El IAPH ha entregado al Ayuntamiento el proyecto para restaurar uno de los retablos más importantes de la provincia

UTRERA

La restauración del retablo de Consolación costará 700.000 euros

El IAPH ha entregado al Ayuntamiento el proyecto para restaurar uno de los retablos más importantes de la provincia

Por  0:20 h.

El retablo del santuario de Consolación es una de las joyas más importantes del patrimonio de Utrera, una joya que no ha brillado con la suficiente fuerza en las últimas décadas. La buena noticia es que el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) ha entregado al Ayuntamiento de Utrera el proyecto para la restauración de este retablo, una obra artística que con sus 15,5 metros de altura y 12 metros de anchura, es uno de los retablos más importantes de toda la provincia de Sevilla.

El trabajo que ha llevado a cabo el IAPH ha consistido en la elaboración de un completo diagnóstico de los problemas históricos que presenta el retablo, así como la creación de la hoja de ruta a seguir para su restauración. Ha tenido un coste de 70.000 euros, que ha asumido la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, mientras que la ejecución de la obra contará con un presupuesto aproximado de 700.000 euros.

El santuario de Consolación ha acogido el acto en el que el que el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez ha entregado al alcalde de Utrera, José María Villalobos (PSOE), el citado proyecto, quien a su vez se lo ha ofrecido al rector del santuario, Joaquín Reina. Un encuentro en el que Lorenzo Pérez del Campo y Román Fernández, jefe del centro de intervención y director del IAPH respectivamente, han explicado las líneas maestras de esta restauración.

Los trabajos se van a centrar en una serie de elementos para fijar el retablo de una manera más satisfactoria, aunque la tarea más complicada y costosa se dirigirá a la recuperación de elementos decorativos del retablo, así como la limpieza de las capas policromadas, ya que las diferentes restauraciones a las que ha sido sometida esta pieza artística en los siglos XIX y XX acabaron eliminando la viveza de las decoraciones propias del principio del barroco.

Los trabajos de restauración del retablo no influirán en la vida diaria del templo que mantendrá sus puertas abiertas con normalidad, mientras que también se va a poner en marcha un programa de visitas guiadas para que los ciudadanos puedan conocer de cerca todos los detalles de una restauración de un retablo de estas dimensiones colosales.

En cuanto a la financiación de la obra el alcalde de Utrera anunciaba en el acto de presentación del proyecto que el Ayuntamiento que dirige se va a encargar de aportar «la mitad del presupuesto total, de hecho nuestra intención es empezar la obra el año que viene, para lo que vamos a destinar una partida inicial de 150.000 euros en el presupuesto de 2018». Será una intervención que tendrá un plazo de ejecución de 13 o 14 meses, mientras que el resto de financiación está por el momento en el aire, aunque el alcalde ha señalado la colaboración y las conversaciones entre «tres administraciones como el propio Ayuntamiento, el Arzobispado y la Junta de Andalucía».

Precisamente el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez explicaba que «hoy es un día importante porque recuperar el patrimonio es fundamental y además se cumple la promesa que aquí mismo hizo la presidenta de la Junta de Andalucía. Es un retablo de dimensiones colosales y de un incalculable valor, por lo que su restauración es una buena noticia para todos».

El retablo del santuario de Consolación se colocó en el templo en 1713, una época que coincide con el momento de mayor popularidad que adquirió la antigua romería que se celebraba en honor a la patrona de Utrera. Gracias a las investigaciones del historiador Julio Mayo, en la actualidad sabemos que este retablo se trata de una obra del artista sevillano Francisco Javier Delgado, realizado en madera y está adornado también con columnas salomónicas, su inauguración fue todo un acontecimiento en la localidad por lo que incluso, para celebrar este hecho las crónicas cuentan que se impulsaron en Utrera festejos taurinos.