde Córdoba, junto a sus amigos del pueblo de Cantillana, llegaba Manuel Pérez-Esparza quién disertaba acerca del origen de esta procesión con el pintor que ha realizado el cartel anunciador de las fiestas de El Viso del Alcor de este año, José Naranjo. Un sinfín de historias personales bendecidas por una advocación, la de Santa María del Alcor, que ayer se despedía de sus devotos en una singular recogida de la procesión, cuando pasaba media hora de las dos de la madrugada. Instantes previos, su paso se giró para despedirse de los suyos. Un manto de pétalos de colores cubría su paso mientras el tronar de los fuegos artificiales de fusionaba con los magníficos sones de la banda de El Viso, que interpretó magistralmente una correcta selección de marchas durante todo el itinerario. Acordes de diferentes instrumentos que se entremezclaron con el cante de diferentes coros que entonaron sevillanas y plegarias populares visueñas, con antiguas letras que siempre finalizaban con el himno compuesto en honor a la Virgen del Alcor. Sin duda, el 12 de septiembre es el día más grande del año, quien quiera saberlo que venga a El Viso del Alcor y que aquí lo vea.