La UEFA niega también el cambio de hora y sólo ofrece «el cambio de ciudad»

Por  7:48 h.

ImageTal y como se temía, la UEFA rechazó ayer la petición efectuada por la Federación Española de Fútbol para cambiar la fecha del partido de ida de los cuartos de final de la UEFA entre el Sevilla F.C. y el Tottenham Hotspur.

El encuentro se celebrará el jueves 5 de abril en el Estadio Ramón Sánchez a las 20:45 horas, coincidiendo con la celebración de las procesiones del Jueves Santo y la Madrugá, lo que supondrá un esfuerzo añadido para la ciudad anfitriona tanto en alojamiento como en seguridad.
Las autoridades de la UEFA han desoído todos los argumentos técnicos presentados sobre los problemas de infraestructuras y movilidad de los aficionados en esa fecha. El organismo europeo solo adujo que no es la primera vez que fechas de partidos coinciden con importantes fiestas políticas y religiosas locales y que nunca se ha hecho una excepción. El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, lamentó ayer esa negativa y desautorizó los argumentos esgrimidos por la UEFA, «que en el fondo solo son los intereses de los grupos que retransmiten el partido de fútbol que no quieren que coincida con otros».
El responsable gubernamental aseguró, no obstante, que habrá un dispositivo «excepcional» en Sevilla para cubrir tanto las necesidades de la Semana Santa -que ya supone un refuerzo de agentes en la calle- como los derivados del partido y los aficionados ingleses que se desplacen hasta la ciudad.
Una de las posibilidades barajadas ayer mismo era la posibilidad del cambio de hora, adelantándolo por la tarde. El delegado de Gobernación del Ayuntamiento de Sevilla, Francisco Fernández, apuntaba ayer la posibilidad de las cinco de la tarde, «lo que nos permitiría a las nueve de la noche tener la ciudad «limpia» de aficionados ingleses».
Sin embargo, el portavoz de la UEFA, William Gaillard, negó ayer a ABC tal posibilidad y solo admitió la disposición del organismo europeo a que el partido se juegue en otra ciudad, algo descartado por el equipo de Nervión. Gailard explicó que «le hemos enviado una comunicación a la Federación española para proponerle el jugar el partido en otra ciudad. Con eso no hay ningún problema; si quieren lo pueden jugar en Madrid o cualquier ciudad que tenga un estadio homologado por la UEFA. Si no llega a haber partido de Champions, pues igual se hubiera estudiado». En cuanto al cambio de hora mostró su rotundidad. «No, eso es imposible, hay unos derechos televisivos y publicitarios que hay que cumplir».
Una vez conocida la posición de la UEFA, el delegado del Gobierno en Andalucía aseguró que habrá un dispositivo «excepcional» en Sevilla para cubrir tanto las necesidades de la Semana Santa -que ya supone un refuerzo de agentes en la calle- como los derivados del partido y los aficionados ingleses que se desplacen hasta la ciudad. López Garzón se reunió ayer mismo en Málaga con el cónsul británico para Andalucía, Bruce A. Mclntyre.
Fuentes de la Policía Nacional explicaron ayer a ABC que aún es pronto para conocer el número de aficionados ingleses que acudirán a Sevilla, aunque el cálculo inicial se encuentra entre 4.000 y 6.000, muchos de los cuales -unos 3.000- podrían desplazarse desde la Costa del Sol de visita a Sevilla, mientras que otros 2.200 son los que llegarían en avión con sus entradas vendidas por el propio club inglés.
La Dirección General de la Policía ya ha garantizado los efectivos que sean necesarios para garantizar la seguridad.El dispositivo no se fijará hasta los días previos al partido, una vez que se conozca cuántos aviones hay previstos y se haga el cálculo de aficionados ingleses. No obstante, unos seis grupo de Unidad de Intervención Policial -unos 300 antidisturbios- se desplazarán a Sevilla en esa jornada.