Niño Jesús de Tomares atribuido a Juan de Mesa

ARTE

La restauración de un Niño Jesús atribuido a Juan de Mesa

Restauración y atribución a Mesa del Niño Jesús de la Parroquia de Nuestra Señora de Belén de Tomares

Por  0:11 h.

Una obra recuperada y quizás una nueva pieza que añadir al catálogo de Juan de Mesa, el escultor que permaneció siglos en el olvido y al que, lentamente, se van atribuyendo tallas que han sufrido el desconocimiento. Algunas, como el caso que nos ocupa, incluso cargan con una curiosa historia que aumenta el interés por la obra final.

Niño Jesús de Tomares atribuido a Juan de Mesa

El investigador Ramsés Torres, que ha estudiado la imagen destacando su importancia patrimonial, nos explica el curioso origen de la imagen del Niño Jesús de Tomares: “La imagen se encuentra en Tomares a finales del siglo XIX, enterrado en una zona de cultivo que, a día de hoy, se desconoce con exactitud, aunque por las investigaciones que hemos realizado, debía situarse en la zona de El Zaudín Bajo. Una posible sobre el motivo de su enterramiento es la ocultación por la llegada de las tropas francesas en la Guerra de la Independencia. Una vez desenterrado por un particular, fue entregado a la parroquia, donde estuvo guardado en un armario hasta que fue repuesto al culto por el actual párroco, don Gregorio.”  Estaríamos ante una imagen de la que no se tiene conocimiento de fuentes documentales, aunque Torres se aventura a una atribución a Juan de Mesa basándose en claras analogías técnicas y formales con otras obras documentadas del mismo autor.  “Hay rasgos indudables que relacionan al Niño Jesús de Tomares con una pieza idéntica del convento de la Concepción de Marchena, con el de los jesuítas conservado en el patrimonio de la Universidad de Sevilla, con el del Museo de Córdoba o con el que forma parte del un conjunto escultórico, junto a San José, en la parroquia de San Ildefonso.

Niño Jesús de Tomares atribuido a Juan de Mesa

Debido a sus características la sitúo en hacia 1610 o 1615, ya que está más cercana a la estética montañesina, momentos previos a esa madurez y dramatismo que puede observarse en obras posteriores, como el anteriormente citado Niño Jesús del Museo de Córdoba, en el que se distancia de la dulzura característica de su maestro.”

Niño Jesús de Tomares atribuido a Juan de Mesa

La obra ha sido recientemente restaurada por el grupo Musae, integrado por las restauradoras-conservadoras de bienes culturales Ana Cordero Martín, Sheila Criado Caña y Esther Soler Oliver, que partieron de varios estudios previos, como son los rayos X y el TAC, que permitieron un conocimiento en profundidad de los daños que presentaba la obra, a la que posteriormente, se realizó un estudio de fluorescencia visible con radiaciones UV, en el que se pudieron apreciar las zonas retocadas y el grado de oxidación del barniz. Por último, se realizó un minucioso estudio fotográfico, incluyendo luz rasante para apreciar mejor los daños. Ana, Sheila y Esther nos explican las diferentes policromías detectadas en el análisis de la talla: “Existe una clara diferencia entre dos policromías. La más reciente se encuentra en los antebrazos y desde las rodillas a los pies, siendo ésta de muy buena calidad y encontrándose en buen estado de conservación. La policromía más antigua estaba muy craquelada y con riesgo de desprenderse, siendo algunos dedos de las manos un añadido posterior a la talla original”. Sobre el criterio de restauración y conservación empleado apuntan la existencia de restos de la policromía original “pero al no poder asegurar el porcentaje original conservado y siendo de buena calidad la repolicromía, se decide mantener. La policromía original estaba en muy mal estado de conservación, con manchas, levantamientos, alto riesgo de desprendimiento de la misma, oxidación del barniz, etc.”

Niño Jesús de Tomares atribuido a Juan de Mesa

El proceso de restauración comenzó con la consolidación de los estratos de la imagen para evitar futuros desprendimientos de la policromía. Posteriormente se realizaron las pruebas de limpieza para iniciar la retirada de la capa de protección. Una vez escogido el nivel de limpieza a realizar, se eliminaron la suciedad acumulada y el barniz. Terminada la limpieza, se pudieron observar con mayor facilidad las grietas que presentaba la imagen. Para subsanarlas se inyectó consolidante.

Niño Jesús Universidad de Sevilla atribuido a Mesa

También se fijaron correctamente los dedos mal adheridos en antiguas intervenciones. El siguiente proceso fue el estucado y enrasado de las lagunas de madera vista, por lo que se creó una capa de preparación para la posterior reintegración. Finalmente, mediante técnicas al agua reversibles, se taparon las lagunas respetando un criterio de diferenciación con la policromía original, creándose una visión más homogénea de la obra. Por último, se inició el proceso de barnizado. Un primer barniz de retoques, el cual permitió retocar los últimos detalles, y para finalizar el barniz final semimate, que respetaba el brillo del antiguo barniz.

Desde finales de diciembre la obra ha vuelto a su lugar de culto, la parroquia de Nuestra Señora de Belén en Tomares. Una talla olvidada y castigada por el paso del tiempo que se recupera y que podría aumentar el catálogo del gran escultor barroco Juan de Mesa y Velasco.

Niño Jesús de San Ildefonso antes de la restauración realizada por Ballesteros y Cascajales

Niño Jesús de San Ildefonso antes de la restauración realizada por Ballesteros y Cascajales

Proceso de restauración del grupo de San José y el Niño del Colegio Carmelita de la calle Pozo

Proceso de restauración del grupo de San José y el Niño del Colegio Carmelita de la calle Pozo

Manuel Jesús Roldán

Manuel Jesús Roldán

Manuel Jesús Roldán

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