Documento de la unión entre la Vera Cruz y San Vicente

La Vera Cruz y San Vicente, unidas desde el siglo XIX

En el archivo de San Vicente han aparecido unos documentos que unen a ambas antes de llegar la hermandad a la feligresía

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La historia de la vinculación entre la parroquia de San Vicente y la Vera Cruz no se inicia hace 75 años con la llegada de ésta a la capilla del antiguo convento de la calle Jesús, sino que, recientes descubrimientos en el archivo parroquial nos muestran como la relación de estas dos entidades comienza al menos 153 años antes.

Gracias a los trabajos de ordenación, conservación y limpieza que se están llevando a cabo en el archivo de San Vicente, han salido a la luz documentos de gran interés tanto para la collación, como para las hermandades que en ella residieron años atrás y en la actualidad. Hasta el punto de que unos recibos hallados entre los legajos de documentos muestran una relación en forma de alquileres entre dicha parroquia y la corporación.

A continuación, mostramos algunas imágenes de los documentos encontrados en el archivo histórico parroquial.

En la primera imagen aparece un recibo de un tributo que se paga anualmente al vencimiento del mismo, sin hacer referencia alguna al concepto. El importe es de 73 reales y 18 maravedíes de vellón.

Documento de la unión entre la Vera Cruz y San Vicente

(«Como Diputados Llaveros de Arcas de la Hermandad de la Santísima Vera Cruz, sita en su Capilla en el Convento de N.S.P.S. Francisco Casa Grande de esta Ciudad: Recibimos dela fabrica de señor San Vicente desta ciudad, setenta y tres reales, dies y ocho maravedis de vellon. Renta de un año fin de Diziembre de mil setecientos ochenta y nueve, del tributo que paga= Sevilla, y enero. Primero de mil setecientos noventa»).

Se aprecian firmas en las que se han podido identificar a tres personas. Dos como llaveros de arca ( Villares y Pedro de Muela), que serían los encargados de custodiar los bienes de la hermandad en aquella época, y la otra del mayordomo de la fábrica de San Vicente  ( Jose de Ulacia ), como se denominaban anteriormente los templos de ciertas dimensiones y relevancia.

Documento de la unión entre la Vera Cruz y San Vicente

Como Diputados Llaveros de Arcas de la Hermandad de la Santísima Vera Cruz, sita en su Capilla en el Convento de N.S.P.S. Francisco Casa Grande de esta Ciudad: Recibimos del Señor Don Jose Barrero mayordomo de la fabrica de San Vicente de esta ciudad: setenta y tres reales con dies y ocho maravedís de vellon del tributo que sobre casas calle de la alondiga paga dicha fabrica a esta hermandad y son pertenecientes a el año y mes de la fecha______ Sevilla treinta y uno de Diciembre de mil ochocientos tres»).

En la segunda imagen se muestra ya un concepto más detallado de la transacción, el mismo importe y también tres firmas. Martínez Gómez, Juan González Masilla y Francisco de Paula Rodríguez de Carassa.

Hasta lo sabido, estos arrendamientos finalizan el 25 de abril de 1808 puesto que la finca fue vendida. Esta información se obtiene de un recibo que con posterioridad ( año 1816 ) realiza la hermandad a José Barrero con el importe correspondiente del periodo de aquel año, cuyo importe es de 23 reales y 5 maravedíes de vellón.

Pocos años después comenzarían los derribos en la zona para los famosos ensanches que no se sabe si afectarían a estas propiedades. Se conoce que se derribaron casas colindantes a la iglesia de Santa Catalina dejando al descubierto parte de sus fachadas y que ocupaban, lo que hoy sería, la propia calzada de la calle Almirante Apodaca conformando así una hilera de edificios que comenzaría en la estrechez que parte desde la calle Gerona hasta la plaza de San Leandro.

Documento de la unión entre la Vera Cruz y San Vicente

Documento de la unión entre la Vera Cruz y San Vicente

En 1810, época en la que existía aún la citada unión, los franceses se apoderaron tanto del convento de San Francisco, como de la capilla de la Vera Cruz, en la que salvaron a las imágenes y los cuadros. Dos años más tarde, la hermandad regresó al convento pero se situó en otra capilla. De ahí, comenzó la decadencia de la hermandad llegando a la iglesia de San Alberto, al dejar de existir el convento de San Francisco por la demolición, tras la Revolución francesa, y construirse la actual plaza Nueva.

Después de años sin salir, de no tener prácticamente nada, la hermandad recae en 1942 en la capilla del Dulce Nombre de Jesús, en la feligresía de San Vicente, con una labor especial de Juan Sebastián y Bandarán, que donó de la reliquia del Santo Lignum Crucis, teniendo que renovar la corporación todos sus enseres excepto el Señor y el archivo, dando por desaparecida a la Virgen. En ese mismo año que recala en la actual sede, la Vera Cruz encarga a Antonio Illanes la ejecución de la Virgen de las Tristezas que en 2017 está cumpliendo 75 años. El destino quiso unir a la Vera Cruz y San Vicente de nuevo y para siempre.